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ABC LUNES 7 3 2005 53 La cantante malagueña Pasión Vega saca hoy a la luz su tercer disco, Flaca de amor Entrevista a Juan Diego Flórez, que ofrece hoy un recital de arias en el Palau de la Música de Barcelona JUAN PEDRO QUIÑONERO Escritor y periodista, corresponsal de ABC en París Recupero al héroe moral y lo lanzo a reconquistar la patria descarriada Acaba de publicar su novela El caballero, la muñeca y el tesoro (Áltera) un libro de pura imaginación y aliento poético en el que un niño, el Cid y una muñeca del Turquestán libran batallas contra los horrores del mundo contemporáneo en la fértil soledad de un desván TEXTO: TULIO DEMICHELI FOTO: ERNESTO AGUDO Mirar de frente quienes miraron de reojo J. C. JERUSALÉN. No todos miraron de reojo. No todos agacharon la cabeza. No todos cruzaron de acera. No todos repetirán aquellas traiciones, aquel atajo sin norte los días 15 y 16 de marzo. Muchos de quienes entonces miraron a otro lado miran desde hace años de frente. Y volverán a hacerlo la semana que viene en la inauguración oficial del Nuevo Museo de la Historia del Holocausto. El secretario general de la ONU, Kofi Annan; los presidentes de Albania, Croacia, Polonia o Suiza; los primeros ministros de Francia, Suecia o Italia; los jefes de las diplomacias alemana, noruega y española... Todos recogidos ante el dolor, ante la negación del olvido. Más de treinta jefes de Estado y de Gobierno, ministros de Asuntos Exteriores, representantes de organismos internacionales Todos recorrerán en silencio el Yad Vashem, recordando el pasado sin dejar de mirar al futuro; luchando contra el antisemitismo; defendiendo, pulso firme, los valores de los derechos humanos y de la democracia. -Pocos autores se atreven hoy a escribir una novela de pura imaginación literaria con una escritura alejada del realismo y del coloquialismo tan al gusto del mercado. ¿No es un disparate? -No. Creo que es urgentísimo retomar la crítica de Juan Benet al casticismo de la literatura española y buscar nuevos rumbos. Pienso que hay infinitos caminos. A mí me gustaría tomar uno que limpie, purifique, quite bazofia a la prosa que se escribe hoy en esa cantidad enorme de libros basura que se venden en nuestros supermercados. -Tampoco parece que el Cid sea un personaje muy popular hoy. ¿Por qué lo eligió como personaje? -Don Ramón Menéndez Pidal, en su libro clasiquísimo sobre la España del Cid, decía que Rodrigo Díaz de Vivar había sido el héroe más grande de la construcción inconclusa de España y señalaba que, paradójicamente, en ningún pueblo español se pueden encontrar estatuas ni recuerdos de él. A partir de ahí, a mí me ha parecido necesario rescatar el personaje del héroe moral, y lanzarlo a caballo a reconquistrar otra vez una patria que yo me temo que está un poquito descarriada. -Su Cid habita una armadura vacía. -Me pregunté a mí mismo si sería capaz de escribir un libro sobre un caballero que no existe, como Italo Calvino... Sin embargo, el caballero de Calvino era olímpico y el mío está condenado a volver una y otra vez a su tierra, donde lo van apedrear: es la herencia de Don Quijote. Por esa fuerza ciega de las cosas del espíritu tiene la esperanza de que exista un niño que vuelva a creer y a tener ilusión. Es la locura de tener fe. Pero, ¿cómo seguir luchando en un mundo en el que la ilusión misma es cosa de locos? -Stevenson escribió La isla del tesoro como folletín que se publicaba en el Young Folks un periódico para adolescentes... ¿Ha escrito usted esta novela para sus hijos? -Empecé a trabajar en el libro el año que nació mi hijo mayor, en 1990, hace exactamente quince años. Y en mi imaginación estaba el deseo de escribir algo que fuera dirigido a mis hijos sin ser literatura infantil. Al menos me gustaría pensar que si no lo leen cuando son niños, lo harán cuando sean mayores. Juan Pedro Quiñonero En cualquier caso, lo que me gustaría que aprendiesen de mí es el respeto a las palabras, el respeto a las héroes, el respeto al espíritu como alternativa a la basura ambiente. -El niño protagonista, como el Jesús de los apócrifos, modela figuras a las que quisiera soplarles el aliento de la vida. Sin embargo, el escenario es el desván de su casa. Jünger, en su discurso La esperanza y el terror señalaba que las ¿Cómo seguir luchando en un mundo en el que la ilusión misma es cosa de locos? lecturas prohibidas en el desván eran importantísimas para estimular la libertad interior de los adolescentes. -Jünger ha ejercido en mí una influencia mayor. Cuando digo influencia, digo que le he leído con devoción desde hace muchísimos años. Efectivamente, la experiencia del proscrito que quiere revocar la historia e inventar un mundo nuevo pasa por la lectura. Jünger también decía que el gran reto del siglo XXI era intentar repoblar espiritualmente el mundo. En esa guerra inconclusa entre los inmortales (los dioses, la poesía, la vía del espíritu) y los titanes, los inmortales están perdiendo muchos combates. Yo los veo como esos seres imaginarios, desde Arturo hasta el Cid, los héroes de las novelas y de las películas, seres condenados al destierro, a los que es prioritario recobrar para combatir las cosas desalmadas de la técnica. -El tercer personaje del libro es una muñeca que completa la cita bíblica que títula el libro (Juan, I, 14) -En un momento en el que los hombres libres están amenazados, cuando hasta da vergüenza hablar de las cosas del espíritu, en lo único en lo que podemos protegernos es en estos seres de la imaginación. Borges recrea un Golem que es una tragedia: un hombre fallido; y a mí me pareció que había que inventar no un Golem, sino una muñeca construida, eso sí, a la manera en la que el rabino de Borges construye su Golem, pero ahora por un artesano del Turquestán. Esta muñeca se parece mucho a los hombres y, en cualquier caso, quiere ayudarlos. ¿Nadie sueña hoy con la posibilidad de un mundo mejor? -Hay una cita de T. E. Lawrence (el militar y escritor británico, estratega del mundo árabe y autor de Los siete pilares de la sabiduría que viene a decir: Hay dos clases de hombres. Unos que sueñan y cuando se despiertan creen que han soñado; y otros que sueñan despiertos. Y éstos son más peligrosos, porque son capaces de hacer realidad sus sueños Yo creo fundamental para la educación de los hombres libres, si aún caben hombres libres, que sean capaces de soñar y de inventar nuevos mundos. De ahí la importancia de la literatura y de la imaginación.