Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
10 La Entrevista DOMINGO 13 3 2005 ABC ALBERTO GONZALES FISCAL GENERAL DE ESTADOS UNIDOS Los terroristas odian las sociedades democráticas, quieren destruirlas Trabaja junto al presidente Bush desde que éste fue elegido gobernador de Texas en 1994. El 11- M, con la cumbre contra el terrorismo, le ha traído ahora a España, en su primer viaje a Europa como miembro del Gobierno norteamericano POR: RAMÓN PÉREZ- MAURA FOTOS: SIGEFREDO El fiscal general de EE. UU ha encabezado la representación enviada a la cumbre contra el terrorismo por su Gobierno. España esperaba a Condi (Condoleezza) Rice, pero llegado Gonzales, fue recibido por Fernández de la Vega, Moratinos, Alonso, López Aguilar... -Mucha gente en España ve los atentados del 11- M como una consecuencia del apoyo del Gobierno español al norteamericano en la guerra contra el terrorismo. ¿Cree que esa conexión existe? -Es muy difícil para mí meterme en la mente de los terroristas, intentar entender lo que les llevó a perpetrar el tipo de ataques horribles que vimos el 11- M. Creo que como principio general los terroristas odian las sociedades democráticas, quieren destruirlas y eso tuvo más que ver con el 11- M que el apoyo del Gobierno español a las políticas del Gobierno norteamericano. ¿Qué balance hace de su participación en la conferencia convocada por el Club de Madrid? -Uno de los aspectos más importantes de la democracia es el de ser capaces de debatir. Habrá desacuerdos, sin duda, sobre cómo afrontar problemas comunes. Pero este tipo de conferencias nos ayuda a entender los puntos de vista de los demás. Y espero que con el tiempo podremos trabajar conjuntamente en la resolución de algunas cuestiones muy difíciles. -Las elecciones de hace un año generaron un evidente enfriamiento de la muy cálida relación vigente hasta entonces entre los dos países. ¿Cómo podría invertirse esta situación? -La relación con España es muy importante para los Estados Unidos. España ha sido un aliado firme. Una de las razones por las que estoy aquí es para mostrar nuestra solidaridad con el pueblo español y nuestro sentimiento por la tragedia vivida hace un año. Somos dos países que compartimos mucho. Compartimos una tragedia común y tenemos retos importantes para cuya consecución necesitaremos de una fuerte relación común. -Pero hace cuatro años, cuando el presidente Bush hizo su primera visita a Europa, escogió empezar por España. Esta vez, España no estaba ni en la agenda. No parece que se dé a España la consideración de un firme aliado... -España sigue siendo un firme aliado. Y una de las razones por las que estoy aquí es para subrayar ese punto. España es un aliado importante y continuamos trabajando en la relación para hacerla aún más fuerte. -En su anterior papel como consejero legal de la Casa Blanca le correspondió desempeñar un papel en la definición del marco legal de los prisioneros de Guantánamo. ¿No es cierto que se les están negando derechos humanos básicos? -Como consejero, mi papel no era determinar si pasaba eso. Las instalaciones de Guantánamo son administradas por el Departamento de Defensa, y son sus asesores legales los que deciden qué detenciones son legales y se lo comunican al Departamento de Justicia. Mi papel como consejero no era tomar esas decisiones por medio del Departamento de Justicia o el de Defensa. En mi opinión, las políticas seguidas por los Estados Unidos en Guantánamo cumplen con nuestras obligaciones legales. ¿Ha habido abusos? Pare- GUANTÁNAMO Proteger los derechos humanos es una obligación que nos tomamos muy seriamente: respetamos el imperio de la ley GUERRA CONTRA EL TERRORISMO Ésta es en realidad una guerra por la información. Si tienes información tendrás más éxito RELACIONES BILATERALES España y Estados Unidos compartimos una tragedia común y tenemos retos importantes para cuya consecución necesitaremos de una fuerte relación ce que sí ocurrieron algunos abusos. Esos abusos están siendo investigados y los que estuvieron involucrados en los mismos van a pagar por ello. Sabemos cuáles son nuestras obligaciones legales y nos las tomamos muy en serio. Y obviamente, la protección de los derechos humanos es una obligación que nos tomamos muy seriamente porque respetamos el imperio de la Ley. Creemos que Estados Unidos es el líder en la protección de los derechos humanos, creemos que es importante que nuestro país dé ejemplo y trabajamos duro para cumplir con nuestras obligaciones legales. ¿Y no les hizo reflexionar el grado de discrepancia de algunos de sus más firmes aliados con lo que estaban haciendo en Guantánamo? Estoy pensando en el Gobierno británico o en lo dicho en España por la entonces ministra de Exteriores, Ana Palacio... -Creo que este conflicto ha creado retos legales muy complicados. Para empezar, un nuevo tipo de enemigo y de marcos legales que no consideraban la posibilidad de una guerra entre Estados y entidades no estatales, y eso es exactamente lo que está pasando aquí. Creo que tenemos ese tipo de situación que provoca el que los países enfrenten a estos conflictos con diferentes enfoques. Entiendo que puede haber discrepancias sobre algunos aspectos de cómo un país está tratando a los detenidos. Nos tomamos muy en serio las preocupaciones de otros países y son tenidas en cuenta cuando adoptamos nuestras decisiones. Permítaseme asegurar al pueblo español que sabemos cuáles son nuestras obligaciones legales, creemos muy firmemente en la protección de los derechos humanos. ¿Qué futuro legal espera a los prisioneros de Guantánamo? -Es algo que estamos evaluando. Es un asunto muy difícil. Estados Unidos no tiene ningún interés en detener a nadie más tiempo del que sea necesario. Algunas de estas personas que están detenidas tienen valiosa información de inteligencia. Yo creo que la guerra contra el terrorismo es en realidad una guerra por la información. Si tienes información tendrás más éxito. In- tentamos recoger información de la mejor manera posible. Tenemos la preocupación añadida de que la gente que capturamos en el campo de batalla no regrese a él y vuelva a luchar contra nuestros soldados. O contra los españoles. Tenemos la obligación de proteger a nuestros soldados, a nuestra gente. Pero llegado el momento en que creemos que alguien ya no tiene información valiosa, que ya no es peligroso o que se le puede devolver a su propio país, somos los más interesados en dejarle ir. Eso sí, tenemos que proteger nuestro país. Estamos intentando conseguir un equilibrio muy difícil. -Habla usted de valiosa información de inteligencia ¿De verdad puede alguien tener información valiosa para los servicios de inteligencia después de tres años de encarcelamiento? -Ésta es una pregunta muy difícil. Algún detenido podría ser muy experto en resistirse a nuestros interrogatorios y simplemente puede negarse a