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6 Opinión MARTES 8 3 2005 ABC M. MARTÍN FERRAND Muchos militantes del PP, al igual que sus adversarios socialistas, son más en la política que fuera de ella ZP HACE TODO LO QUE PUEDE No le está resultando fácil a Zapatero terminar definitivamente con la Nación española y el régimen autonómico. Las cosas no le están saliendo al ritmo que a él le habría gustado ser desnaturalizada la Constitución, la crisis del Carmelo ha enfrentado al PSC y CiU de forma tan estúpida que ha paralizado el proyecto nacionalizador de Cataluña. LA PEREZA DE LOS POPULARES ARIANO Rajoy y sus distinguidos compañeros en la cúspide del PP no parecen estar hechos para lo que Baura tiene definido como política peatonal Se mueven mejor en los salones que en la calle y, puestos a salir, no son diestros en el uso del transporte público y dependen del humor de su conductor y el estado de su Audi blindado. Así no hay manera de hacer política, y menos desde la Oposición. La ciudadanía es muy sensible ante quienes resultan capaces de escuchar, entender y proyectar sus demandas, y aquí no le tenemos querencia a la ficción. Son las actuales horas bajas para el PSOE y sus franquicias periféricas. En Cataluña, el PSC vive el empacho de maragalladas que, además de poner en peligro la coalición de Govern, puede dejarle sin apoyos al mismísimo José Luis Rodríguez Zapatero. En el País Vasco, ya en vísperas electorales, la actitud de Patxi López contradice las generales socialistas en España y, por contraste, resalta sobre la clásica de Nicolás Redondo Terreros. Es, en principio, una situación óptima para la actuación del PP; pero, salvo la moción de censura presentada por Josep Piqué en el Parlament, algo meramente litúrgico, el gran partido del centro derecha no quiere, o no puede, o no sabe, hacerse notar frente a un universo ciudadano que le viene asistiendo con diez millones de votos y que, por no ser nacionalistas ni de izquierdas, no tiene alternativa afín a sus sentimientos políticos. Si se repasa el perfil de los líderes nacionales del PP, entre quienes no escasea el talento, se advierten las razones de su pereza funcional. Muchos, al igual que sus adversarios socialistas, son más en la política que fuera de ella, y así casi todos han hecho carrera en el partido gracias al empujón de sus superiores jerárquicos mejor que por sus iniciativas y sacrificios. No hay peatones y ello permite sospechar que, sin tardar mucho, brotará alguna iniciativa de grupo que, en función de la inexorable ley de la compensación, llene el actual agujero de representación y esperanza que le corresponde al, de momento, otro único partido de ámbito y fuerza nacionales. Todo espacio político vacío tiende a ocuparse por la fuerza más afín a la ausente. A mayor abundamiento, el primer aniversario de los luctuosos sucesos del 11- M está ya siendo utilizado, de una manera generalizada, como una maza con la que contribuir al desmoronamiento popular. No se puede negar el hecho de que aquel desgraciado día, en vísperas electorales, la responsabilidad del Gobierno, y por ello de la seguridad pública, le correspondió al PP; pero, al margen de matices y de estilos, nadie ha podido demostrar en este tiempo un punto de malicia o desidia en la previsión y o la investigación de los sucesos. ¿A qué viene, en irracional consecuencia, esa especie de fuga colectiva que han emprendido, de Rajoy abajo, los responsables populares? Carecer de alternativa es aún peor que no tener Gobierno. M N como un llamamiento al O le está resultando diálogo con los terroristas. fácil a Zapatero terEs cierto que él está haminar definitivaciendo todo lo que puede. A mente con la Nación españoIbarretxe le preparó una la y el régimen autonómico. rueda de prensa en la proLas cosas no le están salienpia Moncloa y después le do al ritmo que a él le hamontó un pleno de las Corbría gustado y no tanto porCÉSAR ALONSO DE tes dedicado monográficaque esté ofreciendo resistenLOS RÍOS mente al referéndum. Y él cias la derecha defensora de mismo ha asumido riesgos las viejas esencias españoal tender puentes a Batasuna. Todo listas, sino por las dificultades que con tal de llegar a algún tipo de nele están planteando los propios nagociación con ETA. Paz por territocionalistas vascos y catalanes. rios, presos por paz. Tregua como A Zapatero le habría gustado presea, indefinida, definitiva, intransisentar en la celebración del primer tiva, pero tregua al fin. Es su papel aniversario de su llegada a La Monhistórico. Pero ETA no ha querido cloa unos trabajos más adelantaentrar en el juego por falta de imados en este terreno. Así que ha deciginación, de sensibilidad que didido convocar a todos los presidenría Gerry Adams, el irlandés, a petes de las Comunidades