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14 Nacional UN AÑO DEL VUELCO ELECTORAL LUNES 14 3 2005 ABC 11- M, 13: 30 horas. Acebes no duda de que ETA es la autora de los atentados. Iban 170 muertos 11- M, 20: 30 horas. El Rey pide unidad, firmeza y serenidad No citó a ETA en su discurso 11- M, entre las 7: 37 y las 7: 42 horas. Las bombas se cobran 191 vidas en varios trenes de cercanías 11- M, 9: 30 horas. El lendakari Ibarretxe da por hecho que ETA es la autora de la masacre: Las alimañas están escribiendo su final 11- M, 11: 30 horas. La comisaría de Alcalá de Henares recibe la llamada de un ciudadano que vio una furgoneta sospechosa. Era de los asesinos 12- M. Todo el día. El pabellón 6 de Ifema se convierte en un improvisado tanatorio. Fue otro escenario de la desesperación Del 11 al 14 de marzo de 2004 transcurrieron casi cien horas en las que el desgarro y el dolor causado por los atentados desembocó en agitación cuando apenas faltaban unas horas para la cita con las urnas. Al final, hubo sorpresa. Ganó Zapatero Cien horas de convulsión para volcar las urnas TEXTO: MANUEL MARÍN FOTOS: ABC MADRID. Hace ahora un año, los días que antecedieron a la apertura de las urnas en los comicios del 14- M pasarán a nuestra historia reciente como los más crispados y convulsos que se recuerdan en los prolegómenos de una votación. Los españoles, sumidos en una sensación de abatimiento y pesar colectivo tras conseguir transformar a duras penas, y en cuestión de horas, la incredulidad, el estremecimiento y el dolor más desgarrado en solidaridad y ternura hacia cuantos perdieron su vida a manos de unos iluminados sin entrañas, acudieron a votar en unas elecciones cuya campaña vio su abrupto fin a media mañana del jueves, 11 de marzo, dos días antes de lo previsto. La salvajada de los trenes de cercanías en El Pozo, Santa Eugenia y Atocha amputó de raíz cualquier posibilidad de reproducir los tradicionales actos finales de campaña. Era 11 de marzo y desde muy temprana hora España entera supo que llegaría a las eleccio- nes de luto por 191 vidas que lo eran y dejaron de serlo en un terrorífico infierno sobre raíles. Punto y final a la campaña. Punto y final a los pronósticos de cada partido. Punto y final a muchas cosas. Era tiempo de lágrimas. 11 de marzo La mañana del día 11 avanzaba entre datos confusos y cada vez más espeluznantes. España tomaba poco a poco obligada conciencia de la tragedia con una movilización sin precedentes. Y de modo especial, los madrileños, volcados en las calles con mantas, agua, medicamentos, lo que fuera... Aquella mañana, el candidato del PP a la presidencia, Mariano Rajoy, estaba a punto de llegar a la base aérea de Torrejón de Ardoz para tomar un avión con destino a San Sebastián. Se acabó la campaña dijo a sus colaboradores con un oído en el teléfono móvil y otro en la radio. Rajoy canceló sus actos previstos en Sevilla, Orense, Vigo y Madrid. Ordenó retirar toda la publicidad de su partido en las cuñas de radio y televisión. El líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, hizo lo mismo. Iba camino de Prado del Rey para intervenir en un programa de TVE. Allí pudo hablar por teléfono con el presidente del Gobierno, José María Aznar, a quien expresó su pleno apoyo a las medidas que adoptase. Zapatero suspendió sus mítines en Alcorcón, Barcelona, Villaverde, León y el acto de cierre de campaña en el Palacio de Vistalegre, en Madrid. Desde esos mo- mentos, los dos principales candidatos a la Moncloa quedaron recluidos en sus respectivos despachos de Génova y Ferraz. Estaban obligados a rehacer estrategias y a esperar. Ibarretxe y las alimañas de ETA Se trataba del peor atentado jamás sufrido en España... y a tres días de unas elecciones generales. Cualquier cálculo electoral quedaba arrumbado. Se abría, más allá del drama que ha anestesiado a los españoles durante meses, un escenario político de incertidumbre porque el resultado de las urnas ya no era previsible. Los think tank de cada partido se sabían incapaces de prever la reacción del ciudadano ante las urnas y había poco tiempo para reaccionar. Todo sucedía a un ritmo vertiginoso. A las nueve y media de la mañana, el lendakari vasco, Juan José Ibarretxe, dio por hecho que se trataba de una atroz barbaridad de ETA. Los te- Se acabó la campaña dijo Rajoy a sus colaboradores cuando acudía el 11- M a un mitin en el País Vasco