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4 Opinión MIÉRCOLES 9 3 2005 ABC Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura GUILLERMO LUCA DE TENA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA PRESIDENTE DE HONOR: DIRECTOR: Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil IGNACIO CAMACHO NUEVOS TIEMPOS EN EL EPISCOPADO ral que se deriva de la regla de evitar males mayoN contra de todos los pronósticos, monseñor res. Por lo demás, el buen sentido y la búsqueda de Ricardo Blázquez, hasta ahora obispo de Billa concordia presiden la ejecutoria de este hombre bao, ha sido elegido presidente de la Confede Iglesia, cuyo pasado- -hay que insistir en ello- -rencia Episcopal española en sustitución de monseno se reduce a los años de Bilbao, sino que se inicia ñor Rouco Varela, que se quedó a un solo voto de en su Ávila natal y se desarrolla en muchos y delicaobtener la mayoría requerida para su tercer mandados encargos. to. El resultado de la votación en la Asamblea Plenaria, recibido con sorpresa y expectación en ambienS notorio que las relaciones entre el Gobierno tes sociales y políticos, abre una nueva etapa en el socialista y la Iglesia se encuentran en un mogobierno de la Iglesia, si bien debe tenerse presente mento delicado. Algunos sectores de la izquierda que la Conferencia es un órgano de carácter instituimpulsan desde hace tiempo una ofensiva laicista, cional, pero no ejerce un poder pastoral sobre las a partir de dogmas ideológicos que carecen de apoDiócesis respectivas, responsabilidad ésta que comyo social y de respaldo constitucional. Buscan propete de forma directa a los prelados de cada una de bablemente atraer hacia banderas que se dicen ellas. progresistas a unos aliados parlamentarios que Dos mil años de historia y una larga experiencia discrepan del Gobierno en asuntos fundamentales. en el ejercicio de su proyección pública obligan a En esta línea se sitúa la regulación del matrimonio juzgar con prudencia cualquier decisión adoptada entre personas del mismo sexo (sin atender a la raen el seno de la Iglesia, cuya lectura de los tiempos a zonable solicitud de que se busque un nombre ademedio y largo plazo ofrece perfiles mucho más mecuado para este tipo de uniones) o la adopción por surados que los propios de la coyuntura y el oportuparte de parejas homosexuanismode la políticadiaria. Desles. Se anuncian nuevos frende este punto de vista, ciertas Ante la hostilidad de los tes de conflicto, entre los que opiniones sobre la elección del puede adivinarse la agilizaque posiblemente será nuevo nacionalistas y en un ción de los procedimientos de arzobispo de Zaragoza incula legisrren en el grave defecto de la entorno eclesiástico y social divorcio, la reforma de e inclulación sobre el aborto precipitación. Monseñor Blázquez ha alcanzado protagonismuy determinado, Blázquez so la revisión de la normativa penal sobre la eutanasia. Se mo desde su llegada al País quiso ejercer su labor con el hallan también en la agenda Vasco, donde fue recibido política cuestiones de difícil- -no se olvide- -con aquella equilibrio exigido por una precisión científica y moral, desafortunada referencia de como la investigación con céArzalluz a un tal Blázquez situación que escapa al lulas madre. Pero su trayectoria personal En el terreno de la práctica, incluye otras muchas facetas, voluntarismo personal la enseñanza de la Religión suentre ellasla de reconocido teófre agresiones injustificadas, logo, discípulo del propio incluso desde el Consejo Escolar del Estado, y se ha Rouco y vinculado con movimientos eclesiales que llegado a pedir la revisión de los acuerdos entre Esejercen un papel relevante en los últimos años. paña y la Santa Sede que desde 1979 rigen las relacioNTE la hostilidad de los nacionalistas y en un nes recíprocas a satisfacción de ambas partes. Monentorno eclesiástico y social muy determinaseñor Rouco ha sabido resistir con firmeza doctrido, el nuevo presidente de la Conferencia Episcopal nal y habilidad estratégica la fase más aguda del enquiso ejercer su labor apostólica con el propósito de frentamiento. De hecho, su reunión hace unos días buscar el punto de equilibrio exigido por una situacon la vicepresidenta del Gobierno apunta hacia un ción que escapa al voluntarismo personal. Nadie ponuevo clima, inspirado por el sentido común, del drá