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4 Opinión JUEVES 10 3 2005 ABC Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura GUILLERMO LUCA DE TENA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA PRESIDENTE DE HONOR: DIRECTOR: Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil IGNACIO CAMACHO MADRID Y EL 11- M MERECÍAN OTRA CUMBRE más ambiciosa porparte del Gobierno de un país que, N abril de 2004, el Parlamento Europeo aprobó como España, tiene un protagonismo forzoso en el litrasladar de Roma a Madrid la firma del Trataderazgo mundial de la lucha antiterrorista. Por otro do constitucional como un gesto de solidarilado, algunos expertos asistentes a la Cumbre han dad con España, su capital y las víctimas del atentado mostrado sus dudas sobre la verdadera utilidad de cometido el 11 de marzo. Un mes después, durante su sus análisis- -no siempre coincidentes con la correcviaje a Roma para entrevistarse con el primer minisción política deseada por la organización- -ante unas tro italiano, Silvio Berlusconi, el jefe del Ejecutivo, conclusiones que, por las razones que sean, dan por José Luis Rodríguez Zapatero, anunciaba la renunpredeterminadas. cia de su Gobierno a la firma del Tratado en Madrid, con el débil argumento de que el terrorismo no debe IN embargo, el enfoque de algunos discursos de alterar planes ni decisiones políticas En el mes de la Cumbre de Madrid, así como determinadas vidiciembre, el presidente del Gobierno acudió al Consitas especialmente aireadas, parecen orientados a sejo Europeo- -reunión de jefes de Estado y de Goapuntalar las líneas maestras de la política exterior bierno de los Estados miembros de la Unión Eurodel Gobierno socialista. Pero no debía ser este el objepea- -con el anuncio previo de que iba a invitar a los tivo del primer aniversario del 11- M, aunque de heveinticinco a una cumbre antiterrorista en Madrid, cho esté siéndolo gracias a una agenda trucada. Lo coincidente con el primer aniversario del 11- M. cierto es que en la Cumbre de Madrid se ha oído conA la vista de la agenda oficial del primer aniversadenar el terrorismo, por supuesto, pero también el rio de estos atentados, es inevitable la conclusión de unilateralismo de Washington- -argumento tan imque los resultados de la proyección internacional de pugnable como resulta de contar los integrantes de la esta conmemoración están muy por debajo, tanto de coalición presenteen Irak- como si, para evitar conlo que el Gobierno había anunciado, como de lo que fusiones, fuera necesario marcar distancias de los temerecía la trascendencia de aquel ataque terrorista rroristas tanto como de los Espara la seguridad colectiva de tados Unidos. El Gobierno, por las democracias europeas y occiEl enfoque de algunos razones obvias, se siente cómodentales. El PSOE llegó al poder doconeste planteamiento, aunentre promesas de reubicación discursos de la Cumbre que si es cierto, como se está dideEspaña enla comunidad interciendo en la Cumbre, que al tenacional, con argumentos imde Madrid parecen rrorismo se le combate con la pregnados de moralización y paorientados a apuntalar extensión de la democracia, las cifismo que nos situarían, por experiencias de Afganistán e un acceso súbito de prestigio dilas líneas maestras de la Irak merecerían otro análisis plomático, en el corazón de Eumuy distinto sobre el realismo ropa y en la primera línea del lepolítica exterior del necesario entre medios y fines. galismo internacional. Pero haPor otro lado, la visita de Kobrá de reconocer el Gobierno Gobierno socialista fi Annan, secretario general de que la renuncia a la firma del Naciones Unidas, permitirá a Tratado constitucional europeo RodríguezZapatero dar aire a supropuesta, aún atípienMadrid fue una dejación innecesariade la solidarica, de la Alianza de Civilizaciones, original aportadad de nuestros aliados y que, por el contrario, el llación personal del jefe del Ejecutivo a la lucha antitemamiento del Ejecutivo a la internacionalización del rrorista, si bien sigue pendiente de que la defina, porprimer aniversario del 11- M no ha recibido una resque no debería conformarse con aplaudir eslóganes, puesta siquiera modesta procedente de los principasino aspirar a apoyos concretos para proyectos que les Gobiernos europeos ni de Estados Unidos. En toafronten directamente los problemas de la relación, do caso, la presencia del