Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
62 Sociedad SÁBADO 12 3 2005 ABC Religión Luces y sombras en los seis años de gestión de Rouco en la Conferencia Episcopal española El éxito del viaje del Papa a España marcó el punto de inflexión del mandato del cardenal de Madrid con los obispos vascos, los escándalos de Gescartera y Obras Misionales y la desconexión Iglesia- sociedad, principales puntos negros en su gestión JESÚS BASTANTE MADRID. En marzo de 1999, el arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, conseguía acceder a la Presidencia de la Conferencia Episcopal, sustituyendo al arzobispo de Zaragoza, Elías Yanes, quien había dirigido la Iglesia española durante la última etapa del Gobierno de Felipe González y los primeros años del PP. La llegada del cardenal Rouco a la Casa de la Iglesia se interpretó, en su día, en una doble vertiente, religiosa y política: de un lado, se trataba del primer purpurado español en décadas que contaba con posibilidades reales en un futuro cónclave; del otro, era un hombre que sabría entenderse con el Gobierno de José María Aznar. Seis años después, Rouco no ha podido renovar su mandato para un tercer y último trienio. Fuentes cercanas al cardenal de Madrid apuntan que ha sido mala suerte y aseguran que no es el fin del mundo. Sigue siendo arzobispo de Madrid, que no es poco, y veremos qué pasa en los próximos meses en referencia a un posible destino en algún dicasterio romano. No obstante, reconocen el fuerte presidencialismo implantado por Rouco durante su mandato, que chocaba con la apuesta por la colegialidad realizada por Yanes y que muy probablemente será asumida por Ricardo Blázquez en esta nueva etapa. b El conflicto tos y, sobre todo, a la relevancia mundial de la campaña por la condonación de la deuda externa, organizada por organizaciones católicas. En 2000, el Papa designaba al portugués Manuel Monteiro de Castro nuevo Nuncio en España. En cuanto a documentos relevantes, la Conferencia Episcopal aprobó el Plan Pastoral Una Iglesia esperanzada: mar adentro donde se detallaban diversas acciones para hacer frente a la crisis de la Iglesia en el mundo, y diversas publicaciones sobre la familia, el aborto o la píldora del día después. En comunión con la Santa Sede, el mandato de Rouco ha sido uno de los más prolíficos en la defensa de la doctrina moral y sexual de la Iglesia. Relación con el Gobierno popular No obstante, desde 2001 la firmeza de la presidencia del cardenal de Madrid comenzó a quedar en evidencia, tras el conocimiento de escándalos como el supuesto desvío de fondos en Obras Misionales Pontificias, Gescartera, diversas sentencias sobre profesores de Religión o la salida del armario de algunos sacerdotes, como José Mantero. Del mismo modo, los sectores más críticos del Episcopado acusaron a Rouco Varela de haberse entregado a la política del Partido Popular, sobre todo en lo referente a la cuestión del País Vasco. La mayor polémica de este segundo trienio vino tras la publicación de la Carta Pastoral Preparar la paz de los obispos vascos, en la que se alertaba de las consecuencias sombrías de la ilegalización de Batasuna, y que forzó a la Conferencia Episcopal a suscribir la Instrucción Pastoral Valoración moral del terrorismo en España, Vicisitudes A lo largo de sus dos mandatos al frente de la Conferencia Episcopal, la gestión del Episcopado ha estado salpicada de luces y sombras. Durante el primer trienio, que coincidió con los actos del Jubileo del Año 2000, la Iglesia española cobró fuerza en la persona de su presidente, quien había sido relator del Sínodo de los Obispos de Europa y a quien se veía con muy buenos ojos en el Vaticano. Rouco, trabajador silencioso y buen estratega, logró rodearse durante los tres primeros años de un equipo de consenso, colocando en la vicepresidencia al cardenal de Barcelona, Ricard María Carles, y como secretario y portavoz al actual obispo de Córdoba, Juan José Asenjo, quien durante los últimos años ejerció de escudo ante diversos escándalos. Entre 1999 y 2002, la Iglesia española asistió a un exitoso Año Santo Compostelano, el Príncipe de Asturias a la Concordia fue otorgado a Cáritas Española, la publicación de sus nuevos estatu- Antonio María Rouco Varela JULIÁN DE DOMINGO Juan Pablo II, ayer en el hospital Gemelli