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58 Cultura JUEVES 10 3 2005 ABC Premio Fernando Quiñones Consejo de Críticos de Artes Visuales Premio José Manuel Lara Ayer se presentaron las novelas ganadora y finalista El último negro de Ramón Buenaventura, ganadora de los 30.000 euros del galardón, y Paula Izquierdo, que obtuvo los 6.000 destinados al finalista con La falta hablaron ayer de sus novelas y de un galardón que trae a la memoria el nombre de Fernando Quiñones. Alianza publica los títulos. Duras críticas a los nombramientos en el Museo Reina Sofía El Consejo de Críticos de Artes Visuales ha expresado en un comunicado su enorme preocupación ante las decisiones y resoluciones adoptadas o avaladas por el Ministerio de Cultura que afectan al Museo de Arte Reina Sofía un museíto local con un deteriorado prestigio internacional García Márquez, Trapiello, Bolaño, Grandes y Veloz, finalistas El jurado del IV premio de Novela José Manuel Lara Hernández, que se fallará el próximo 7 de abril, hizo públicos ayer los nombres de los cinco autores seleccionados como finalistas: Roberto Bolaño, Gabriel García Márquez, Almudena Grandes, Andrés Trapiello y Marcio Veloz. Francia celebra con honores nacionales los centenarios de Sartre y Raymond Aron La Biblioteca Nacional y el Colegio de Francia les consagra una exposición y un homenaje b Ambos fueron condiscípulos en la Escuela Normal Superior, pero sus caminos filosóficos y políticos se separaron, hasta que Glucksmann volvió a reunirlos en 1979 JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Francia celebra con fascinación contenida el doble centenario de Jean Paul Sartre (1905- 1980) y Raymond Aron (1905- 1983) con grandes honores nacionales e intentando esclarecer quién ganó y quién perdió en unos enfrentamientos políticos, filosóficos, culturales, que sostuvieron sobre todas las grandes batallas intelectuales de la segunda mitad del siglo XX. Fueron condiscípulos en la Escuela Normal Superior en 1923. Ambos ampliaron estudios en Berlín. Pero sus caminos filosóficos y políticos se separaron hasta que André Glucksmann volvió a reunirlos en 1979 con una causa común: defender a los vietnamitas que huían en pateras del comunismo. La Biblioteca Nacional consagra una exposición a Sartre. El Colegio de Francia consagra un homenaje a Aron, al que el sábado Blanco y Negro Cultural dedicará un número especial. Las generaciones más jóvenes quizá estén alejadas de antiguas guerras civiles ideológicas. Pero editores y revistas relanzan los debates de fondo. Le Nouvel Observateur publica un informe que lleva este título: ¿Hay que quemar a Sartre? Para intentar responder, entrevista al historiador Michel Winock, que, sin entrar en el Sartre filósofo o crítico literario, enumera facetas positivas y negativas. Punto muy positivo del intelectual revolucionario: Su rechazo a la resignación contra la injusticia ¿En qué acertó Sartre? Ante la descolonización y ante el conflicto entre los palestinos e Israel ¿En qué se equivocó Sartre? Winock enumera este catálogo incompleto: Estudiante, en Berlín, entre 1933 y 1934, ni vio ni se interesó por la ascensión del nazismo Durante la ocupación nazi de Francia publicó con éxito importantes libros y tuvo una resisten- cia comodona y tardía. Continúa el biógrafo: Se convirtió en compañero de viaje de la URSS (1952) en plena dictadura estalinista Y añade: A pesar de su ruptura de 1956, continuó apoyando el socialismo real durante varias décadas. Su gusto por lo subversivo le impedía comprender la socialdemocracia, el sindicalismo y el reformismo Ángel tutelar de los maoístas A la pregunta ¿le gustaba a Sartre la democracia... Winock recuerda que fue Sartre, ángel tutelar de los maoístas europeos quien lanzó este célebre eslogan: Las elecciones son una trampa para gilipollas Por su parte, Le Figaro coparticipa en los homenajes nacionales a Aron, y publica cada día varios artículos glosando la figura del gran maestro, historiador, filósofo de la historia, pensador de la guerra y la política. A juicio de Stanley Hoffmann, politólogo nor- Sartre, entre Aron y Glucksmann, en el Palacio del Elíseo en 1979 AFP teamericano, Aron diseccionó como nadie el destino de la libertad política en un mundo donde la democracia está siempre amenazada. En una época marcada por la fragilidad de la libertad, su herencia se alza majestuosa por su rigor moral y su pasión por la libertad Nicolás Baverez, historiador y biógrafo, comenta: Aron se propuso pensar la historia y la política en un siglo dominado por las ideologías. Ante la poderosa voz de Sartre, profeta descarriado por las tiranías comunistas, Aron oponía el rigor, la exactitud y la pasión por la libertad del educador Amigo y discípulo de Aron, JeanClaude Casanova comenta el paralelismo de la obra y el destino de Sartre y Aron: Sartre estaba por la revolución y contra las reformas. Estaba contra las injusticias, pero sólo veía una parte de ellas. Sartre estuvo cegado por el comunismo. Al nivel de la interpretación de la política contemporánea, Aron gana claramente. Por el contrario, debemos volver al diálogo filosófico entre los antiguos condiscípulos, a partir de la respuesta de Aron a la Crítica de la razón dialéctica En interés del Sartre gran escritor, es mejor olvidar el Sartre político, que se ridiculizó admirando a Stalin, Mao y Fidel Castro