Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 12 3 2005 Sociedad 59 Salud CARDIOLOGÍA ANTIBIÓTICOS SIN FLEMING JOSÉ PRIETO Catedrático de microbiología de la Universidad Complutense I nvariablemente se identifica a Fleming con el descubrimiento casual de la penicilina, marcando el comienzo de una era crucial de la medicina. Esta historia, atractiva y romántica, es bien conocida. Pero hay otras lecturas. El paso del tiempo permite puntualizar determinados acontecimientos. Para empezar Fleming no descubrió la penicilina por casualidad, característica poco amiga de la ciencia. En el siglo XIX ya se conocía la antibiosis acción inhibidora de ciertos microbios sobre las bacterias y Fleming, como cualquier microbiólogo la observaría frecuentemente en sus cultivos. Antes de 1924 ya se conocían antibióticos como ácido penicilánico piocina y actinomicetina Además en 1921 Fleming encuentra la lisozima estableciendo un proceso de obtención, purificación y valoración que luego aplicaría a sus estudios de penicilina. Lo citado no quita mérito a la observación y aplicación para la penicilina; ésta no era otra que evitar contaminaciones en las autovacunas, principal economía de su equipo hospitalario. El efecto terapéutico de la penicilina sólo fue contemplado de forma colateral y abandonado su estudio. Pasarían once años antes de volver a la penicilina; mientras tanto se encontraron más antibióticos como citrina gliotoxina fumigatina tirotricina etc. Paralelamente una línea de quimioterápicos iniciada con Erlich y el salvarsán culmina con el descubrimiento de las eficaces sulfamidas en Alemania. Factores económicos, políticos y de patentes (2 Guerra Mundial) impulsan al grupo de Oxford (Florey, Chain, Abraham, Heatly etc. a buscar un competidor de las sulfamidas. Así se redescubre la penicilina en 1940 que, con rigor y trabajo en equipo, supone el verdadero comienzo de la era de los antibióticos. Estoy convencido que la historia de los antibióticos sería hoy similar sin Fleming, no así sin el equipo de Oxford. ¿Y por qué el protagonismo de Fleming? Los periodistas buscaban noticias positivas en tiempos de guerra y se toparon con la rigidez informativa del equipo de Oxford. Pero Fleming no dudó en informar y opinar sobre su penicilina. En mi opinión los periodistas conceden el premio Nobel a Fleming compartido en 1945 con Florey y Chain. Los demás miembros del equipo de Oxford, siendo protagonistas, han quedado en un relativo anonimato como es frecuente en la ciencia. En resumen, en la historia de la penicilina habría que verificar el componente de la casualidad, las aportaciones de la quimioterapia en la época con un reconocimiento especial a alemanes, la importancia del periodismo y del trabajo en equipo incluyendo la imprescindible industria farmacéutica. Los beneficios de la aspirina no son idénticos para hombres y mujeres Diferencias hormonales podrían explicarlo b El consumo del analgésico no protege de igual manera a las mujeres frente al riesgo de crisis cardiacas, pero sí reduce el peligro de sufrir infartos cerebrales PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. Los beneficios de la aspirina, que forma parte de la vida diaria de muchas personas al llegar a cierta edad, parece discriminar entre los sexos. Una nueva investigación de diez años divulgada esta semana en Estados Unidos, las mujeres no se benefician tanto como los hombres al consumir este analgésico como medida preventiva de crisis cardiacas, aunque si existe una reducción del riesgo de infartos cerebrales. El estudio en cuestión, realizado con una muestra de 40.000 voluntarias, ha detectado que los regímenes de aspirina no reducen significativamente el riesgo de un ataque al corazón en mujeres de media edad, como sí ocurre con hombres. Pero en virtud de una especie de equilibrio casi cósmico, las pacientes que utilizan a diario aspirina presentan un menor riesgo de infartos cerebrales, beneficio no detectado en anteriores investigaciones con hombres. Las conclusiones de este comentado trabajo dirigido por la doctora Julie Buring, del bostoniano Brigham and Women s Hospital sugieren que los beneficios de un régimen de aspirinas no superan a sus posibles complicaciones en mujeres saludables entre los cuarenta y cincuenta años. Aunque a partir de los sesenta y cinco años, los potenciales benefi- Aspirinas cios son mayores. Con todo, las mujeres con alta presión sanguínea y problemas de hemorragias estomacales presentan un riesgo especial. Según la doctora Buring, su trabajo destaca la importancia de estudiar terapias médicas tanto en mujeres como hombres. No podemos asumir que estudios realizados con hombres aplican necesariamente a mujeres Algunos investigadores han especulado que diferencias hormonales explican los divergentes beneficios registrados por la aspirina y el hecho de que las mujeres tiendan a desarrollar problemas cardiacos a edad más avanzada. En términos de riesgo de enfermedades cardiovasculares, a los 50 años los hombres son biológicamente como las mujeres de 60 años dijo Buring. ner información fiable sobre el consumo de antibióticos. La primera investigación acaba de ver la luz y ofrece datos poco tranquilizadores. El estudio muestra cómo varían los hábitos de prescripción de los europeos. Francia con 32 dosis diarias por cada mil habitantes se sitúa a la cabeza y Holanda con 10 dosis está a la cola de consumo. España está en el puesto número once con cifras similares a las de Irlanda o Finlandia (23 dosis dia- rias por 1.000 habitantes) El problema añadido que tiene España es que el 30 por ciento de los antibióticos consumidos se adquieren sin receta y, por tanto, sin control médico. El consumo prudente de estos fármacos tan poderosos sería una de las claves para combatir las resistencias, pero también se necesitan moléculas más potentes. A la industria cada vez le cuesta más sacar adelante nuevos antibióticos, poco rentables para su coste en desarrollo.