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ABC VIERNES 11 3 2005 Opinión 5 Derechos de autor Bien está que el presidente del Consejo de Estado, Francisco Rubio Llorente, se haya olvidado inmediatamente de ese esperpento jurídico- étnico de la comunidad nacional Pero si hubiera recogido la idea de cabeza ajena, su retractación hubiese quedado más sincera. Porque hoy por hoy los derechos de autor de tan disparatada teoría siguen siendo suyos. Y eso sí que es irrebatible, a su pesar. ¿Pelillos a la mar en Cataluña? A festejar el Día Internacional de Donde dije digo, digo Diego no podían dejar de acudir Pasqual Maragall y Artur Mas. El primero pidiendo perdón por lo del 3 por ciento y el segundo retirando la querella que interpuso por tal motivo. Para ellos el gerundio no es una forma verbal invariable y por ello varían de opinión como si tal cosa, independientemente de que la materia en cuestión sea tan grave. ¿Y ya está? No parece sensato que unos y otros se queden contentos con este infumable pelillos a la mar Tanto jaleo político y tanta albuérbola merecía más seriedad. Un año después ABC ofrece hoy a sus lectores un suplemento especial al cumplirseunaño de la matanza del 11- M. Entre las firmas invitadas, la del académico Antonio Muñoz Molina, testigopresencialdel 11- S ydirector del Instituto Cervantes en Nueva York, que establece los paralelismos y las divergencias de ambos atentados y de lasreaccionessocialesy políticasque siguieronen cada país a tan tristes acontecimientos. AFP Caos olímpico. Una huelga general (la tercera en lo que va de año) en defensa de las 35 horas laborales, el aumento de los salarios y otras demandas sociales paralizó ayer buena parte de Francia, sobre todo los servicios públicos de transporte que quedaron sumidos en un caos. Al paro general se sumaron más de 150 marchas de protesta que recorrieron todo el país en lo que ya se conoce como el jueves negro La jornada coincidió con la visita de la Comisión de Evaluación del COI que audita estos días la candidatura de París 2012. En la imagen uno de los manifestantes que apoyaba al tiempo la huelga y la designación de la capital francesa como sede olímpica. tagema tuvo un éxito relativo: las retenciones automovilísticas en todo el cinturón parisino precipitaron horas y horas de atascos. Para aportar una nota esquizofrénica, muchos de los manifestantes que protestaban en París contra el aumento del paro y la pérdida del poder adquisitivo, bloqueando los transportes públicos, precipitando centenares de kilómetros de atascos, también llevaban pancartas defendiendo, al mismo tiempo, la candidatura de París a la organización de los Juegos. El alcalde de París se concertó con el Gobierno para ofrecer a los miembros del COI una escolta policial muy eficaz, con el fin de evitar posibles desbordamientos Hasta última hora, los defensores más sensatos de la candidatura parisina habían intentado disuadir a los sindicatos: paralizar Francia con centenares de kilómetros de atascos, decenas de vuelos retrasados o suprimidos, decenas de trenes paralizados, y un millón de manifestantes desperdigados por toda Francia no sería la mejor vitrina de una capital con aspiraciones olímpicas. Pero la crueldad de las estadísticas oficiales cayó de manera implacable: las noticias sobre el incremento del paro y un crecimiento anémico sólo enardecieron la protesta social de fondo, que también se percibe como un riesgo de marea negra contra el referéndum nacional sobre el proyecto de Tratado constitucional europeo. Hay días muy negros, oigan. EL COI DESCUBRE UNA FRANCIA ENFERMA JUAN PEDRO QUIÑONERO L OS miembros del COI que evalúan la calidad de la candidatura de París a la organización de los JO de 2012 descubrieron ayer una Francia víctima de sus demonios, bloqueada por las huelgas y manifestaciones nacionales, chutándose con deuda y déficits públicos, atemorizada por el incremento del paro y la disminución del poder adquisitivo, denunciando, al mismo tiempo, el rigor europeo (Chirac) y las amenazas de unaEuropa ultra liberal (los sindicatos) Para intentar evitar que alguno de los 150 cortejos de manifestaciones de protesta se topasen con la comitiva del COI, el Gobierno (conservador) y Alcaldía parisina (socialista) se llevaron a los huéspedes olímpicos al aristocrático Oeste de la capital, cediendo el Este a los 200.000 manifestantes que protestaban de manera muy ruidosa contra las eternas promesas incumplidas del presidente Chirac. La estra-