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10 SÁBADO 12 3 2005 ABC Nacional Sus Majestades los Reyes regresan a la tarima de presidencia tras depositar la corona de flores en el Bosque de los Ausentes El sonido del silencio y del Canto de los Pájaros retumbó en el Bosque de los Ausentes Los Reyes y los Príncipes de Asturias presidieron en el Retiro el homenaje a las víctimas del 11- M duró apenas diez minutos y contó con una amplia representación institucional, entre la que destacó el Rey Mohamed VI de Marruecos MIGUEL ÁNGEL BARROSO MADRID. El parque del Buen Retiro de Madrid tiene desde ayer un nuevo bosque que permanecerá allí más allá de los días de quienes lo sembraron y admiraron. Lo han bautizado Bosque de los Ausentes, pero lo cierto es que las personas a quienes recuerda estuvieron más presentes que nunca, y no parece que esa sensación vaya a cambiar en mucho tiempo. Ciento noventa y dos ejemplares de ciprés y olivo hunden sus raíces en un pequeño montículo aterrazado, alfombrado de césped joven y rodeado de una lámina de agua b El acto, emotivo y austero, que es un símbolo de vida. Ciento noventa y dos árboles que se llaman Daniel, Andriyan, Kalina, María, Angélica, Sam, María Pilar, Sergio, Sara, Jairo, Nicoleta, Iris, Juan Carlos, Martha, José Luis, Esteban, Álvaro... y 175 nombres más, que protegerán la memoria de los muertos del 11- M y de todas las víctimas del terrorismo. Superados los últimos fríos, el día lució espléndido. Entre el cielo y el suelo, una amplia representación institucional y medio millar de periodistas españoles y extranjeros estuvieron presentes en un acto sin discursos, corto- -apenas diez minutos- emotivo y austero bajo la presidencia de los Reyes y los Príncipes de Asturias, que llegaron a las doce en punto del mediodía al Bosque de los Ausentes. Los cinco minutos de silencio fueron compartidos, a esa hora, por millones de personas en toda España. Al acabar, Don Juan Carlos y Doña Sofía depositaron una corona de crisantemos, liliums, laurel y ranúnculos a las puertas del bosque, junto a un mástil en el que ondeaba la bandera española a media asta. En la corona, una cinta morada con la inscripción A todas las víctimas del terrorismo Suena un violonchelo Los gritos del silencio fueron acallados unos instantes después por una preciosa melodía del folclore catalán: El Cant dels Ocells (El canto de los pájaros) pieza que fue interpretada por la violonchelista Blanca Coínes. El músico Pau Casals la tocó en la ONU en octubre de 1971, cuando fue reconocido como hombre de paz En aquella ocasión, Casals señaló que cuando están en el cielo, los pájaros van cantando paz, paz, paz La última nota del violonchelo se marchó con el aire, ya más cálido, de este marzo cuyos idus vienen cargados de melancolía y de recuerdos. El Bosque de los Ausentes, esos ciento noventa y dos olivos y cipreses que crecen a un minuto de vuelo de pájaro de la estación de Atocha, no hace honor a su nombre. Acabado el homenaje, dejó de ser un decorado para admirar desde una grada y pasó a ser, para siempre, de los madrileños y de cuantos huellen su cumbre chata en busca no de ausencias, sino de presencias. Saludos formales y corrillos informales Los Reyes, los Príncipes de Asturias y el presidente del Gobierno agradecieron personalmente a los asistentes su presencia en el acto. Hasta el lugar se acercó una veintena de jefes de Estado y de Gobierno, entre los que destacó el Rey Mohamed VI de Marruecos, que acudió acompañado por su hermano,