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ABC MIÉRCOLES 9 3 2005 51 El Gobierno incentivará el acceso de la mujer a la dirección de las empresas Carlos Amigo Vallejo Primer miembro del Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Lluis Martínez Sistach Segundo miembro del Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Carlos Osoro Tercer miembro del Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Claves para entender una elección sorpresa La elección de Ricardo Blázquez como presidente de la Conferencia Episcopal ha supuesto una sorpresa total en ámbitos periodísticos y eclesiales, quienes si bien esperaban que el obispo de Bilbao sonara en la votación de sondeo como un voto de castigo a la labor del cardenal Rouco, daban por segura la reelección del cardenal de Madrid, así como el acceso del cardenal de Sevilla, Carlos Amigo, a la vicepresidencia. En las últimas horas, sin embargo, se dieron varias claves que permitieron un vuelco en la cúpula de la Iglesia española. Votación de sondeo El lunes por la noche tuvo lugar una primera votación de sondeo, en la que el cardenal de Madrid obtuvo 43 apoyos, por 15 de Blázquez y otros 12 de Amigo. Tras la misma, se produjeron varios corrillos entre los obispos, quienes se plantearon, por primera vez, la posibilidad de que Rouco no resultara elegido. No al pacto Rouco- Amigo No obstante, según fuentes episcopales, parecía haberse alcanzado un pacto entre los seguidores de Rouco y los de Amigo para que el cardenal de Madrid obtuviera la presidencia, a cambio de la vicepresidencia para el de Sevilla. Así se llegó a la última votación, en la que Rouco obtuvo 51 votos, quedándose a uno de la reelección. La sorpresa estaba consumada y el purpurado quedaba fuera. Dos bloques diferenciados Tras esto, la Plenaria del Episcopado se polarizó en torno a dos posiciones: la de los fieles a Rouco, que buscaban un hombre cercano a la línea moderada seguida por el arzobispo de Madrid, y la de quienes apostaban por una mayor beligerancia en las relaciones con el Gobierno, que mostraron un apoyo sin fisuras a Antonio Cañizares. Oportunidad perdida El cardenal de Sevilla nació en Medina de Rioseco (Valladolid) el 23 de agosto de 1934. Religioso franciscano, en 1973 se convirtió en el obispo más joven de España (su destino fue Tánger) Desde 1982 preside la Archidiócesis de Sevilla. De talante abierto, goza de las simpatías del Gobierno, aunque ayer perdió una valiosa oportunidad para alcanzar la vicepresidencia del Episcopado. Posible cardenal Nacido en Barcelona el 29 de abril de 1937, el actual arzobispo de Barcelona entra con fuerza en el Comité Ejecutivo. Nombrado obispo auxiliar de la Ciudad Condal en 1987, Martínez Sistach ha pasado gran parte de su pontificado en Tarragona. Él será el responsable de llevar a buen término la Región Eclesiástica Catalana, y su nombre suena con fuerza para el cardenalato. Cercano a Rouco El arzobispo de Oviedo nació en Castañeda (Cantabria) el 16 de mayo de 1945. Obispo desde 1997 (Orense) Osoro ha presidido la Comisión Episcopal del Clero, encargada del cuidado de los sacerdotes de nuestro país. Hombre cercano a Rouco, durante unos meses su nombre cobró fuerza en el caso de que el cardenal de Madrid no resultara elegido presidente. Ricardo Blázquez, junto a Martínez Camino en su primera comparecencia como presidente del Episcopado da, en buena parte, por el Camino Neocatecumenal, aunque Blázquez no forma parte del mismo- -y el cardenal de Madrid, sí parece claro que, a partir de ahora, cambiará radicalmente el modo de actuar de la Conferencia Episcopal en algunos asuntos. Para comenzar, Blázquez apostará por una mayor colegialidad en el gobierno de la Iglesia española, potenciando el papel del Comité Ejecutivo, la Comisión Permanente y la Asamblea Plenaria, y absteniéndose de tomar decisiones no consensuadas, que en el pasado trajeron algunos problemas a Rouco Varela, en especial en lo tocante a las reacciones frente al terrorismo y al nacionalismo excluyente. Del mismo modo, el obispo de Bilbao delegará en varias personalidades del Episcopado (Martínez Camino, Cañizares y Amigo, sin descartar la figura de Sebastián) la labor de interlocución con el Ejecutivo socialista, sin dejar de mantener los consabidos encuentros de carácter institucional. ERNESTO AGUDO Ayer también tuvo lugar la composición del Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal, del que formarán parte, además de Blázquez y Cañizares, el secretario general, Juan Antonio Martínez Camino (con voz, pero sin voto) el arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco (miembro nato por su condición de anfitrión de la Casa de la Iglesia) el cardenal de Sevilla, Carlos Amigo, y los arzobispos de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, y Oviedo, Carlos Osoro. Una opción de consenso Buena parte de los apoyos al cardenal Rouco optaron por alcanzar una opción de consenso, simbolizada en el obispo de Bilbao, quien conciliaba los deseos de los prelados vascos y catalanes con la cercanía espiritual y teológica al entorno del cardenal de Madrid. Los partidarios de Cañizares, no obstante, mantuvieron íntegro su voto, lo que obligó a consensuar, por mayoría absoluta, su acceso a la vicepresidencia.