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ABC MARTES 8 3 2005 Sociedad 57 Educación Proponen convertir Filología Hispánica en Lenguas y Culturas del Estado Español Controversia en el mundo universitario por la reforma de las filologías b Una reforma polémica Reducción de carreras. Los expertos recomiendan reducir el número de títulos de Filología de 17 a seis o siete. Filología Hispánica. El cambio más llamativo e incomprensible afecta a la titulación de Filología Hispánica que se suprime en favor de Lenguas y Culturas del Estado Español, con cinco subdivisiones, cuatro de ellas lenguas vernáculas. Marcos indefinidos. Los filólogos temen que la indefinición del proyecto puede hacer que sus títulos entren en colisión con los que ofrecen otras facultades. Lenguas y Culturas. Gran parte de las facultades entienden que sería necesario incluir el término Literaturas junto al de Lenguas y Culturas en todos los títulos y hacer mención expresa a la lengua o lenguas que se estudien. Catálogo abierto. Piden también un catálogo de lenguas abierto. que supone frente a lo que existe y la poca precisión en las denominaciones de las carreras. Asimismo, no se entienden las explicaciones de los redactores del texto que justifican la reorganización en la necesidad de ofrecer un organigrama más abierto, más flexible y con capacidad para ir incorporando aquellas lenguas con sus culturas que no forman parte del panorama universitario español En cuanto a Lenguas y Culturas del Estado Español, el grupo justifica su pertinencia en que por el hecho de ser lenguas maternas, deben tener un estatus especial circunstancia que no todos comparten sobre todo en alguna de las lenguas con escasa implantación y que ni siquiera, como en el caso del asturiano, es lengua cooficial con el Estado. La propuesta evita indicaciones sobre la duración del título y su capacitación profesional. La actual Filología Hispánica es una licenciatura de cinco años. Una reunión de Decanos de Filología criticó ayer en Madrid la propuesta del grupo que diseña las nuevas carreras de acuerdo con la declaración de Bolonia M. ASENJO MADRID. La reforma de las actuales carreras de Filología ha suscitado una creciente polémica en los campus. La controversia ha tenido su máximo exponente en una propuesta provisional que el grupo coordinador del proyecto ha presentado a la Agencia de Evaluación de la Calidad y Acreditación (Aneca) en orden a la elaboración de un Libro Blanco de las Filologías y dentro del proceso de reforma de las carreras para adaptarlas al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) El proyecto de este grupo, formado por 16 personas y presidido por la decana de la Complutense, incluye la reordenación de todas las titulaciones de filologías. Según esa propuesta, los 17 títulos oficiales actuales prodrían quedar reducidos a seis o siete, De hecho, el documento de trabajo propone que Filología Hispánica debe transformarse en Lenguas y Cultura del Estado Español, un cambio que ha comenzado a provocar las protestas de las Facultades donde se imparten estos estudios. La presidenta de la Conferencia de Decanos y máxima responsable de la Facultad de Madrid, Pilar Saquero, señalo que este término es sólo un escenario de operaciones y añadió que, en Alumnos entrando en la Facultad de Filología de Valencia realidad, se habían barajado las titulaciones de Lengua Española y sus Literaturas, Lengua y Literatura Catalanas, Lengua y Literatura Gallegas, Lengua y Literatura Vascas, Lengua y Literatura Asturianas, Lenguas y Culturas Modernas, Lenguas y Culturas Orientales, Lenguas y Culturas Clásicas, Lingüística Teórica y Aplicada y Estudios Literarios. Al parecer, en un reunión de Decanos celebrada ayer en Madrid se habría explicado que Lenguas y Culturas del Estado Español no será un título según aseguró Pilar Saquero, y que se ISRAEL GARCÍA suprimiría esa mención y se retiraría la especialidad de lengua asturiana. El conjunto de la iniciativa del grupo de expertos ha causado, cuando menos, sorpresa en el mundo académico por entender que el proyecto no responde a las expectativas de la comunidad universitaria y en algún caso ha sido calificada de un poco descabellada En concreto, los más críticos aseguran que el documento no es rechazable en su totalidad pero defrauda por la escasa información que suminista, la precaria argumentación que lo sustenta, la pequeña innovación