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ABC LUNES 7 3 2005 Madrid 39 En los años treinta, el avión se convierte en el emblema de la modernidad. Las primeras experiencias del vuelo cambiaron la visión que de la Tierra tenían los artistas surgiendo así el movimiento de la Aeropintura La estética futurista, desde el cielo TEXTO: MABEL AMADO MADRID. En enero de 1909, el poeta y escritor italiano Filippo Tommaso Marinetti publicó el primer Manifiesto futurista texto fundacional de las vanguardias históricas que dio nombre a un fecundo movimiento artístico: el Futurismo. Con una férrea oposición a la tradición artística o a cualquier retorno al pasado, pintores, poetas, músicos, arquitectos y fotógrafos secundaron esta nueva estética. Son los primeros años del siglo XX y el mundo de la velocidad y las máquinas centra un movimiento artístico que aboga por la modernidad. Llegan las primeras experiencias de vuelo de los hermanos Wright y con ellas la evolución de Futurismo y su última ramificación, la Aeropintura, un fenómeno italiano poco conocido en el extranjero. Para adentrarnos en todos sus aspectos, y por primera vez en Madrid, el Museo Municipal de Arte Contemporáneo (Conde Duque, 9- 11) acoge hasta el 24 de abril Aérea. Cielos futuristas una exposición itinerante organizada por el Área de Las Artes y el Istituto Italiano di Cultura de Madrid, con el patrocinio de la Fondazione Foedus y el apoyo de la Embajada de Italia. Desde las alturas A través de pinturas, esculturas y cerámicas de un numeroso grupo de artistas italianos adscritos al movimiento futurista, el visitante podrá comprobar cómo la ciencia logró condicionar el arte durante unos inquietantes años. Y se podrá admirar en las representaciones del movimiento y del vuelo, en las visiones desde las alturas y en las perspectivas aéreas de las composiciones. En total, son 59 obras firmadas por pintores como Tato- -precursor de la Aeropintura- Alfredo Gauro Ambrosi, Roberto Marcello Baldessari, Giacomo Balla, Domenico Belli, Benedetta Cappa Marinetti, Tullio Crali, Giulio d Anna, Gerardo Dottori, Nicolai Diulgheroff, Augusto Favalli, Ivanhoe Gambini, Marisa Mori, Bruno Munari, Osvaldo Peruzzi, Enrico Prampolini. Fi- Un salto sobre la ciudad de Tullio Cralli (sobre estas líneas) En la imagen inferior, aeropintura de Renato di Bosso des Testi Stagni, Bruna Pestagalli y Vladimiro Tulli, entre otros. Además, en el recorrido podemos admirar aeroesculturas de Mino Rosso y aerocerámicas de Giacomo Balla, Tullio D Albisola, Farfa, Fillia y Tato. Todas estas obras expresan una de las más reiteradas costumbres futuristas: las sensaciones en movimiento. Así, como afirma el comisario de la muestra, Renato Miracco, la Aeropintura surge de una nueva visión de lo real, de un estilo de movimiento, de una descripción del espacio envolvente, invisible Con el avión, el vuelo y lo aéreo como centro y expresión del sueño, los aeropintores interpretaron esta nueva mitología de la máquina y se convirtieron en héroes de una realidad que parece escaparse de los modelos de interpretación utilizados hasta entonces. Así, velocidad, simultaneidad, estado de ánimo, materia, máquina, complementariedad son los elementos que inspiran el Futurismo, una referencia fundamental para las futuras corrientes del arte moderno italiano. Con esta selección artística, la muestra aspira, según afirmó Eduardo Alaminos, director del Museo, a acercar al público en general, y no sólo al especialista, la estética futurista, que muestra unos contenidos muy ajustados a la esencia de este espacio