Autónomas sar de que aquí, en el País Vasco, ni para hacer el balance y reactivar el hay protestantes ni siquiera poproyecto que deberá traducir las bres. ¿Cómo podría imaginar ZP tensiones territoriales actuales a que los etarras no se avendrían a una disgregación asumida, pactaun acuerdo tan generoso como el da, institucionalizada y ¡pacífica! de dejar de matar a cambio de la Porque la tarea histórica de la conaceptación de un plan que fuera un quista de la paz que se ha asignado mix del de Ibarretxe y el de Patxi? Zapatero sólo ha podido conseguirla de momento en el plano internaAMBIÉN le salen mal las cocional, pero no en el interior. Y ¿qué sas en Cataluña. Cuando iba sentido habría tenido su llegada a avanzando la redacción del nuevo La Moncloa gracias a la masacre Estatuto y ya se estaban remitiendel 11- M si no viniera acompañada do consultas al Consejo de Estado de la pacificación interna? ZP ha inpara saber hasta qué punto puede terpretado las 192 muertes del 11- M N T O terminan ahí las desgracias para Zapatero. Éste puede comprobar con tristeza que en ciertos sectores del propio Partido Socialista, en la dirección incluso, en gentes cercanas a él, no se acaba de entender la trascendencia de la tarea en la que él personalmente está comprometido. A veces ZP tiene la impresión de que hay socialistas tan jacobinos como las gentes del PP o que, en todo caso, no acaban de entender que a él el Destino le ha encargado la misión histórica de terminar con la impostura del régimen autonómico y de crear la Federación de Repúblicas Ibéricas. ZP está comprobando, a medida que progresa su proyecto, que aún quedan gentes de izquierda apegadas a la idea tradicional de España. Cierto que confía en que eso no será un obstáculo real y que el partido entero se plegará a sus propuestas modernizadoras, ilustradas y garantizadoras de la distensión y de la paz. Él, ZP, es consciente de que no es fácil que todos sus compañeros tengan su lucidez y su valor para llevar a cabo la tarea de hacer el gran compromiso con los comunistas y los republicanos para llevar a cabo lo que algunos creen que es una traición a la Nación y él piensa que es una auténtica liberación el sueño de un progresista que se tome a sí mismo en serio. REVISTA DE PRENSA Okrent: un lúcido periodista ajeno por completo a la gran dama del periodismo estadounidense, con plenos poderes y libertad para preguntar y publicar y un contrato temporal a cuyo término romperá todos sus lazos con el diario de la calle 43. El domingo dedicaba su atención al uso que el Times hace de la palabra terrorismo. Emilio Cassinello, ex cónsul de España en Nueva York, y el filósofo vasco Aurelio Arteta, entre otros, han hecho llegar en más de una ocasión al influyente rotativo su malestar por la forma en que se refiere a ETA, grupo guerrillero separatista y organización terrorista sólo cuando transcribe una declaración. Okrent no menciona a ETA en su artículo y lo centra sobre uno de los conflictos que más tinta han consumido en los últimos cincuenta años: Israel y Palestina. El defensor de los lectores dice que en realidad no hay una línea al respecto en el diario y que con la excepción de Al Qaida o cuando se citan declaraciones, las palabras terrorista terrorismo o terror aparecen muy raramente. Ethan Bronner, vicejefe de Internacional, asegura que utilizan la palabra terrorista de tarde en tarde porque es una palabra cargada. Describir los objetivos o los actos de un grupo a menudo sirve a los lectores mejor que repetir el término terrorista En un memorando enviado a la Redacción en enero pasado, James Bennet, ex corresponsal en Jerusalén, señalaba que el deliberado ataque con bombas contra una cafetería o una heladería reclama a gritos ser calificado como lo que es Bennet recalca que evitar siempre el uso de la palabra que empieza por t acaba convirtiéndose en un acto político en sí mismo. Okrent manifiesta su acuerdo, y sugiere una definición: Un acto de violencia política contra objetivos puramente civiles es terrorismo, mientras que ataques contra objetivos militares no lo son ALFONSO ARMADA Terror, terrorista o terrorismo No todos los diarios cuentan con un ombudsman o defensor de los lectores. Entre los que disponen de esa figura, algunos tienen que hacer verdaderos ejercicios de equilibrismo, porque al término de su mandato regresan a la Redacción que les da de comer. No es el caso del New York Times, que pensaba que sus sistemas de control eran impecables hasta que le estalló en las manos el caso Blair un redactor que de forma sistemática se dedicaba a inventar, tergiversar o copiar historias que más de una vez arrancaban en primera página. El escándalo provocó la caída del director y el nombramiento del primer redactor del público, que recayó en Daniel