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ABC JUEVES 10 3 2005 Nacional 15 LA CRISIS DEL CARMELO EL TERREMOTO POLÍTICO JOSEP DURAN LLEIDA Secretario general de CiU y presidente de UDC Nosotros no descartamos una moción de censura En vísperas de la moción de censura contra Pasqual Maragall, el dirigente nacionalista hace un llamamiento a la reconciliación entre los partidos para superar la crisis TEXTO: MARÍA JESÚS CAÑIZARES FOTO: DANIEL G. LÓPEZ MADRID. -Una moción de censura, una querella contra el presidente Pasqual Maragall, una comisión de investigación... ¿Qué está pasando en Cataluña? -Es una situación sumamente compleja y llena de incertidumbre de futuro. La veo con un sentimiento de tristeza porque lo que está sucediendo está provocando una gran desconfianza de la ciudadanía respecto a la política y el sistema democrático. Eso no es bueno. Yo siento pasión por la política. Hay que serenarse, buscar una solución sin tapar nada. Queremos que judicialmente y políticamente se llegue al fondo de la cuestión, pero defendiendo la honestidad de CiU en la contratación de obras cuando estaba en el gobierno. Ha habido una crisis institucional porque Maragall ha aprovechado su condición de representante de la máxima institución de Cataluña para expresar, no ya un interés partidista, sino una elucubración personal. A la vista de sus comentarios, no me parece que siga siendo una persona capaz de gobernar. ¿Por qué la presentación de una querella y no una moción de censura, como ha hecho el Partido Popular? -El Partido Popular es un convidado de piedra que lo único que le interesa es el protagonismo. CiU se siente muy responsable de la gravedad de la interposición de la querella, nos duele prunfundamente. Se ha dicho que es un grave precedente. Pero lo que es realmente grave es que el presidente de la Generalitat acuse al primer partido del Parlamento catalán, al que ha hecho una auditoría externa que no detectó anomalías, de cobrar comisiones. CiU tiene el derecho y el deber de defender su honorabilidad. Se nos acusó falsa y temerariamente de un delito y, a raíz de esas palabras, el fiscal abrió una investigación. Aún siendo una respuesta muy grave, no teníamos otro camino posible. Nuestra respuesta política ya llegará. ¿Habla de moción de censura? -No descartamos una moción de censura. Ya se decidirá- ¿La presentarán si no se aprueba el nuevo Estatuto? -En política no se debe reaccionar con precipitación, hay que intentar se- renarse, no complicar las cosas. Si piensas en interés de partido, presentas una moción de censura, pero si piensas en el interés de la sociedad, no lo haces. Pensando en el interés ciudadano, una moción de censura no sirve para nada, sobre todo desde posturas testimoniales. ¿Habrá adelanto electoral? -Lo auguraba antes de la crisis, cuando Maragall podía capitalizar la cuestión del Estatuto. Ahora, quizá no tanto. Maragall ha perdido mucho en pocos días. Y a CiU no le interesa tampoco un adelanto si no hay otro candidato del PSC. Todo el mundo sabe que al PSC le gustaría que hubiera otro candidato, pero no lo hay. Y sólo Maragall puede adelantar elecciones. -Si lo hubiera, ¿CiU estaría dispuesta a un pacto con los socialistas? -Primero tienen que hablar las urnas. Yo siempre he dicho, antes y después, que entre CiU y PSC hay muchas cosas por hacer por el bien de la sociedad. Cosas que CiU no quiere hacer con ERC o con el PP. A mi juicio, ERC está dañando a Cataluña, tanto internamente como en el exterior. Cada vez que hablan algunos diputados republicanos, supone un desprestigio para Cataluña. No tiene sentido que en Cataluña se apruebe una ley sobre organiza- El líder nacionalista no prevé un adelanto electoral en Cataluña ción territorial, una ley electoral o el Estatuto sin el concurso de PSC y CiU. ¿Cree que el Estatuto está herido de muerte? ¿Cuál es la predisposición de CiU en este momento? -CiU nunca ha dicho que no tenga interés en un nuevo Estatuto. La propuesta de reforma nace de Artur Mas y de CiU. Pero CiU quiere un Estatuto que le convenga a Cataluña, no a los intereses de PSOE y PP. Queremos un Estatuto que resuelva el problema de la financiación, queremos competencias en inmigración e infraestructuras, y refuerzo ede nuestra personalidad, que no es étnica ni religiosa, sino profundamente cultural. Si estos puntos no están bien resueltos, no vale la pena. Es mejor esperar. -Tras lo ocurrido en Cataluña, ¿Zapatero puede dar un paso atrás en materia autonómica por presión de los barones socialistas? -Debo confiar en la inteligencia de los socialistas. Son dos debates distintos; su postura no debe acentuarse más o menos. A los que creemos en la democracia nos interesaría que la investigación judicial siguiera su curso y, paralelamente, ser capaces de seguir haciendo política. Si veo pocas posibilidades en el Estatuto no es por estos incidentes, es que ya se las veía desde antes. ¿Ahora se habla más de Cataluña en España? -Es profundamente injusto que, desde determinados sectores políticos y mediáticos, se presente a Cataluña como un país invadido por la corrupción. Si la hubiera en Cataluña ¿sería distinta de otros lugares de España? No, Cataluña no es más honesta, ni menos. Pero este es un debate mezquino Hay que poner las luces largas, hablar en el lenguaje de la ciudadanía. ¿Qué le interesa a la gente? -La ley que permite adoptar a las parejas homosexuales, lo cual puede suponer un perjuicio a las parejas heterosexuales- -UDC anunció ayer que presentará una enmienda a la totalidad de la ley del Gobierno- los procesos de regulación de la inmigración, una ley electoral distinta, la limitación a elegir escuela para sus hijos, o incluso la regulación de la financiación de los partidos. No es fácil una alternativa, pero seguro que es mejorable. Cada vez que hablan algunos diputados republicanos supone un desprestigio para Cataluña Rajoy acusa a Zapatero de racanería con los afectados J. L. L. MADRID. El Grupo Popular convirtió ayer la sesión al control al Gobierno en un Pleno casi monográfico del Congreso sobre la crisis política en Cataluña. El jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, y hasta cinco ministros defendieron su actuación en la crisis provocada por la catástrofe del Carmelo y anunciaron que las ayudas a los afectados podrían pagarse en abril. El líder de la oposición, Mariano Rajoy, aseguró que el compromiso de Zapatero es de una racanería sin precedentes e instó al jefe del Ejecutivo a empezar a gobernar ya que no podemos estar cuatro años con declara- ciones, juegos florales y afirmaciones sin compromisos de ningún tipo El número dos de los populares, Ángel Acebes, denunció la descoordinación de las Administraciones socialistas, mientras el portavoz del Grupo Popular, Eduardo Zaplana, aseguró que el Ejecutivo sólo debe dudar entre dimitir de sus responsabilidades en Cataluña o convocar elecciones en esa Autonomía. En su réplica, Zapatero comparó el hundimiento del Carmelo con el incendio del Windsor y aseguró que en ambas situaciones estuvo cerca de los problemas, dando su apoyo a gobiernos de distinto color