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ABC DOMINGO 13 3 2005 87 El Gobierno pretende suspender la compraventa de cuota láctea entre los particulares -El buen comportamiento del empleo es una de las prioridades del Gobierno. Lo que nos planteamos es sobre qué modelo queremos trabajar para fomentar conjuntamente productividad y empleo. ¿Y a qué conclusión han llegado? -Como hemos explicado cuando presentamos el plan de dinamización de la economía, creemos que hay cinco palancas que deben operar de forma simultánea porque la productividad no es una variable que dependa exclusivamente de uno o dos instrumentos, es algo bastante más complejo. Las cinco palancas son: la reforma del mercado laboral, que se enmarca dentro del proceso de diálogo social; la reforma fiscal, cuyas líneas generales serán presentadas en las próximas semanas; la estabilidad presupuestaria, que entendemos fundamental para el buen funcionamiento de la economía; y hay otros dos elementos adicionales: el plan de fomento empresarial, que estamos elaborando y que intentaríamos presentar en torno al verano, y el plan de dinamización de la economía, que acabamos de presentar. En este plan agrupamos medidas que tienen que ver con defensa de la competencia; funcionamiento de los mercados de bienes y servicios; funcionamiento de nuestros mercados de factores (fundamentalmente del sistema financiero) política de I+ D +i; calidad del marco regulador y funcionamiento de la Administración pública. Este plan es un ejercicio de coordinación de todo el Gobierno, que lanza una visión de lo que entiende que debe hacer los próximos dos o tres años. -El plan ha sido tachado de poco ambicioso por no afrontar dos temas tan relevantes como las restricciones en el área de la distribución comercial y la liberalización del suelo. ¿Por qué no se han abordado estos problemas? -En el tema de la distribución comercial acabamos de aprobar una ley sobre horarios comerciales. -Que va en sentido opuesto a la liberalización que piden los organismos internacionales. -Cuando llegamos había unos cuantos recursos de inconstitucionalidad contra la normativa anterior. Lo que ha hecho el Gobierno central es legislar y hacerlo en términos de mínimos. El resultado ha sido que todas las Comunidades gobernadas por las distintas fuerzas políticas se van a los ocho festivos, excepto la de Madrid. -Porque el Gobierno central se lo ha permitido. Si en lugar de poner el mínimo a ocho, se hubiera mantenido en doce, no habría recorte de aperturas. -Sí, pero se van todas a ocho. Y yo Lo que deseamos es que los líderes de las empresas tengan un perfil profesional -Se ha dicho que detrás del intento de Sacyr de quedarse con la presidencia del BBVA estaba la mano del Gobierno. ¿Es cierto? -Es verdad que se ha escrito mucho sobre este asunto, pero yo siempre digo lo mismo. Aparte de las opiniones interesadas, ¿cuál es la situación? Y la situación contradice estas afirmaciones. Por tanto, yo mantengo la misma posición del vicepresidente Solbes. Esto es un tema que compete a las empresas y a los accionistas, y lo que nosotros deseamos es que las empresas españolas estén lideradas por gentes con un perfil profesional. Y no me vale el ejemplo de Red Eléctrica. De la misma forma que decimos que lo de BBVA es una decisión de los accionistas, faltaría más que una empresa, donde el Estado tiene el 28,5 siendo de lejos el accionista de referencia, no ejerciera esta capacidad. -Usted ha comentado que las empresas estén lideradas por gentes con un perfil profesional. No es el caso de las privatizadas cuyos presidentes fueron elegidos por el Gobierno del PP. ¿Cree que debería haber cambios en las cúpulas de estas compañías? -Insisto, esto corresponde a los accionistas. ¿Y qué opina sobre la españolidad de las empresas? -El vicepresidente se refería a algo de interés no sólo del Gobierno, sino del país. Cuanto más relacionadas estén las empresas con el país, mejor. Esto no contradice ningún principio fundamental. Es algo que cualquier Gobierno debe pretender. creo que en estos elementos el consenso social no es irrelevante, y lo que hemos constatado es que no había consenso en las fuerzas políticas, a pesar de las declaraciones del PP, porque en las Comunidades que tienen competencias para ello se actúa en el sentido contrario. En términos relativos al resto de países europeos, y pese a lo que digan los organismos internacionales, en tema de horarios en España no estamos mal. Y luego entramos en otro tipo de consideraciones competenciales. Los ciudadanos tenemos que ser conscientes de las responsabilidades efectivas de las Comunidades. Y los elementos de distribución comercial son competencia de las autonomías. ¿Y la liberalización del suelo? -El suelo es un factor productivo, muy relevante, pero, repito, uno no puede legislar olvidando la distribución de competencias entre la Administración central y las Comunidades. Hay en marcha un grupo de trabajo para analizar toda la legislación del suelo, pero es evidente que deberemos ser especialmente cuidadosos en no invadir competencias que tienen, ejercen y deben ejercer las Comunidades. ¿Por qué este plan de dinamiza- ción de la economía no tiene una memoria financiera en la que se cuantifiquen presupuesto y objetivos? -Una de las ventajas del plan es que el coste presupuestario es irrelevante, apenas el que se refiere a los incentivos fiscales, ya que medidas como la de los reguladores independientes en Correos o ferrocarriles no tienen por qué suponer gastar ni un euro más, pueden reasignarse recursos. ¿Cuáles son, a su juicio, los principales cambios que necesita el mercado laboral? -Como apunta el informe, ante la nueva situación de la economía española en Europa y en el mundo, debemos ser capaces de combinar una mayor flexibilidad con un mantenimiento de la estabilidad para los trabajadores. ¿Qué pasaría si los agentes sociales no llegaran a un acuerdo? ¿El Gobierno legislaría? -Si el Gobierno ha abierto un proceso de diálogo social y confía en que se puede llegar a un acuerdo que mejore la situación actual, lo que no puede hacer es decir en qué debe acabar ese diálogo social y mucho menos amenazar diciendo: hay acuerdo, o tomaremos cartas en el asunto.