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ABC LUNES 14 3 2005 Nacional UN AÑO DEL VUELCO ELECTORAL 15 la principal línea de investigación se dirigía a esta banda terrorista. Poco antes, el Gobierno había dirigido telegramas a los embajadores españoles en el extranjero para que disiparan cualquier duda sobre los atentados, señalando a ETA como autora. El Rey reclama unidad y firmeza Aquella noche, en la que el Rey sumó su aflicción y la de la Familia Real al pesar de todos los españoles con un discurso institucional televisado en el que, sin citar a ETA, reclamó unidad, firmeza y serenidad en la lucha contra el terrorismo, en Ferraz comenzaba a tomar cuerpo la teoría de que el Gobierno ocultaba información de forma deliberada. Ya había datos que, para el PSOE, no apuntaban de forma fehaciente a ETA. Según su análisis, si el PP admitía que se trataba de un atentado de origen islamista ajeno a ETA, podría pagar cara la famosa foto de las Azores y la intervención en Irak. La tarde- noche del 11- M, cuando aún no se sabía cuántos muertos habían arrojado los trenes, cuando los heridos se contaban por cientos en todos los hospitales madrileños y cuando los recintos de Ifema, convertidos en un improvisado tanatorio, no eran sino un enorme salón de pasos perdidos y miradas agónicas ante lo irremediable, empezó a bullir el caldo de cultivo que movió en horas sucesivas a los socialistas a denunciar lo que consideraron una campaña de desinformación y manipulación gubernamental. Una campaña negada desde la Moncloa y desde el PP, que a su vez acusaron al PSOE y a medios de comunicación afines exactamente de lo mismo. La Cadena Ser difundió una información, luego demostrada como incierta, sobre la existencia del cadáver de un terrorista suicida. La grieta política no sólo estaba abierta. Era ya, en la noche del 11- M, insalvable. Al drama del Pabellón 6 de Ifema se unía el germen de un agitado enfrentamiento entre políticos que al día siguiente, sólo unas horas después de que el grupo Abu Hafs Al Masri asumiera la autoría de la masacre a través de un diario londinense, adquirió forma ante una opinión pública en pleno shock Ciento noventa y una personas habían muerto de una forma bestial y cruel. Pero había elecciones. 12- M, mediodía. Zapatero, en Ferraz, censura que Aznar no cuente con él. Surgen los primeros ataques al Gobierno 12- M, Consejo de Ministros. Aznar se niega a jugar a las quinielas y niega que ETA merezca el beneficio de la duda de deportes con explosivos y un teléfono móvil que no llegó a activar su mortífera carga. Fue la prueba definitiva que permitió ahondar en la línea del terrorismo islamista. Pero esto es fácil sostenerlo pasados los meses. En aquellas horas, cualquier precaución era poca para un Gobierno cuyo único error, según ha defendido después, lejos de desinformar a la opinión pública, fue el de informar de todo lo que sabía en tiempo real Un Zapatero molesto porque Aznar no le invitó a escenificar junto al resto de partidos cualquier gesto de unidad ante el drama, sugirió a Rajoy por teléfono que convenciese al presidente de que lo conveniente era convocar una reunión del Pacto Antiterrorista. Pero no tuvo éxito. En la Ser, el ex presidente del Gobierno Felipe González contribuyó a caldear el ambiente con veladas acusaciones: No hay que manipular a la opinión en ningún sentido La resucitada pugna electoral, si es que en algún momento había recaído, ya llevaba varias horas enfocada desde otro ángulo. La campaña de enfrentamiento, ya no en mítines, sino a través de estrategias informativas, envenenó la atmósfera hasta un punto de no retorno. Blanco: El Gobierno retiene datos Zapatero y su número dos en el PSOE, José Blanco, comparecieron ante la Prensa. Si yo hubiera sido presidente del Gobierno habría reunido el jueves a todos los Grupos Parlamentarios para compartir información, hacer una declaración conjunta y afrontar juntos este desafío dijo el aspirante a la Moncloa, enfadado por cómo el Gobierno manejaba la información. La sociedad tiene derecho a conocer quiénes han sido los autores Más duro estuvo Blanco, quien sostuvo que el Gobierno ha retenido datos que apuntaban a Al Qaida. Van a intentar evitar que se sepa quiénes han sido hasta que pasen las elecciones Más tarde se sabría que Alfredo Pérez