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26 Nacional MOCIÓN DE CENSURA EN CATALUÑA VIERNES 11 3 2005 ABC permita eximir de responsabilidad penal de forma temporal a los empresarios que denuncien que son víctimas de extorsión por parte de las administraciones. También instó a reformar la Sindicatura de Cuentas, a cambiar el sistema de adjudicación de obras públicas y a crear la Oficina Antifraude. Era inevitable hacer referencia a esas sospechas de corrupción en la contratación de obra pública, pero la mayor parte del discurso de Josep Piqué se centró en su apuesta por un país diferente es decir, por una nueva forma de hacer política que permita a los ciudadanos recuperar la confianza en sus instituciones perdida tras el derrumbe ocurrido en el barrio del Carmelo. Cataluña necesita un cambio, pero no el que representa usted dijo el promotor de la moción de censura, quien pidió a Pasqual Maragall un acto de generosidad y la dimisión de su cargo. Usted es un cadáver político manifestó Piqué, tras asegurar que muchos miembros del PSC saben que no es un buen presidente El Estatuto no va bien En su opinión, no es bueno que el presidente de la Generalitat sea la expresión del autismo político e incluso acusó al líder socialista de actuar como la Reina Madre y abstraerse de los problemas ciudadanos. Ha llegado la hora de hacer política con mayúsculas, con rigor y con seriedad condiciones que, según dijo, deben aplicarse a los grandes proyectos de legislatura, entre ellos el Estatuto y el sistema de financiación. Ya está bien de expectativas frustradas. Debemos decir a los catalanes que el Estatuto no va bien, que no estará aprobado antes del verano, que su técnica jurídica es discutible y que aún no hemos entrado en la verdadera negociación para llegar a un consenso No obstante, el presidente del PP catalán aseguró que no tengo ningún problema intelectual o político para reformar el Estatuto, pero ¿lo hacemos por el bien del ciudadano o para redistribuir el poder político? Porque, en este caso, decimos que no Piqué abogó por un país diferente, que deje de estar repartido entre CiU y PSC. Un país que piense en el Carmelo y no en Fresno en alusión a las selecciones deportivas. Y usted, señor Maragall, es una rémora concluyó Piqué. Su moción será votada hoy, sin visos de que pueda prosperar. Piqué y Maragall se saludaron a su llegada al Parlamento catalán donde se debatió la moción de censura ELENA CARRERAS Piqué propone una ley de inmunidad para quienes denuncien la corrupción Pide la dimisión de Maragall, al que califica de cadáver político b El dirigente popular abogó por un país diferente- -que piense en el Carmelo, y no en selecciones deportivas- -durante su discurso de moción de censura M. J. CAÑIZARES I. ANGUERA BARCELONA. Por tres veces fue preguntado y por tres veces se negó a responder. Josep Piqué quiso obligar a Pasqual Maragall a aclarar sus acusaciones sobre el cobro del tres por ciento. Y pese a la insistencia del dirigente popular, Maragall rechazó entrar en el asunto. Fue el propio Piqué quien, en su discurso de moción de censura, explicó el sentido de la ya famosa frase. No seamos hipócritas- -dijo el presidente del PP catalán- Todo el mundo entendió lo que Maragall quiso decir. No practiquemos el cinismo político. Hace tiempo que hay un rumor generalizado sobre contrataciones ligadas a una red de cobro de comisiones ilegales, relacionada con la financiación de partidos, pero que no puede demostrarse. Ahora ya comienza a haber gente que empieza a denunciar. Ya veremos qué pasa En su primera intervención, Piqué pidió al presidente que en sede parlamentaria explique qué quería decir con lo del 3 por ciento. Los ciudadanos lo están deseando El president propuso a Piqué colaborar en favor de una regeneración democrática. Pero no fue suficiente y se estableció el siguiente diálogo de sordos: Trabajemos juntos propuso Maragall. Reitero la pregunta. ¿Hubo corrupción? Es muy sencillo, la respuesta es sí o no dijo el líder popular. La respuesta la debe dar la Justicia y la comisión de investigación. Si no se conforma con eso, no sé por qué ha presentado una moción de censu- ra contestó el dirigente del PSC. Constato que el president no responde Como tampoco respondió a las propuestas que, en materia de trasparencia política, expuso el líder de los populares catalanes para evitar que se extienda la corrupción, uno de los peores cánceres que ataca a las defensas de la sociedad y que puede convertirse en algo irreversible Josep Piqué puso de manifiesto la necesidad de acabar con la omertá -ley del silencio- -con una reforma legislativa que EXTRAMUROS XAVIER PERICAY a mayor dificultad a la que se enfrentaba ayer Josep Piqué en la Cámara catalana no era, en modo alguno, el escaso peso de su propio grupo parlamentario y la evidencia consiguiente de que su candidatura a la Presidencia de la Generalitat estaba condenada de antemano al fracaso. No, la mayor dificultad era de otro orden y consistía, básicamente, en encontrar la posición adecuada, el punto de vista moral desde el que dirigirse a la clase política allí L presente y, por extensión, a todos los ciudadanos por ella representados. Y es que el gran desafío del presidente del Partido Popular catalán era admitir- -proclamar incluso- -que estaba hablando extramuros, desde el exterior del sistema, y que ello, a qué negarlo, podía acarrearle la expulsión de la tribu. Que, al contrario que el resto de los partidos, el suyo vivía en la Cataluña real y no en esa gran metáfora de Cataluña en que 25 años de nacionalismo habían convertido al país. No hay duda de que Piqué superó ayer la dificultad. No sólo denunció la vaciedad de la verborrea progre en que se ha instalado el Gobierno actual, las prácticas totalitarias en su política de comunicación o el despropósito imperdonable de querer convocar el debate de la moción de censura en tal día como hoy; también exigió a Maragall que aclarara qué quiso decir con el famoso tres por ciento, a lo que este, por descontado, se negó. A él nadie le viene con exigencias. Como mucho, el presidente está dispuesto a pedir excusas a los ciudadanos. A los políticos, ni loco. ¿Para qué, si al final todo queda en familia? Mas, claro está, lo entendió. Mas y los demás. Al fin y al cabo, el presidente ya había mentado la patria. Y la nación. Galleando, ufano. Intramuros.