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ABC DOMINGO 13 3 2005 Opinión 7 JAIME CAMPMANY El día en que un estudioso de las ideas políticas analice el pensamiento de Zapatero, hallará un buñuelo de viento sin viento LA SAL DE LA INFAMIA E EL RECUADRO ANTONIO BURGOS Hoy es el primer aniversario del Día del Pásalo y nadie lo recordará. El pásalo de 2004 fue como el no pasarán de La Pasionaria en 1936. Aquel sábado de infamias fue una reconstrucción malvada del enfrentamiento de las dos Españas del no pasarán CABO DE AÑO DEL DÍA DEL PÁSALO OS personajes de Mingote existen. Vas por la calle y ves calvos de Mingote, gordas de Mingote, señores bajitos de Mingote, niñas monas de Mingote. Como existen los de Forges. Por los pueblos hay viejas de Forges. Los ministerios están llenos de funcionarios de Forges. Nada más de Forges que un ex. A los ex ministros se les pone cara de Forges. En un ex de la UCD, García Díez, dibujó la genética la mejor cara de Forges. Y a Eduardo Zaplana se le ha puesto cara de Forges. Cara y atuendo de Forges. Es completamente de Forges ese cuello de camisa tras el que se asoma Zaplana. Sí, se asoma. Hay quienes se abrochan el cuello de la camisa y quienes se asoman tras él. Como si asomaran la cabeza por una tapia o por esas siluetas de aviador con aeroplano que tenían los fotógrafos en las barracas de feria. Zaplana asoma su gaita tras el cuello de su camisa como para una foto de barraca. Parece que luego Zaplana se va a retirar y se van a quedar la chaqueta, la corbata, la camisa, su cuello, todo allí, pintado en un contrachapado. Y que el cuello de la camisa, horizontalmente dibujado por Forges, va a seguir allí, hasta que venga otro ex a hacerse la foto. Al ex ministro español, ex ministro valiente, que la envidia del sol es tener su carguete, se le suele poner cara de Forges. Sobre todo en su variedad apalancada. Llamo apalancamiento a la capacidad del ex para ir de cargo en cargo. Sale del gobierno y lo colocan de presidente en una empresa pública, de una comisión de algo. Agazapado en un cargo de perfil bajo. En un sueldazo. Uno de estos ex apalancados y con cara de Forges es Carlos Bustelo. No creo que Forges haya dibujado nunca una cara más de Forges que la de Bustelo. ¡Qué bien le salió Bustelo a Forges! Pero mejor todavía le ha salido a Bustelo el homenaje que nadie se ha atrevido a dar a la verdad, en estos idus de marzo cargados de dolor y de sangre de los au- L sentes. Impresionante cuanto España, en silencio, sintió y conmemoró en el Viernes del Dolor. Pero, ¿y lo de hoy? ¿Quién se atreve a recordar el primer aniversario de lo de hoy? Sí, hoy es el primer aniversario del sábado de infamias en que sobre la sangre vino el limpiarse en las cortinas de las reglas del juego democrático. Hoy se cumple el primer aniversario del desembarco de la demagogia y la manipulación en la Ley Electoral. Cuando en la jornada de reflexión olían a rosa y a puño, echando humo, los SMS de Aznar de rositas y Urdaci en los informativos Hoy es el primer aniversario del Día del Pásalo y nadie lo recordará. Desde noviembre de 1936 nadie le había sacado tanto provecho político en Madrid al verbo pasar. El pásalo de 2004 fue como el no pasarán de La Pasionaria por Radio Madrid en 1936. Cambió la conjugación del verbo pasar, Radio Madrid era la SER y los moros de las tapias de la Casa de Campo, la alianza de civilizaciones. Pero aquel sábado de infamias fue una reconstrucción malvada del enfrentamiento de las dos Españas del no pasarán Sólo que ahora pasaron. Pasaron a gobernar. El único que se ha atrevido a recordarlo en el primer aniversario del Día del Pásalo, aparentando despiste, con cara de Forges y texto de Forges, ha sido Carlos Bustelo, con ocasión del