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52 Sociedad RELEVO EN LA CONFERENCIA EPISCOPAL PRIMERAS DECLARACIONES MIÉRCOLES 9 3 2005 ABC RETOS DE FUTURO DE LA IGLESIA ESPAÑOLA Reconducir las relaciones Iglesia- Estado El talante abierto y la predisposición al diálogo del nuevo presidente del Episcopado favorecerán, en buena medida, la reconducción en las relaciones entre la Iglesia española y el Gobierno socialista, que durante el último año han sufrido un sensible deterioro, plasmado en fuertes roces acerca de la clase de Religión, la financiación de la Iglesia, los matrimonios homosexulaes, la agilización del divorcio y las células embrionarias. Abordar las crisis de vocaciones sacerdotales Una de las mayores preocupaciones de la Iglesia se encuentra en el sensible descenso de las vocaciones al sacerdocio y la vida religiosa. Si en 1990 había 1.997 seminaristas en España, en este curso apenas son 1.524 los aspirantes a presbíteros. En cuanto a la vida religiosa, el descenso anual gira en torno al 3 por ciento. A esto hay que sumar la alta edad media de nuestros curas, por encima de los 65 años. Autocrítica y conexión con la sociedad El 80,8 por ciento de los españoles se declaran católicos, según el CIS, pero sólo dos de cada diez participan con asiduidad en la vida de la Iglesia, una de las instituciones menos valoradas por los jóvenes. La desconexión Iglesia- sociedad en algunos aspectos, en especial sobre cuestiones morales, ya fue denunciada por el arzobispo de Pamplona, Fernando Sebastián, y es causa de preocupación en el Episcopado. Reforzar la unidad en el seno del Episcopado Las elecciones de ayer pusieron de manifiesto la existencia de dos bloques en el Episcopado, que basculan entre la moderación y el diálogo Iglesia- sociedad (representada por el obispo de Bilbao) y una mayor beligerancia contra la cultura laicista dominante (Antonio Cañizares) También habrá que conciliar las veledidades nacionalistas de algunos prelados vascos y catalanes con la postura mayoritaria del Episcopado. Confío en hacer lo que la Iglesia me ha pedido Ricardo Blázquez se compromete a perseverar en el diálogo con el Gobierno socialista del Episcopado admite la gran sorpresa de su nombramiento y destaca su profunda amistad con su antecesor Rouco Varela J. BASTANTE MADRID. Gratitud y sorpresa Éstos fueron los primeros sentimientos que pasaron por la mente de Ricardo Blázquez tras ser elegido, contra todo pronóstico, presidente de la Conferencia Episcopal española para el trienio 2005- 2008. El obispo de Bilbao- -cuyo nombramiento como arzobispo de Zaragoza puede ser cuestión de unas pocas semanas- -apareció ante los medios visiblemente nervioso y con gesto serio, confesando que yo no he buscado el nombramiento, aunque confío en poder hacer lo que la Iglesia me ha pedido El nuevo presidente del Episcopado español se comprometió ayer a recabar siempre la colaboración episcopal en su trabajo, y a mantener una relación fluida con los medios de comunicación. Relaciones Iglesia- Gobierno. Ricardo Blázquez recordó la reunión mantenida la semana pasada entre María Teresa Fernández de la Vega y Fernando Sebastián, en un ambiente de gran cordialidad En este punto, el nuevo presidente de la Conferencia Episcopal mostró su voluntad de colaborar al bien común, siguiendo los caminos de la verdad, la comprensión y la verdad evangélicas Sobre la clase de Religión, Ricardo Bláquez recalcó que el derecho de los padres a elegir una educación para sus hijos conforme a sus convicciones e instó a que se vea la forma más satisfactoria para todos de que los Acuerdos Iglesia- Estado se cumplan Terrorismo. He querido siempre colaborar a la paz del pueblo vasco, en la sociedad vasca dijo Blázquez, quien reclamó que es necesario que desaparezca la violencia expresando mi solidaridad a las víctimas del terrorismo de ETA, y de todos los terrorismos Sobre su papel como obispo de Bilbao, Ricardo Blázquez incidió en que quiero continuar ejerciendo mi ministerio episcopal con la nueva dimensión que b El nuevo presidente Monseñor Blázquez, ayer, en su primera comparecencia pública como presidente del Episcopado adquiere mi nombramiento como presidente de la Conferencia Episcopal y deseó que los recelos que puedan suscitarse tras su designación vayan desapareciendo Día de la Mujer. El nuevo presidente del Episcopado dijo que la mitad de la humanidad es mujer y llamó a colaborar para que su dignidad sea reconocida siempre Juan Pablo II. Ricardo Blázquez confirmó su comunión real, profunda y afectiva con Juan Pablo II, a quien agradeció su rico y dilatado ministerio así como su entrega personal Sobre su estado de salud, invitó a la oración para que el Señor le conforte en su enfermedad Rouco Varela. Finalmente, el obispo de Bilbao tuvo palabras de agradecimiento a la labor realizada por su antecesor en el cargo, Antonio María Rouco, con quien me unen vínculos de amistad y colaboración desde hace años Ambos fueron profesores de la Universidad Pontificia de Salamanca y, durante cuatro años, Blázquez ejerció como obispo auxiliar de Santiago, archidiócesis entonces dirigida por el actual cardenal de Madrid. Nuestra amistad es profunda y cordial aseguró Blázquez. ERNESTO AGUDO EL OBISPO DE LAS SORPRESAS JESÚS DE LAS HERAS Director de Ecclesia Q uizás la palabra y el sentimiento de la sorpresa es una de las realidades más acusadas de los últimos años de la vida del obispo Ricardo Blázquez. Quizás este abulense de bien, este castellano viejo, recio, tímido, cercano y sencillo, jamás pensó que iba a ser obispo de Bilbao. Llevaba sólo tres años en Palencia cuando en el verano de 1995 el nuncio Tagliaferri le comunicaba una de las decisiones que iban a cambiar su vida. Tenía entonces 53 años y contemplaba el ministerio episcopal desde la experiencia de cuatro años como auxiliar de Santiago de Compostela y tan sólo tres como diocesano de Palencia. Y Bilbao era, por tantos motivos, mucho Bilbao... La sorpresa se traslucía, de nuevo, en su rostro, en su mirada y en sus palabras, cuando comparecía ayer ante los periodistas para comunicar su elec- ción como nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Española. Era una sorpresa inmensa, contenida y serena y, sobre todo, esperanzada. La esperanza en Dios no defrauda afirmaba Blázquez, quien recordaba que, un par de horas antes de su elección, había sentido con especial fuerza y vibración los acordes y la letra de unas canciones de la Eucaristía: Nada te turbe, nada te espante que le evocaban a su paisana Santa Teresa de Jesús y a las raíces más profundas de su fe y de su vida. ¿Por qué ha sido elegido Blázquez presidente de la CEE? Habrá que preguntárselo a los cuarenta obispos que han apoyado su nombre... Pero puestos a intuir- -sin descartar tampoco nuevas sorpresas... pienso que los obispos han buscado al hombre bueno y cercano, al pastor abnegado y fiel, a la persona de consenso y de integración, al eclesiástico juicioso, sólido y bien formado y al obispo curtido ya en mil batallas nada fáciles y que- -virtud y experiencia obligan- -sabe de la necesidad de los diálogos, de los encuentros, de las esperas y ya... hasta de las sorpresas.