reprocharle falta de firmeza en la denuncia de quesólo pueden esperarse beneficios para todos. Ésla violencia terrorista. Pero nadie deja tampoco de te ha sido el último servicio prestado, en el marco de recordar su posición (compartida con los otros obissu brillante trayectoria, por el cardenal- arzobispo pos de las Diócesis vascas, pero no con el arzobispo de Madrid, que deja el terreno desbrozado a su sucede Pamplona) en asuntos como la ilegalización de sor. En efecto, la Iglesia debe distinguir entre la deBatasuna y otros debates de alta intensidad. Desde fensa de los principios esenciales (como el derecho una perspectiva nacional, muchos sectores de la a la vida y la dignidad personal) y el pragmatismo Iglesia y de la sociedad española hubieran preferien la negociación sobre asuntos de financiación o do opciones diferentes a las formuladas por los prede estatuto jurídico. No les va a faltar trabajo al nuelados de aquella Comunidad Autónoma, situados vo presidente de la Conferencia Episcopal y a su- -conviene reiterarlo- -en circunstancias que no equipo, conespecialreferencia alasignificativaelecpueden ser juzgadas en todas sus dimensiones. Sea ción de monseñor Cañizares para la vicepresidencomo fuere, Blázquez tomó en conciencia la decicia. Los fieles y la sociedad española en su conjunto sión de adaptar su misión pastoral al medio en que les desean en favor del bien común suerte y éxito en se desarrollaba, guiado tal vez por la prudencia mola exigente responsabilidad que les corresponde. EPÍLOGO Y DECEPCIÓN L fracaso de la comisión investigadora del 11- M no se debe a la negativa del PP a respaldarlasrecomendaciones y propuestas que ayer, finalmente, fueron aprobadas por la mayoría formada por el PSOE y los grupos minoritarios. El fracaso de esta comisión vino dado desde sus comienzos y, ya en sus postrimerías, se reproduce un esquema que busca endosar culpabilidades en ningún caso demostradas. Aunque el grado de necesidad o de pertinencia de las comparecencias solicitadas por los populares y denegadas por el resto de los grupos no fuera el mismo en todos los casos, la vocación teóricamente integradora de la comisión parlamentaria debería haber establecido una tendencia paritaria en las aportaciones de PP y PSOE al contenido de una investigación que ofrece múltiples respuestas pendientes. Tanto como se ha hablado de la comisión del 11- S en el Congreso de Estados Unidos, se podía haber tomado como modelo la paridad entre republicanos y demócratas para ofrecer a una sociedad duramente golpeada un estímulo de unidad política. Se ha perdido la ocasión de hacer algo similar tras el 11- M y, sin embargo, se ha optado por ratificar juicios inculpatorios previamente fijados, configurando un escenario de ajuste de cuentas con efectos retroactivos. El PP ha explicado su negativa a participar en la votación de las recomendaciones con argumentos coherentes con su actitud a lo largo de estos meses de investigación parlamentaria. Desplazados a una posición residual por imperativo de la mayoría gubernamental, era previsible que el PP no se sintiera identificado con el resultado de la comisión, incluso que impugnara la oportunidad de clausurar la investigación cuando aún había, y hay, interrogantes abiertos en relación conla preparación de los atentados y con la agitación social del 13- M. Tras una comisión hecha a la medida del desencuentro entre la mayoría del PSOE y sus aliados parlamentarios, por un lado, y el PP, por otro, resultaba pueril defender la posibilidad de que las discrepancias desaparecerían al final para dar paso a un consenso de punto final. Además, el PP considera que no procedía hacer recomendaciones y propuestas al margen de las conclusiones oficiales que debe votar el Pleno del Congreso. Ciertamente, aunque en el plano técnico sea posible esta separación de resultados, se trata de un método que predispone alos acuerdos asimétricos y fragmenta el consenso a conveniencia de la mayoría, poniendo al PP en una tesitura más próxima al contrato de adhesión que al acuerdo entre iguales. En todo caso, este epílogo es decepcionante, pero difícilmente era posible otro distinto, porque las comisiones de investigación acaban como empiezan. Las víctimas, la sociedad española y la seguridad de España frente a la amenaza del terrorismo islamista merecían un esfuerzo mayor. E E E A