Rubalcaba había recibido varias llamadas de Rafael Vera para comunicar a los socialistas que, según su análisis, ETA no era la autora de los atentados. A esta estrategia se sumaron Gaspar Llamazares, Josep Lluis Carod- Rovira o Josu Jon Imaz, quienes exigieron a Aznar la verdad Aquel viernes fue la fecha del último Consejo de Ministros antes de las elecciones. José María Aznar compareció en una abarrotada sala de prensa de Moncloa, con las televisiones en directo. La bandera nacional, a su espalda, lucía un impresionante crespón negro. Durante su intervención, Aznar arropó la actuación de un Acebes que ya se estaba convirtiendo en el centro de la diana política de la oposición y se reafirmó en que ETA nunca merecía el beneficio de la duda. Tampoco Otegi. Y, a preguntas de los periodistas sobre las dudas que proliferaban sobre la autoría de la masacre, Aznar concluyó con un taxativo no voy a jugar a las quinielas 12- M, 19: 00 horas. Decenas de manifestaciones en toda España- -once millones de personas- -condenan la salvajada. En Madrid, el Príncipe de Asturias encabezó la marcha rroristas están escribiendo su final dijo, llamándoles alimañas Una hora después, el líder de la ilegalizada Batasuna, Arnaldo Otegi, empleó los micrófonos de la Prensa para exonerar a ETA, que muy pocas semanas antes había pretendido destrozar la estación madrileña de Chamartín- -y quién sabe cuántas vidas- -con unas mochilasbomba y que hacía sólo unos días vio frustrada otra caravana de la muerte camino de Madrid. Otegi, tras confirmar lo que tuviera que confirmar con quien tuviese que hacerlo, atribuyó los atentados a un operativo de sectores de la resistencia árabe Cerca de las once de la mañana, una llamada recibida en la comisaría de Alcalá de Henares permitió el hallazgo de una furgoneta sospechosa en la citada localidad desde primera hora de la mañana. Resultó ser de los terroristas y en su interior se hallaron restos mínimos de explosivos y detonadores, así como una cinta de cassette con suras coránicas. Estos extremos se fueron confirmando conforme avanzaba la tarde y tras los pertinentes análisis de expertos policiales en Canillas. Cerca de la una de la tarde, Aznar telefoneó a los directores de varios medios de comunicación, que ultimaban ediciones especiales para esa tarde, a los que expresó su seguridad de que la mano de ETA estaba tras los atentados. Media hora después, el ministro del Interior, Ángel Acebes, compareció ante la Prensa para asegurar que ETA ha logrado su objetivo de marcar a sangre y fuego las elecciones. En esos momentos, el Gobierno, afanado en la coordinación de los trabajos, dio instrucciones a la misión española en Naciones Unidas para presentar mociones de condena a ETA por los atentados. Aznar protagonizó una comparecencia en la que, sin citar expresamente a ETA, acusó de la masacre a la banda asesina que tanto dolor ha causado en España Mientras los expertos de Canillas procesaban con detalle cada dato, cada huella de la furgoneta, el Ejecutivo consideró oportuno desclasificar un documento secreto del Centro Nacional de Inteligencia que atribuía a ETA con casi seguridad la autoría de la matanza. 12 de marzo El día 12, ya desde temprano, los ánimos políticos se fueron encrespando más y más conforme discurrían las horas. Esa madrugada había sido hallada en la comisaría de Vallecas una bolsa Telegramas a las Embajadas Pasadas las ocho de la tarde, Aznar telefoneó al líder de la oposición y, de nuevo, a varios directores de medios de comunicación para informarles de los resultados obtenidos del análisis de la furgoneta, pero mantuvo a ETA como primera hipótesis de trabajo. A las ocho y veinte de la tarde, Acebes volvió a comparecer ante los periodistas para confirmar los rumores que ya en algunas emisoras de radio se difundían sobre la existencia de la furgoneta. Pero aunque el ministro del Interior, con semblante serio y corbata negra, abrió la vía a nuevas hipótesis mantenía que Aznar y Acebes defendieron siempre que el Gobierno dio toda la información de que disponía y, además, en tiempo real pese a ser consciente de que ello irritaba a la Policía Aparece la mochila de Vallecas Pasadas las cuatro de la tarde del viernes 12, el Gobierno, asaeteado por la oposición, decidió desclasificar otro (Pasa a la página siguiente)