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6 Opinión VIERNES 11 3 2005 ABC M. MARTÍN FERRAND Hay que entender el discurso de Rubio Llorente como un divertido vejamen al modo universitario de hace unos siglos El GOZO EPISCOPAL DE ZAPATERO Para Zapatero es como si las relaciones entre Iglesia y Estado- -capítulo denso en la España moderna- -comenzaran con él y con él hayan de llegar a su clímax de perfección za de Sant Jaume y la escueta escalinata del palacete de La Moncloa. Maragall iba a tejerle la alfombra de una vía intermedia para solventar el impasse del plan Ibarretxe: luego, las cosas dejaron de ser una ecuación de poder trazada en una pizarra como un entrenador de baloncesto dibuja jugadas para su equipo. Maragall resultaría ser humano, demasiado humano, y el subsuelo de Barcelona iba a ser traicionero. La solución pasaba a ser parte del problema, ya lejos de aquellos clamores populares que acariciaron el rostro feliz de Zapatero en el balcón de la Generalitat, como el roce premonitorio de laureles. ¡VIVA LA CONFUSIÓN! F RANCISCO Rubio Llorente, a quien Dios guarde, lamentó ayer el malentendido de sus declaraciones en las que proponía, el diablo le confunda, sustituir el término nacionalidades por el más preciso de comunidad nacional en el artículo segundo de la Constitución. Habrá que esperar a mañana por ver sin tan distinguido profesor y presidente del Consejo de Estado tiene algo nuevo que matizar o corregir sobre el asunto; pero de momento hay que entender su discurso como un pícaro vejamen, un despropósito, al modo con el que se divertían en la Universidad de hace unos siglos, porque hay que reconocer que tiene gracia, gracia maldita, que quien ocupa su puesto impulse lo peor de los nacionalismos extremos. ¿Quién se encarga aquí de la selección del personal? Todos cuantos amamos lo español sin ignorancia de su naturaleza y esencia estamos sobradamente preparados para ver, por ejemplo, que un presidente del Ejecutivo- -es el caso de José Luis Rodríguez Zapatero- -desautorice y reprenda al presidente del Legislativo por haber limitado el uso disparatado de los idiomas españoles en la Cámara de los Diputados. El mantenimiento del poder, puesto por encima de los intereses de la Nación, puede llevar a esas desproporciones y ERC, aunque resulte dramático, tiene la llave de la estabilidad de los gobiernos (presuntamente) socialistas en Cataluña y en España; pero que la confusión se instale también en los órganos más solemnes del Estado, en la grandeza de la teoría y no en la miseria de la práctica, supera las deformaciones clásicas a las que estamos acostumbrados. En un arranque más de originalidad y no concordancia entre la función y el órgano, Rubio Llorente nos recrimina las interpretaciones que se han hecho de su reflexión teórica sobre el modelo de Estado. Eso es majeza. Según el modelo establecido, al que, para entendernos, llamaremos maragallístico, el error es siempre del ofendido y nunca del ofensor. El clasiquísimo y verdaderamente español sostenella y no enmendalla. Todo un ejercicio de estilo más propio de un presidente de club de fútbol- -de segunda, por supuesto- -que de quien lo es de un Consejo de tanto ringorrango y solemnidad. A Mariano Rajoy le parece de pesadilla la reforma constitucional con la que Zapatero trata de disimular su ya probada incapacidad de gobierno efectivo y el PP reclama la presencia de Rubio Llorente en el Congreso para que explique sus alarmantes declaraciones. Se queda corto en los dos casos. La pesadilla es una molesta alteración del sueño, y, a poco que se tenga el sentimiento de España, el caso no es para la ensoñación, sino para el insomnio; y, además, lo de Rubio Llorente no es para reclamar su presencia. Su ausencia sería más benéfica para todos. Bien es verdad que los verdaderamente perversos somos quienes interpretamos los dichos de la autoridad al pie de la letra. E retirado las tropas españoN los alborozos de las de Irak. Tal iniciativa Rodríguez Zapatero conllevó un deterioro honhay un componente do de las relaciones con los indefinido de adanismo y Estados Unidos y una pérde creencia en una ósmodida de peso en la Unión Eusis, tan personal como naturopea al situarse a la somral, con una amplia cata de bra de Francia: deberá ensectores sociales. Por adaVALENTÍ PUIG tenderse como consecuennismo, todo tiene su origen cia de ese fiasco su actual en su acceso al poder hace búsqueda de un nuevo gozo en la un año, todo nace entonces, sin grapresencia como invitado en