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ABC LUNES 7 3 2005 45 El maltrato se propaga como un tumor cancerígeno al que es necesario cortar todas sus ramificaciones Cuando la situación desemboca en agresión, violencia o tocamientos, gran parte de las trabajadoras no lo soportan añade Sánchez. El PP propone mejoras laborales para las mujeres La precariedad laboral de las mujeres en el empleo despierta gran preocupación entre diferentes fuerzas políticas. De hecho, el Partido Popular presentará mañana una proposición de ley en el Congreso de los Diputados encaminada a modificar el Estatuto de los Trabajadores con el fin de arbitrar medidas de conciliación de la vida personal, la laboral y la familiar. En ese sentido, y según la secretaria ejecutiva de Políticas Sociales del PP, Ana Pastor, se impulsará una batería de iniciativas como otorgar mayor flexibilidad del tiempo de trabajo; la consecución de dos horas de lactancia (al principio y final de la jornada) para hijos menores de 9 meses; la suspensión del contrato con reserva de puesto de trabajo por maternidad; aumentar la deducción por maternidad a 150 euros por segundo hijo y a 200 a partir del tercero, y la concesión del derecho a permiso de maternidad sin necesidad de cotización mínima previa a la Seguridad Social. Además, no será necesario modificar un contrato a tiempo completo cuando se solicite una jornada reducida o a tiempo parcial por cuidado de los hijos. Asimismo, el Partido Popular pretende crear un fondo nacional para guarderías con la colaboración de Comunidades Autónomas y Ayuntamientos. Violencia de género Pero existen cifras más drámaticas, injustas y desiguales apunta Carmen Alborch. Y es que la violencia de género no remite en la sociedad española. Por el contrario, el maltrato se propaga como un tumor cancerígeno que para extirparlo es necesario cortar todas sus ramificaciones. Y en la base del maltrato se encuentra la desigualdad Esta es la contundente visión que tiene Nuria Gómez, una psicoterapeuta que desde hace cuatro años atiende a víctimas de violencia doméstica en la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres. Lejos de desaparecer, esta lacra social experimenta una expansión impresionante- -dice Gómez- Se transmite de generación en generación y es muy difícil de erradicar. Los hijos lo aprenden y luego lo ejercen sobre sus futuras parejas El desgaste emocional, psicológico y a veces físico de las víctimas resulta escalofriante, y las secuelas posteriores, dramáticas. Por eso, Goméz señala que la sociedad no conoce el alcance real de esos trastornos cuando todavía muchas personas culpan a la mujer. Piensan que si ha aguantado a un maltratador durante veinte años será porque no estaba tan mal. Pero ellos no Carmen Alborch pueden juzgar, no comprenden la verdadera problemática. Por ello, se necesita mayor concienciación social Como mayores esfuerzos se precisan también para frenar un fenómeno emergente en nuestra sociedad: el empobrecimiento de la mujer. Los estudios alertan de que cada vez hay más mujeres que son cabeza de familia. Sobre todo viudas, separadas y divorciadas que se enfrentan solas al sostenimiento y cuidado de los hijos. Esther, una coruñesa con cuatro hijo y separada de su marido desde hace diez años, recuerda ahora el calvario que sufrió durante una etapa de su vida. Me sentía muy sola porque no tenía con quien compartir ese momento en el que a las doce de la noche mi hijo todavía no había regresado a casa, o cuando ha sufrido un accidente o cuan- Ana Pastor do tenía un problema y necesitaba una figura paterna. Siempre dudaba si lo estaba haciendo bien Y a ello tuvo que añadir la falta de recursos para sí misma durante algunos años. No podía trabajar porque cuidaba de los niños. Lo intenté durante un año y medio como dependienta, pero tuve que contratar a dos personas, una los atendía por la mañana y otra por la tarde. Cuando llegaba a casa yo hacía los deberes con ellos, les daba la cena... Siempre estaba agotada Avances, sí, muchos. Pero la mujer tiene aún por recorrer grandes sendas en su camino. Mejorar las condiciones laborales, frenar la violencia de género y el empobrecimiento: son las metas hacia donde alzan ahora su voz las españolas para llegar algún día a la plena igualdad en nuestra sociedad.