presidente de Afganistán, no entre civilizaciones- -no hay que exagerar- sino Hamid Karzai, representará un mensaje sobre la deentre la comunidad democrática y el mundo musulmocracia y la lucha antiterrorista con el que se recomán no democrático. nocerán muchos de los ausentes y bastantes menos Finalmente, la nueva etapa en las relaciones bilatede los presentes. rales con Marruecos subyacen a la visita del Rey MoL acto principal de la agenda internacional en hamed VI, que ha generado su propia polémica, coneste aniversario está siendo la Cumbre de Matenidapero palpable. Sin duda, esmejor que el monardrid, organizada por el Club de Madrid, a la que asisca alauí asista al primer aniversario del 11- M que suten numerosos ex jefes de Estado y de Gobierno. Sin mar su ausencia a la lista de las ya confirmadas. Pero duda, todos ellos respetables personalidades polítisería bueno que este gesto tuviera continuidad en tocas de inequívoca trayectoria democrática, pero que, doslos frentes de lasrelaciones bilaterales- -inmigraen la actualidad, no ejercen ningún poder político ción, Sahara, Ceuta y Melilla- -y en el sentido que efectivo, cuentan con una capacidad de influencia no beneficia a los intereses tradicionales de España. En verificada y están ausentes de los organismos decisootro caso, cabría pensar que esta visita sólo responde rios en materia de seguridad colectiva, como son el a un cálculo de apoyo recíproco entre ambos GobierConsejo de Seguridad de Naciones Unidas o la nos. Este triste aniversario no era la ocasión adecuaOTAN. Realmente cabía esperar una apuesta mucho da para vender una política exterior pobre y fallida. RUBIO EN SU LABERINTO ADA vez que Rubio Llorente habla en público de la denominación comunidad nacional da motivos para pensar que su designación estaba planificada únicamente para arropar las pretensiones reformistas del Gobierno. No hay otra explicación razonable a la insistencia con que Rubio prejuzga su opinión sobre materias que deben ser sometidas al Consejo de Estado, como las cuatro reformas de la Constitución, propuestas por el Gobierno, lo que no sólo perjudica su neutralidad, sino que, además, constituye un gravamen para el resto de los miembros del órgano consultivo que preside. Las declaraciones que realizó ayer en un foro de debate añadieron más polémica. No fue para menos, porque Rubio Llorente justificó su apoyo a la denominación comunidad nacional en que expresa una realidad cultural y no territorial, matiz que, a su juicio, evita los problemas del término nacionalidad Desde que se acuñó el término comunidad nacional el presidente del Consejo de Estado se esfuerza, sin éxito, en aclararlo con mayor o menor fortuna. En una reciente entrevista a ABC, estuvo bastante más didáctico que ayer, pues al poner como ejemplos de comunidades nacionales los territorios citados por el plan Ibarretxe- -las tres provincias vascas, Navarra y los tres territorios franceses- o los que integran- -sin mencionarlos- -los Países Catalanes ha contribuido decisivamente a descalificar su laberíntico argumento. Precisamente, a lo que aspira siempre todo nacionalismo expansionista es al reconocimiento de una realidad cultural y humana superior a las demarcaciones territoriales en las que se organiza políticamente la nación sin Estado a la que representa. Tales fronteras, por ese motivo, carecerían de plena legitimidad frente a las reivindicaciones unionistas. Ese objetivo, llevado al extremo, fue lo que provocó las últimas guerras balcánicas. Por eso, y aunque al nacionalismo vasco no le agrade la formulación que hace Patxi López de comunidad nacional -irreductible a los términos del artículo 2 de la Constitución- seguro que Ibarretxe considera plenamente acertada la aclaración conceptual de Rubio Llorente. No en vano la propuesta soberanista del lendakari distingue entre el pueblo vasco, titular nacional del derecho a la autodeterminación, disperso, por fuerza de los Estados español y francés, en siete territorios, y los ciudadanos de la Comunidad Autónoma vasca, que son otra cosa. Resulta preocupante la contumacia con que desde el Ejecutivo y el PSOE se pretende despojar a las palabras de su verdadero sentido. Y resulta grave que Rubio Llorente, en su afán por avalar conceptualmente el argumentario del Gobierno, se meta en un jardín convertido en peligroso laberinto en las actuales circunstancias. E C S E