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ABC VIERNES 11 3 2005 Internacional 37 El jefe ejecutivo de Hong Kong cierra la crisis al dimitir por motivos de salud Le sustituirá su número dos un católico nombrado Sir por Isabel II PABLO M. DÍEZ. CORRESPONSAL PEKÍN. Tras una semana de intensos y persistentes rumores que han sumido a Hong Kong en una seria crisis política, su máxima autoridad, el jefe ejecutivo, Tung Chee- hwa, anunció ayer oficialmente su dimisión después de haber ocupado el cargo durante ocho turbulentos años. A pesar de que durante este tiempo ha conseguido granjearse la antipatía tanto de la ciudadanía como del Gobierno central de Pekín, el gobernador de la ex colonia británica aseguró que dicha renuncia se debía únicamente a sus problemas de salud. El tiempo vuela. Tengo casi 68 años y es hora de irse, ya que el trabajo de un jefe ejecutivo es muy fatigoso y, si Tung Chee- hwa AP no lo hubiera dejado ahora, habría afectado a mi eficiencia y a mi capacidad para tomar decisiones explicó cuando tan solo había transcurrido una hora después de haber remitido su cese a petición propia a las autoridades de Pekín, que le impulsaron al poder tras la devolución de la colonia a China en 1997. Sin experiencia política A pesar de contar con la bendición del régimen comunista, este magnate naviero que carece de experiencia política alguna tuvo mala suerte ya desde el principio. Su llegada al cargo como jefe ejecutivo de Hong Kong coincidió con la grave crisis económica que arruinó a Asia a finales de los 90. Cuando amainó el temporal financiero, la epidemia de la neumonía atípica se cobró en 2002 la vida de casi 300 personas en medio de unas críticas muy fuertes a su gestión. Pero no se acabaron ahí sus problemas, ya que Tung Chee- hwa hubo de hacer frente, en julio de 2003 y 2004, a dos grandes manifestaciones que reunieron a más de medio millón de personas exigiendo reformas democráti- cas y la implantación del sufragio universal en 2007. Estas marchas tan multitudinarias, que amenazaban a la estabilidad del Ejecutivo central, habrían socavado la confianza de Pekín en el líder de Hong Kong, a quien el propio presidente del país, Hu Jintao, ha reprendido públicamente en varias ocasiones durante los últimos meses. A pesar de dichas críticas, el régimen le ha garantizado a Tung Cheehwa una vicepresidencia honoraria en la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, el máximo órgano asesor del Ejecutivo. Una vez que Pekín acepte su dimisión, el jefe ejecutivo será relevado por su número dos Donald Tsang. Con varias décadas de servicio público sobre sus espaldas a sus 61 años, este funcionario católico, de origen humilde e hijo de un policía, fue el primer chino en ocupar la Secretaría Financiera de Hong Kong durante la dominación británica y hasta ha sido nombrado Sir por la Reina de Inglaterra. A pesar de contar con un gran respaldo popular, este atípico político, que será ratificado en los próximos seis meses por un comité de 800 delegados afines a Pekín, deberá ganarse la confianza del régimen. Pero la incertidumbre sigue acechando sobre Hong Kong, cuyos movimientos democráticos no saben aún si Tsang agotará sólo los dos años de mandato que le quedaban a su antecesor o si ocupará el puesto hasta 2010, por lo que temen un nuevo retraso en la instauración del sufragio universal.