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48 Sociedad JUEVES 10 3 2005 ABC SALVADOR ORDÓÑEZ Secretario de Estado de Universidades e Investigación En España, los investigadores tienen motivos para quejarse Fue cocinero antes que fraile, o lo que es lo mismo, profesor universitario e investigador antes que el responsable político de todos ellos en nuestro país TEXTO: JOSÉ MANUEL NIEVES FOTO: CHEMA BARROSO ¿Investigación y Universidad o Investigación y empresa? -Creo que las tres cosas. Universidad, investigación y empresa. En la Universidad se forman los futuros titulares de las empresas y también los investigadores. La investigación es la parte irrenunciable de la Universidad en la que se crea conocimiento. Y la empresa es el sistema que permite pasar al sector productivo lo que se genera en la Universidad. ¿Funcionan bien en España las correas de transmisión entre los tres? -La verdad es que deberíamos mejorar bastante. Los sistemas de transferencia de tecnología y de conocimiento desde las universidades y los organismos públicos de investigación hasta el sector productivo deben mejorar. Y de ahí que estemos apostando muy fuerte por instrumentos nuevos. ¿Como cuáles? -Primero, que los empresarios sean conscientes que desde la Universidad se les pueden resolver problemas y se les pueden dar ideas. Desde la Universidad hay que acercarse a los empresarios. Aunque hay un conocimiento básico que es de excelencia y que siempre es el motor de la investigación, hemos de intentar pensar en crear, también, conocimientos aplicables y que la sociedad, además, los conozca... Divulgar al gran público. Esa puede ser una receta de urgencia. Y los investigadores que se dediquen a seguir creando conocimiento. ¿Tienen motivos para quejarse los investigadores españoles? -Sí. Creo que tienen motivos de sobra para quejarse. En España tenemos que hacer un esfuerzo para mejorar las condiciones de trabajo de los investigadores, definir una carrera científica, una carrera de investigador... -Usted, que ha sido investigador y profesor universitario, ¿se quejaba mucho antes de ocupar un puesto de responsabilidad política? -Yo he sido bastante reivindicativo toda mi vida, y creo que lo sigo siendo. Pienso que se ha hecho un esfuerzo importante en los últimos treinta años, pero tenemos que seguir avanzando y, por supuesto, reivindicando. ¿Está la Universidad española a la altura de Europa? -En nivel científico sí. Nuestra contribución científica es muy buena. Hay grupos españoles con peso internacional. En cuanto al sistema educativo, habría que mejorar la docencia en dos aspectos: en el tiempo invertido para formar a los futuros investigadores; y en una formación de los estudiantes más adecuada a las demandas que existen hoy en nuestra sociedad. ¿Cree que conseguirá España adecuarse al Espacio Europeo? -Hemos hecho un esfuerzo importante, y estamos elaborando un nuevo catálogo de títulos. Queremos que este catálogo esté ampliamente consensuado por los representantes sociales, sindicatos, empresarios... Queremos que profesores y estudiantes estén cómodos en el sistema y que todo sea compa- tible con el resto de Europa. Nos estamos jugando el futuro de la producción y del crecimiento de nuestro país. ¿Cuáles son los principales obstáculos en este proceso? -En el ámbito de la educación, de la enseñanza superior, creo que nos vamos a adecuar sin ningún problema. Tenemos capacidades para ello. En 2010 estaremos ya completamente adecuados. No veo problemas en ese sentido. En cuanto a investigación, sin embargo, debemos mejorar. Por ejemplo, el tamaño de nuestros grupos. Nuestros científicos deben de sentirse muy integrados en los programas marco europeos. Debemos formar grupos importantes, que sean capaces de llegar a Europa y competir a nivel europeo. Nuestra competitividad en Europa se puede y se debe mejorar. Necesitamos mejo- rar también los recursos. Estamos haciendo un esfuerzo importante para estar presentes en todas las plataformas que se abren. Y en los próximos meses iremos creciendo en esta línea. ¿Cómo va la creación de la anunciada Agencia para la financiación de la Ciencia? -Saldrá dentro de poco una ley de agencias estatales que regulará también ésta. Estamos trabajando en lo que sería una agencia de financiación de la investigación que tendría como objetivo fundamental la identificación, seguimiento y elaboración de los proyectos de investigación. ¿Y cómo funcionaría? -Queremos que en el diseño participen las Comunidades Autónomas. Tendría dos partes. Una se centraría en los aspectos financieros y la otra sería la de evaluación, seguimiento y asignación de recursos. El diseño está ahora en debate. Estamos estudiando organismos europeos similares. Se asignarían recursos en función del plan nacional que estamos intentando modificar en estos momentos. También hemos puesto al día la Comisión Interministerial de Ciencia y Tecnología, cuya comisión permanente se ha reunido ya. Pronto será el plenario de la Comisión y creo que será precisamente en el seno de este órgano donde nazca y se coordine la futura agencia. ¿Solucionará el conflicto con los investigadores del Ramón y Cajal las novecientas plazas convocadas por el Ministerio por tres años? -Creo que las cosas nunca se solucionan de una vez. Esta solución es novedosa y nos da un respiro, que permitirá identificar qué problemas existen en cada Comunidad Autónoma. Y luego, una vez sabido esto, habrá una serie de personas que se incorporarán con facilidad al sistema. -Para conseguir esto habrá que incrementar los presupuestos... -Nuestro crecimiento económico sólo se puede basar en el crecimiento de la formación y en innovación y desarrollo. Y crecimientos pequeños de la productividad generan gran cantidad de recursos adicionales. Y si además lográsemos que el empresariado viese clara esta cuestión y apostase por la Ciencia, entonces realmente podríamos llegar a ese tres por ciento del PIB para 2010. Es difícil, pero hay que tener ilusión.