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26 Internacional MARTES 8 3 2005 ABC Otra jornada negra en Irak con 25 muertos ABC BAGDAD. Al menos 25 personas murieron ayer en varios ataques al norte de Bagdad, mientras continuaban las negociaciones para formar un nuevo Gobierno iraquí. Quince personas murieron y otras 23 resultaron heridas el lunes en un atentado suicida en Balad (70 km al norte de Bagdad) según anunció un responsable de la Policía iraquí. Otros seis soldados iraquíes murieron en un ataque contra su retén en Baquba, al noreste de Bagdad, y dos policías y dos civiles perdieron la vida al estallar un coche bomba en la misma ciudad. El ejército estadounidense anunció por su parte que cinco soldados iraquíes y un terrorista murieron en el retén. La sección iraquí de Al Qaida, dirigida por Abu Musab al Zarqaui, reivindicó este ataque en un comunicado divulgado en una página de internet. Por otro lado, la misión holandesa en Irak terminó formalmente ayer, después de que sus tropas en el sur cedieran el mando a los británicos. Holanda tenía destinada una fuerza de 1.400 soldados en la provincia relativamente tranquila de Muthana, en el marco de la coalición liderada por Estados Unidos. La periodista Giuliana Sgrena es saludada en el hospital de Roma por el presidente Ciampi REUTERS Washington reconoce que sus soldados esperaban la llegada de Sgrena y los agentes Roma habría pagado hasta 6 millones de dólares a los secuestradores citada por The Washington Post apoya la tesis de la falta de coordinación aliada, y descarta que el vehículo de Sgrena iba demasiado rápido JUAN VICENTE BOO. CORRESPONSAL ROMA. Contrariamente a lo afirmado después del ametrallamiento del automóvil de Giuliana Sgrena, que costó la vida al jefe de Operaciones Exteriores de la Inteligencia militar italiana, adeb Una fuente militar más de heridas de bala a su número dos y a la periodista que acababan de liberar, una fuente militar norteamericana reconoció a The Washington Post que los soldados esperaban su llegada al aeropuerto de Bagdad y tenían la misión de protegerlos. Según el diario, los soldados habían establecido un control en la carretera 90 minutos antes. Sabían que un alto funcionario diplomático llegaría al aeropuerto por esa carretera, y su misión era apoyar sus movimientos Tanto el agente fallecido- -Nicola Calipari, a cuyo funeral en Roma acudieron ayer los máximos cargos del Estado- como el superviviente, conocían de sobra Bagdad y el modo de actuar en los controles. Italia envió enseguida a Estados Unidos una rogatoria contra los soldados norteamericanos por homicidio e intento de homicidio. Según la periodista y el agente, un alto oficial de Carabinieri pasado a la Inteligencia militar, ellos circulaban a velocidad moderada cuando la patrulla les disparó sin previo aviso. De repente se vieron bajo la luz de un reflector y bajo intenso fuego de armas automáticas durante más de diez segundos. Si no fuese por la relevancia de las víctimas, sería uno más de tantos incidentes mortales por error o nerviosismo. Los soldados actúan según reglas de enfrentamiento secretas, para que no las conozcan los insurgentes, y bajo inmunidad ante cualquier reclamación civil, justificada o no. La fuente militar citada por The Washington Post no mencionó ni que el vehículo iba demasiado rápido ni que ignoró las señales de frenar realizadas con luces y disparos al aire por los soldados americanos antes de disparar al motor, citados como primera explicación por el Comando Central en Tampa. Según la fuente, en mi opinión, el factor principal fue la falta de coordinación previa con la unidad terrestre y añadió que si lo hubiesen pedido, nosotros hubiésemos proporcionado medios y apoyo a esta operación de modo muy diferente Los dos agentes italianos habían recibido esa mañana de sus colegas norteamericanos en el aeropuerto de Bagdad los pases y los permisos para llevar armas. El oficial norteamericano de enlace conocía su misión de rescate y les estaba esperando al regreso. El problema es la discrepancia total en- tre ambos países sobre el modo de resolver los secuestros y el significado del pago de rescates: para los italianos es salvar una vida, para los norteamericanos es entregar fortunas a los terroristas que mañana atacaran a sus soldados. Francia e Italia pagan a los secuestradores, Estados Unidos y Gran Bretaña les buscan y les atacan, aun a riesgo de la vida de los secuestrados. Un buen negocio Según algunas filtraciones, el rescate por Giuliana Sgrena puede haber llegado a seis millones de dólares, lo cual elevaría a unos 15 millones de dólares la suma pagada por Italia en un año para liberar primero a los tres guardaespaldas privados, después a las dos Simonas y ahora a la periodista de Il Manifesto. El diario La Repubblica advertía ayer que pagar rescates es una debilidad catastrófica aceptada como una necesidad por el Gobierno, como un deber por la oposición y como una rutina por la opinión publica El resultado es que la Inteligencia italiana, en lugar de buscar información para neutralizar al enemigo, busca a los secuestradores para enriquecerlos Según Tom Fenton, decano de los corresponsales norteamericanos, es archisabido que los italianos y franceses pagan rescates por sus periodistas, lo cual les convierte en candidatos al secuestro Para italianos y franceses, pagar un rescate es salvar una vida; para los norteamericanos es dar una fortuna a los terroristas