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58 Sociedad SÁBADO 12 3 2005 ABC Salud Ayer se cumplieron 50 años de la muerte de Alexander Fleming. Pasó a la historia por un hallazgo fortuito que permitió la producción industrial de la penicilina, la primera bala mágica contra las infecciones. Desde entonces, los avances han sido espectaculares, pero el arsenal de antibióticos se ha quedado pequeño para combatir nuevas y antiguas amenazas La bala mágica de Fleming TEXTO: N. RAMÍREZ DE CASTRO Cincuenta años de la muerte de Alexander Fleming 1881 Nace en Lochfield, Gran Bretaña. 1906 Empieza a trabajar en el Saint Mary s Hospital de Londres. 1921 Descubre las propiedades inhibidoras de la lisozima. 1928 Es nombrado catedrático de la Universidad de Londres. 1928 Descubre la penicilina. 1942 Primer tratamiento con penicilina a cargo de H. W. Florey. 1945 Obtiene el Premio Nobel de medicina, con H. W. Florey y E. B. Chain. Publica su obra La penicilina, sus aplicaciones prácticas. 1955 Muere en Londres MADRID. Desde finales del siglo XIX se buscaba una bala mágica para curar, un fármaco que fuera capaz de acabar con las bacterias sin dañar las células del paciente. El primer paso lo dio la industria alemana al descubrir las sulfamidas y un primer tratamiento eficaz para la sífilis. Poco después, el 3 de septiembre de 1928, Alexander Fleming se dio cuenta de que un hongo que había contaminado uno de sus cultivos de laboratorio impedía el desarrollo de varios gérmenes. Ese hongo era el Penicillium notatum y a partir de él se pudo obtener años más tarde la penicilina, la primera bala que funcionaba como un tiro contra las bacterias. Sin embargo, no fue Fleming quien lo convirtió en un tratamiento real. La escasa preparación química del médico escocés le impidió aislar y purificar la sustancia para que fuera realmente eficaz. Fueron otros investigadores, Walter Florey y Ernst Chain, quienes lograron en su laboratorio de Oxford una penicilina concentrada, estable y purificada, lista para su utilización en pacientes. El fármaco se desarrolló a tiempo para tratar a los soldados británicos que luchaban contra el ejército alemán. Se trataba de la primera victoria de Inglaterra frente a Alemania en la Segunda Guerra Mundial. Los tres científicos consiguieron por sus aportaciones el Premio Nobel de Medicina en 1944. El hallazgo y desarrollo de la penicilina fue la revolución médica del siglo pasado y uno de los diez grandes hitos de la Historia de la Medicina. Con ella comenzó una carrera para conseguir nuevos y mejores antibióticos o antimicrobianos que han salvado millones de vida. A lo largo del siglo XX las muertes por neumonía, tuberculosis y diarrea se redujeron en más de un 90 por ciento y la esperanza de vida de la población aumentó en casi 30 años en los países desarrollados. Males letales se convirtieron en enfermedades curables, y se frenaron sorderas y cegueras que las infecciones mal curadas dejaban a su paso. En estos momentos existen más de 150 compuestos que consiguen mantener a raya a las infecciones bacterianas más frecuentes y han permitido otra revolución, la del quirófano, recuerda Emilio Bouza, jefe del Servicio de Microbiología del Hospital Gregorio Marañón de Madrid: La cirugía es hoy lo que es gracias a la cobertura de los antibióticos. Podemos realizar operaciones quirúrgicas más atrevidas y eficaces, gracias a estos tratamientos que se han convertido en uno de los grandes avances de la Medicina Pero la carrera fulgurante de los antibióticos se ha frenado prácticamente en seco en los últimos años. Hoy ya nadie cree que los antibióticos sean capaces de erradicar las enfermedades infecciosas del mundo. Sabemos que podemos luchar contra todas las infecciones, pero no ganarles la batalla explica el profesor Bouza. No sólo no se han eliminado, sino que han aparecido nuevas amenazas y los microorganismos que antes se combatían con antibióticos empiezan a ser resistentes a los tratamientos convencionales. La paradoja de las resistencias Las resistencias afectan además a enfermedades cuya incidencia va en aumento como la diarrea bacteriana, la malaria o la tuberculosis. La paradoja es que las resistencias se deben tanto al abuso de estos fármacos de los países desarrollados como a la infrautilización de los países en desarrollo donde no se completan los tratamientos. Las resistencias se han convertido en un problema de salud pública sobre el que ha alertado la Organización Mundial de la Salud. En el año 2001 la Comisión Europea puso en marcha una red internacional de vigilancia en 32 países, incluido España, para obte- H H C H C H C C H C C H C O CH N H H S H C C C C H H H A- La penicilina impide la construcción de la pared bacteriana y causa la muerte de la bacteria Pared celular Membrana celular Representación en tres dimensiones de la molécula de Penicilina G CC C H H CH OH C O H N BACTERIA ANTIBIÓTICO O BOtros antibióticos, como las quinolonas y los macrólidos, atraviesan la pared bacteriana hasta alcanzar su material genético y destruir la bacteria Ribosomas Cápsula Pilus Cilios Proteínas Colonias del Penicillium notatum que descubrió Fleming CG. SIMÓN- E. SEGURA ABC Flagelo