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ABC LUNES 14 3 2005 Sociedad 47 Medio Ambiente El invierno más seco de los últimos cuarenta años dispara en Galicia la alerta roja por incendios La Xunta movilizará en Semana Santa al Ejército para que colabore en la extinción de los fuegos b La Comunidad más castigada en La climatología, en combustión En las series de medición disponibles en el INM (algunas se remontan hasta antes de 1960) no se tienen antecedentes de la sequía de 2004 y 2005. Baste el ejemplo de la ciudad más lluviosa de España, Santiago de Compostela: registró una temperatura dos grados por debajo de la media y sólo computó 328 litros por metro cuadrado entre noviembre y febrero, frente a la media del mismo periodo de otros años- -900 l m 2- El polo opuesto a este cuatrimestre lo representó el de 2000, cuando se midieron 2.068 l m 2. -aseveran en el centro coruñés del INM- -han recibido tan sólo la cuarta parte de la precipitación normal, un dato relevante porque es en ese periodo de cuatro meses cuando se concentra la mitad de la pluviosidad anual O lo que es lo mismo, para compensar la contundente sequedad, en la próxima primavera y verano tendría 2004 por los incendios no espera hasta verano para repetir tan dudoso honor. En sólo dos meses, ya se han quemado 3.000 hectáreas ÉRIKA MONTAÑÉS SANTIAGO. Galicia anda estos días de uñas contra el fuego. Si ya durante el año 2004, cuando la Comunidad fue asolada por 10.540 de los 19.000 incendios forestales que se produjeron en toda España, la Xunta se vio obligada a poner en marcha un completo plan de choque, la terrible sequía que se vive desde el pasado mes de noviembre (se trata del invierno más seco de las últimas cuatro décadas) ha precipitado la puesta en funcionamiento de todos los dispositivos de emergencias, predicción y extinción de este tipo de siniestros. Hasta el punto de que la Consejería de Medio Ambiente adelantará a la próxima Semana Santa la incorporación del Ejército a las labores antiincendios, una colaboración que no había sido jamás precisa hasta comenzar la declarada como época de mayor riesgo: del 15 de julio al 30 de septiembre. Pero las escasísimas precipitaciones han abalanzado todo el proceso, además de impulsar una batería de medidas que van un paso por delante de la legislación que rige en el ámbito nacional, la Ley de Montes de noviembre de 2003. El Instituto Nacional de Meteorología (INM) avala con datos la climatología extremadamente adversa que ha sacudido a la región durante el último cuatrimestre, con un déficit hídrico de un 50 respecto al promedio de otros años. Algunos puntos de Galicia Uno de los varios incendios que ayer se declararon en la provincia de Orense que llover justo el doble que otros años, algo realmente imposible según dictan los expertos. La sequía, conjugada con las sucesivas entradas de aire frío (febrero ha registrado las temperaturas más bajas desde 1989) ha castigado a Galicia con casi 3.000 hectáreas calcinadas este 2005 y unos desoladores pronósticos para la próxima temporada. Previsores (aunque desbordados por la actual situación) los responsables de Medio Ambiente de la Xunta han venido alumbrando una serie de iniciativas pioneras en Europa. No en vano, el pasado enero el titular del ramo presentó ante el comisario euro- EFE peo Stavros Dimas el modelo antiincendios regional, capaz de trasladar en 20 minutos al epicentro del fuego tanto aviones como medios por carretera, bomberos, policías y al Ejército explica el director general de Montes, Tomás Fernández- Couto. Bruselas tomó buena nota del dispositivo gallego con el fin de calcarlo en el reglamento que prepara para frenar el número de incendios en la UE y que entrará en vigor en 2007. Empuñando todos los extintores En la operación contra incendios, los cortafuegos proceden de la vía judicial, policial y ciudadana. De un lado, el darse a la fuga ya no se contempla y los testigos de incendios tendrán que avisar de su existencia y colaborar en su extinción. Por otro, la propuesta que el Ministerio de Medio Ambiente se guarda bajo la manga para el cambio de uso del suelo incendiado se prolonga hasta los 30 años, si bien la ley vigente se limita a señalar que la superficie arrasada no volverá a usarse con fin agrícola o ganadero en un plazo superior a un año En Galicia, de momento, ese lapso no será en ningún caso inferior al trienio. Al mismo tiempo, se han endurecido las sanciones por quebrantar la normativa, con multas punibles con un millón de euros. Gran Hermano contra el fuego Todos los caminos conducen, en Galicia, a repeler la negligente mano del hombre, que ocasiona nueve de cada diez incendios en la Comunidad y que el año pasado acabó con la detención de 114 pirómanos, algunos de ellos penados con prisión. Para ello, no han dejado de auspiciarse medidas persecutorias. El Gobierno gallego ha sellado un acuerdo piloto con la Fiscalía General del Estado para castigar los delitos ambientales, afectando incluso a varios artículos del Código Penal, y agilizar así los trámites para reprimir a los incendiarios. Además, se ha dotado a la Autonomía de cuatro fiscalías específicas que enjuicien esos siniestros. Pero la iniciativa más llamativa es el sistema de vídeo- vigilancia instalado en varios montes golpeados por tan peculiar afición