traslado a BCN de la CMT, ¡toma ya siglas! Bustelo ha mentado la soga en casa del ahorcado: Estos chicos que han llegado al Gobierno inesperadamente, por accidente, están poco preparados. Bustelo llama accidente a 192 asesinados. Naturalmente, a sus palabras les han dado el habitual apagón informativo. La red eléctrica de la verdad no está preparada para soportar estas cargas. Por eso nadie celebra este tristísimo primer aniversario del Día del Pásalo, gracias al cual el poder pasó a quienes no se esperaban que les fuera a tocar el gordo. Gordo que, como siempre, estaba muy repartido. Entre los que no se lo esperaban, los comunistas y los separatistas catalanes. N el Comité federal del Partido Socialista (Comité federal más o menos asimétrico) ha hablado Rodríguez Zapatero. Cada vez que este hombre toma la palabra, bordea un abismo, el de la insensatez, el del ridículo, el de la nesciencia, el de la presunción gratuita o el de la suficiencia. Las lenguas se han hecho para entenderse adoctrinó el otro día con énfasis magistral al presidente del Congreso, Manuel Marín, quien había decidido que allí se hable en castellano y sólo en castellano. Ayer, en una Carta al Director le explicaba piadosamente Rafael Sánchez Ferlosio el engaño evidente que encierra esa frase. Ahora, en el Comité federal de su partido, ha dicho Zapatero una frase estremecedora para los socialistas. España- -afirmó- -no olvidará a las víctimas del 11- M, pero sí a aquellos que echaron la sal de la infamia sobre la herida abierta ¡Válganme Dios, la Virgen Santísima y todos los santos de la corte celestial, que no se puede mentar de manera más estremecedora la soga en casa del ahorcado! Referirse a los que echaron la sal de la infamia en la herida abierta del 11- M, y hacerlo precisamente en un Comité federal del PSOE es algo que requiere muchos bemoles o un gran cargamento de inconsciencia. Porque quienes echaron la sal de la infamia en esa herida durante la noche del 11, los días enteros del 12 y el 13, más algún rato de la mañana del domingo 14, fueron precisamente algunos grupos numerosos de socialistas, organizados espontáneamente Aquí, allí y acullá, por muchos lugares de toda España, salían socialistas que portaban pancartas, orquestaban griteríos, lanzaban acusaciones: ¡asesinos! contra los dirigentes del PP, asaltaban las sedes de los adversarios políticos, movilizaban medios de comunicación, echaban a la refriega a redactores radiofónicos de cuartel y en general convertían en pelea política de estilo motinesco y en ferocidad de dentelladas al poder las jornadas aflictivas de una matanza terrorista nunca vista en Europa. Yo no sé si es que estos socialistas nuestros y de nuestros pecados elaboran sus consignas políticas dándole la vuelta a la verdad como si fuera un calcetín, o si es que terminan por creerse a pies juntillas sus propias mentiras y las repiten como evidencias. De entre todos ellos, destaca Zapatero, no sólo por su cargo sino por su convicción acendrada en las mentiras o en las tonterías que dice. Quizá sea producto del talante Por cierto que el talante ya ha hecho escuela. Ahora también cambian de talante, aunque no de doctrina, según dicen, los reverendísimos señores obispos. Será exigencia o virtud del talante repito, pero lo cierto es que Zapatero es capaz de pergeñar los más flagrantes embustes como si estuviera explicando la ley de la gravedad o el Discurso del método El día en que un estudioso de la Historia de las ideas políticas se aplique a estudiar el pensamiento de Zapatero y la doctrina de sus discursos se va a encontrar con un buñuelo de viento sin viento que le estallará blandamente, como un borborigmo fallido, debajo de las narices. Es grande España. ¡Qué lujos se permite!