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ABC DOMINGO 13 3 2005 Los domingos 59 ENTREVISTA JÖRG BORGWARDT Portavoz de la fundación ESAG Hay que concienciar a Europa de que el terrorismo no parará ESAG da la cara. El alemán Jörg Borgwardt, miembro de la junta consultiva de la European Security Advocacy Group Foundation, artífice de la primera campaña internacional de publicidad contra el terrorismo, habla por primera vez en España de la identidad y los objetivos de esta singular ONG TEXTO: VIRGINIA RÓDENAS FOTO: DANIEL G. LÓPEZ Ha venido a la Conferencia Internacional sobre Terrorismo de Madrid para armarse de todas las palabras capaces de dar una respuesta democrática al terror global y contagiar a los líderes mundiales reunidos en el Parque Ferial de Madrid- -tremenda antesala del Cielo para las víctimas del 11- M- -de que sin unidad y voluntad estamos perdidos. Es el mensaje de Jörg Borgwardt, un tipo corriente, que da su nombre pero no enseña su rostro a la cámara porque, dice, eso facilitaría el trabajo al enemigo; el de él, el de todos. ¿Cómo surge la idea de esta cruzada contra el terrorismo? -Primero quiero decirle que la palabra cruzada me parece demasiado fuerte porque hace referencia a la que se llevó en el siglo XV contra Oriente, y nada parecido está en nuestro ánimo. Nuestros mensajes no están en contra de los musulmanes ni de ninguna religión, sino contra todas las formas de terror, venga de donde venga, ya sea IRA, ETA, PKK, RAF, Al Qaida... La idea surgió un año y medio después del atentado de Nueva York, que fue un ataque contra el icono de Occidente. ¿Qué pueden las palabras contra las armas? -Somos muy conscientes de que nuestras palabras no van a servir para frenar a los terroristas. Son mensajes dirigidos a los líderes de opinión y tomadores de decisiones que buscan concienciar y prevenir. ¿Qué es European Security Advocacy Group y quién lo financia? -Es una fundación privada radicada en Holanda que busca financiación a través de organismos e individuos, sin conexión con ningún partido político. Fundamentalmente contribuyen a nuestra fundación organizaciones que pueden verse afectadas directamente por el terrorismo y perder, además de gente, mucho dinero, como, por ejemplo, las ligadas al sector turístico. No sé si en Madrid se ha estudiado el daño económico producido por el 11- M, pero en EE. UU. sí se hizo con el 11- S y el coste para los terroristas fue de dos millones de dólares mientras que el coste para el Estado ha sido de 70 billones; así el terrorismo obtuvo una rentabilidad de 35.000 dólares de pérdidas ocasionadas a la sociedad por cada dólar que ellos invirtieron. Es el terrible impacto del terrorismo en la economía. -Hay quien dice que a ustedes les paga el Gobierno de Bush. -No nos financia ni su Gobierno ni ninguna de sus agencias. Pero tampoco el gobierno de ningún otro país. Es una invención de los medios porque el Gobierno de Bush había usado el mismo eslogan de no hay futuro en el terrorismo tras el atentado de Nueva York, y en Europa no había habido en ese momento otros ataques. -Eso es un decir: en España llevamos 30 años padeciendo el terror. -La diferencia es que el ataque de Nueva York fue contra la democracia, no contra un país en particular, como es el objetivo de ETA o IRA. Sin embargo, el 11- S y el 11- M van contra todos. ¿Utilizan el mismo mensaje para todos los países? -Sí, aunque con alguna excepción como en los casos de Turquía y Rusia, porque no pertenecen a la UE y, por ejemplo, si en el último anuncio se decía La UE nos ha unido políticamente ¿nos va a unir ahora contra el terrorismo? en éstos se modificó el titular. También cuando se produce un suceso particular, como el asesinato de Theo van Gogh en Holanda, se lanza un mensaje especial y concreto. ¿Quiénes son y cómo seleccionan a los consejeros de ESAG? -Seis personas de seis países europeos diferentes, entre las que hay un español, forman la junta consultiva de ESAG, de la que soy el portavoz, y para su selección lo único que pesa es su sabiduría y experiencia; son profesionales del medio y de entera confianza. Jörg Borgwardt ante el último anuncio de la fundación ESAG ¿En cuántos periódicos publican sus anuncios y de qué países? -Se publican en diez países (Holanda, Noruega, Alemania, Rusia, Francia, Italia, Suiza, España, Portugal y Turquía) en donde seleccionamos dos diarios (ABC es uno de los españoles) con los que podemos llegar a nuestro público objetivo, líderes de opinión, tomadores de decisiones y gente influyente. ¿Cuál es su estrategia? -Tan simple como concienciar a Europa sobre el hecho de que el terror no va a parar y cómo eso nos va a influir. ¿Ha habido reticencias por parte de algunos rotativos? -No puedo negar que ha sido difícil en principio colocar nuestra publicidad porque recelaban de si parecerían opiniones editoriales. Estaban confusos, pero se ha superado e incluso ahora varios periódicos nos regalan espacios, como hacen con otras ONG. ¿Han medido el efecto de su campaña? -Medimos la publicidad de dos maneras: por lo que la gente nos dice a través de cartas, e- mail y visitas a nuestra web (www. esag. info) y haciendo una investigación de mercado. En la primera, la tendencia es imparable hacia arriba. En la segunda, se ha hecho un estudio en dos fases, a finales de 2003 y durante el verano de 2004. Los resultados revelaron progresos muy claros. Los encuestados expresaron su deseo de que sus gobiernos se impliquen más en la lucha contra el terrorismo. Ciudadanos de Alemania, España, Francia, Italia, Portugal y Suiza piensan que ésta debería ser una prioridad fundamental para sus respectivos gobiernos, opinión que registró un aumento global en la segunda oleada (entre 7 y 22 puntos) Nuestra meta a largo plazo es despertar el interés y hacer que aumente la conciencia global respecto al daño que hace el terrorismo, tanto a las personas como a las democracias. -A pesar del puede más una imagen que mil palabras sus llamamientos son sólo de texto. ¿Por qué? -Lo que dice es muy cierto. Pero usamos palabras porque con las imágenes sólo habría dos formas de hacerlo: con fotos de los terroristas o reflejando los efectos de sus acciones con edificios derruidos o gente herida o muerta, y esto sería otro motivo de orgullo para ellos y les favorece hasta el punto de servirles para reclutar más terroristas. -En su último anuncio inquieren: ¿Tendrán la UE y sus estados miembros la voluntad política de hacer lo debido para combatir el terrorismo sin sacrificar nuestros valores, democracia y libertad? ¿Y usted qué opina? -No queríamos decir que los países no tengan la voluntad de hacerlo. Lo que decimos es que la expansión de la UE ha hecho la guerra contra el terrorismo aún más difícil. Mucho de lo que queda por hacer necesita de la colaboración entre todos y para ello antes hay que crear conciencia. No se trata sólo de la actuación de los Gobiernos y de su propia Policía, sino de que los mensajes traspasen las fronteras. En diciembre pasado acudí a una conferencia en Berlín con representantes de la seguridad de distintos países y plantearon que el terrorismo ha creado un nuevo lenguaje y que debe hacerse un gran esfuerzo para establecer códigos que todos entendamos y reconocer la voz de alarma si algo pasa, incluso entre los países que hablan el mismo idioma. Todo esto es cuestión tiempo, de dinero y sobre todo de voluntad. Sólo usamos texto porque sus fotos o las de sus acciones sólo servirían para reclutar más terroristas