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50 Sociedad LEGANÉS, EN LOS LÍMITES DE LA EUTANASIA DOMINGO 13 3 2005 ABC (Viene de la página anterior) ta pacientes terminales a los que se les había aplicado ese tratamiento. El objetivo era proporcionar una muerte digna y sin sufrimiento a enfermos agónicos con dolores extremos y ahogos, en su mayoría con tumores generalizados, mayores de 80 años y una esperanza de vida de cuatro días. La presidenta de los médicos madrileños señaló que, normalmente, los enfermos terminales son enviados a sus casas para morir, cuando ya no existe ninguna solución médica que pueda mejorar su situación. Pero en lugar de remitirlos a sus hogares, el centro de Leganés propuso aliviar sus dolores generalizados y evitar los ahogos agónicos con la sedación, una práctica avalada internacionalmente según Fariñas. Se trata de evitar que los enfermos mueran dando gritos de dolor, por lo que la familia no sólo consiente el tratamiento sino que normalmente lo solicita afirmó. Fariñas aseguró que el servicio de Urgencias del centro de Leganés actuó como un servicio de cuidados paliativos para garantizar una muerte digna y sin sufrimiento. El presidente del Comité de Ética del Hospital de Getafe, Miguel Casares, que a la vez es presidente de la Comisión Deontológica del Colegio de Médicos madrileño, añadió que la consulta, realizada en septiembre de 2003, se produjo después de recibir algunas protestas de profesionales del centro de Leganés sobre la sedación. Tras cuatro reuniones y tres meses de trabajos, el comité emitió un informe que concluía que la sedación terminal a pacientes en situación agónica es una práctica perfectamente admitida desde el punto de vista técnico y un tratamiento médico adecuado y ético, que se realiza en todas las unidades de cuidados paliativos y, en los hospitales donde no existen, como en el Severo Ochoa, las efectúan otros profesionales. Es más, las denuncias no tenían ni pies ni cabeza dijo Casares. Entrada principal del hospital Universitario Severo Ochoa de Leganés (Madrid) EFE Ahora, lo importante es saber cuántas muertes ha habido y por qué causa Las asociaciones, dispuestas a elevar el caso a los tribunales se declaran desconcertadas y piden que se aclaren cuanto antes las circunstancias de la muerte de sus familiares en el Severo Ochoa J. M. NIEVES MADRID. La de ayer fue una jornada de confusión. Para las asociaciones de pacientes, que seguían intentando añadir nombres y apellidos a la lista de las posibles víctimas del hospital Severo Ochoa; para el mismo personal del centro, que no terminaba de salir de su asombro y que comenzaba, inevitablemente, a dividirse en partidarios y detractores de la manera de actuar de Luis Montes, coordinador de urgencias del hospital y responsable de las controvertidas sedaciones; para los familiares, en fin, de los fallecidos, incapaces de determinar si su dolor se debía a lo inevitable de una enfermedad terminal o a la simple voluntad de un médico que en un momento dado decidió que no era necesario que sus seres queridos siguieran viviendo. Vamos a exigir responsabilidades- -manifestaba ayer a ABC Carmen Flores, presidenta de la asociación El Defensor del Paciente (Adepa) Vamos a pedir a Esperanza Aguirre que pregunte por qué, si se sabía desde 2003 lo que estaba pasando en el Severo Ochoa, nadie hizo nada Carmen Flores aseguró que no descarta la posibilidad de presentar una querella criminal contra Luis Montes y llegó incluso a pedir, en una conversación telefónica, la destitución de la que fue b Las familias de los fallecidos Consentimiento de las familias Según Casares, el protocolo diseñado en el hospital de Leganés era correcto porque se informaba a la familia suficientemente, se tenía el consentimiento informado y se realizaba la sedación para resolver la angustia, la agonía, la disnea, el dolor... en una situación en la que ya no hay esperanza porque se tiene una enfermedad mortal en hora o en días A estos hechos se refirió también el jefe del Servicio de Anestesia del Hospital de Leganés, Joaquín Insausti, quien explicó que para llevar a cabo el protocolo de sedación se tiene que contar con el visto bueno no sólo de un médico, sino de dos. El presidente del comité ético explicó que en estos casos extremos- -enfermos que llegan a urgencias en situación caquéctica (atrofia general del organismo) con metástasis generalizadas, edades superiores a 80 años y muy deteriorados- -sólo se puede optar por la sedación, que se aplica normalmente en la unidad de cuidados paliativos. Pero si ésta no existe en el hospital y el paciente llega a urgencias, ¿qué haces? -dice Casares- ¿Lo mandas a casa a morir ahogándose? Eso es inhumano, tienes que atenderle y sólo hay un tratamiento directora en 2003 del entonces Insalud, Leticia Moral. Sin embargo, para la presidenta de Adepa, ahora, lo más importante es saber cuántos muertos ha habido. A cuántos enfermos se les ha suministrado esta medicación y cuántos de ellos han fallecido por su causa Para conseguirlo, Adepa envió ayer a todos sus asociados una carta en la que les pide que leáis detenidamente y valoréis los sucesos en su medida, agradeciéndoos que os pongáis posteriormente en contacto con nosotros si lo creéis oportuno, debido a que creáis que son ciertas las presuntas afirmaciones o sospechéis algo raro Ayudar a los afectados De la misma opinión que Carmen Flores es María Antonia Moral, de la asociación de Víctimas de Negligencia Sanitaria (Avinesa) quien explica que intentamos ponernos en contacto Teléfonos para afectados Dos asociaciones de pacientes, Adepa y Avinesa, recibieron a la vez la misma carta anónima que denunciaba determinadas prácticas de sedación de enfermos terminales, con resultado de muerte, en el hospital Severo Ochoa, en la localidad madrileña de Leganés. Desde ese momento, ambas entidades han intentado determinar el número de personas afectadas, para lo cual piden a los familiares de los pacientes que se pongan en contacto con ellos en los siguientes teléfonos: Adepa: 91- 4653322. Avinesa: 91- 3889168. con los pacientes del hospital, para orientarles y para ofrecerles nuestra ayuda Rafael Martín, representante legal de la misma asociación, dijo ayer a ABC que hay que ayudar al fiscal. Que los posibles afectados tengan en cuenta que el fiscal apenas si dispone de una veintena de nombres, pero que ese número podría elevarse hasta los cuatrocientos casos. Avinesa quiere hacer un llamamiento para que todos aquellos que se consideren afectados por lo sucedido en el hospital Severo Ochoa de Leganés se pongan en contacto con nosotros para que facilitemos sus datos a la fiscalia y podamos saber si realmente existió o no negligencia médica en cada caso concreto La nieta de una de las fallecidas, que prefiere no revelar su nombre, no ha conseguido aún reaccionar a la noticia y no sabe muy bién qué pensar. Sólo sé que hace un año- -aseguraba ayer a ABC- -mi abuela se recuperaba de una rotura de cadera. Un día, a las dos de la tarde, cuando me disponía a ir a verla, recibí una llamada del centro de rehabilitación en el que estaba, diciéndome que le habían detectado una metástasis en el colon, en estado terminal, y que la ingresaban de urgencias en el Severo Ochoa. Fui al hospital y, sólo dos horas después, me dijeron que no había nada que hacer. Me hicieron firmar una autorización para suministrarle calmantes en caso de que sufriera mucho. Murió horas después, esa misma noche, cerca de las tres de la mañana. En ningún momento pensé que pudiera haber algo extraño en la forma de actuar de los médicos. Pero ahora... ahora ya no sabemos qué pensar.