ese vámenes históricos ni culpas pre arco virtuoso que en Iberoamérivias, salvo las que correspondan a ca componen Lula da Silva, Hugo los años inevitablemente somChávez, Kirchner, Ricardo Lagos bríos del aznarismo. Así se ha veniy ahora Tabaré Vázquez en Urudo comportando ante la opinión caguay, con Castro en la lontananza tólica de toda España, del mismo no del todo incómoda. modo que le ha procurado gozo evidente la elección del nuevo presiARA episodio de alborozo, la dente de la Conferencia Episcopal, toma de posesión de Pasqual Ricardo Blázquez, obispo de BilMaragall como presidente de la Gebao. Para Zapatero es como si las neralitat fue exultante para Rodrírelaciones entre Iglesia y Estado guez Zapatero. Asomó al balcón de- -capítulo denso en la España mola Generalitat y saludó a las maderna- -comenzaran con él y con sas: sonreía, seguramente gozaba él hayan de llegar a su clímax de de los augurios de una victoria perfección. Ahí lo de menos es el electoral, la suya, en la que- -seerror de una divisoria epidérmica gún algunos de sus allegados- -sóentre obispos de derechas y obislo creía él. Maragall llegaba al popos de izquierdas: lo fundamental der gracias a la constitución de un es que el zapaterismo se cuenta gobierno tripartito con los eco- copor meses, el socialismo por décamunistas y el independentismo de das y la Iglesia Católica por siglos, ERC. Ahí estaba un modelo de fuy ya va por veintiuno. turo, el atajo legítimo, la corresOtro estado gozoso del presidenpondencia entre el balcón de la plate del Gobierno proviene de haber E P L penúltimo gozo de Zapatero ha sido lograr la complicidad de Kofi Annan con la amena sugerencia de una Alianza de Civilizaciones. Cae por su peso: si en Washington se habla de choque de civilizaciones, el adanismo por fuerza ha de postularse con una forma opuesta, tan arcangélica y tan simplista como se pueda. Para que la entiendan todos, para que la tediosa noción de una ética de la responsabilidad no turbe el alborozo, para que un Kofi Annan, lastrado por el escándalo del programa petróleo por alimentos en el Irak de Sadam Husein, dé su respaldo a una idea que ni tan siquiera contaría con la empatía real de los humanitaristas que fundaron la Cruz Roja. Léase Media Luna Roja desde que lo exigió el imperio otomano. vpuig abc. es REVISTA DE PRENSA tremenda sospecha son los titulares informativos procedentes del mundo árabe en los últimos dos meses. Jacoby cita la alta tasa de participación en la elecciones de Irak, las manifestaciones multitudinarias en el Líbano contra la presencia siria, las elecciones municipales- -o al menos su simulacro: la hipocresía, escribió La Rochefoucauld, es el tributo del vicio a la virtud- -celebradas en Arabia Saudí, las manifestaciones de mujeres en Kuwait, las promesas democráticas del egipcio Mubarak y del sirio Al Assad. Algunos, escribe el Boston Globe, denominan este fenómeno la primavera árabe Son o podrían ser los primeros brotes de la cruzada anunciada por Bush para extender la democracia y las libertades en Oriente Medio. Lo que Bush y sus aliados deben no obstante recordar- -concluye el Globe- -es que no siempre las fisuras en el bloque de la tiranía conducen necesariamente a la libertad F. DE A. ¿Y si al final Bush tuviera razón? En un artículo publicado en el Boston Globe, Jeff Jacoby se formula una hipótesis para muchos abominable. Quizá la más difícil de las sentencias que se puede pronunciar en inglés es ésta: Bush tenía razón La sospecha, dice Jacoby, no es original. Otros analistas europeos la han deslizado anteriormente. Así, Claus Christian Malzahn se pregunta en Der Spiegel: ¿Podría tener razón George W. Bush? En francés, Guy Sorman la recoge en Le Figaro: ¿Y si Bush tuviera razón? The Independent la formula en inglés británico en primera página: ¿Tendría razón Bush después de todo? Los argumentos que abonan la Europa pierde gas espacial Europa está perdiendo su rango en el dominio espacial, según estima François Auque, presidente de la compañía EADS Space, filial del grupo europeo aeronáutico y de defensa, en una entrevista publicada en diario francés Le Monde. No sólo asistimos a una aceleración de EE. UU. sino que, detrás de los europeos, hay una serie de países que muestran la ambición que fue aquella de Europa en los años sesenta, como Japón, China, Corea del Sur subrayó Auque. Así pues, nuestro continente pierde su rango en el dominio espacial declaró, para recordar que el presupuesto de EE. UU. es seis veces mayor que el europeo. S. I.