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ABC LUNES 7 3 2005 Internacional 25 La revuelta católica contra el IRA se extiende por Irlanda del Norte Las hermanas del asesinado Robert McCartney asistieron al congreso del Sinn Fein Ulster se han comenzado a levantar contra el IRA. El manto de su heroico pasado ha dejado de cubrir sus actividades delictivas del presente EMILI J. BLASCO. ENVIADO ESPECIAL DUBLIN. Donna, Catherine, Gemma, Paula y Claire acudieron el sábado a Dublín como invitadas al congreso del Sinn Fein, durante el discurso de Gerry Adams, presidente de ese partido, brazo político del IRA. Son las cinco hermanas de Robert McCartney, asesinado el 30 de enero tras desagradar a un matón del IRA en una discusión de bar. Tal vez Adams pensó que acaparando a la familia McCartney conjuraba la crisis que está atravesando el movimiento republicano a raíz de ese asesinato. Pero, en realidad, roto el miedo a enfrentarse al IRA, la revuelta sigue creciendo. A los McCartney y sus vecinos en Belfast, se han sumado dos familias de Londonderry, a raíz de dos asesinatos ocurridos los últimos años y sobre los que el IRA había impuesto el silencio. Quién será el próximo? es el lema que ha movilizado a gran parte de Short Strand, un barrio de tres mil católicos del Este de Belfast tras el asesinato de McCartney, conductor de una carretilla elevadora de 33 años. A los cinco días de su muerte, 600 personas acudieron con velas a una vigilia en su recuerdo. A los nueve, fueron mil los asistentes a su funeral. Diez días después, la cifra de manifestantes llegó a los 1.500, en una zona en la que el IRA solía imponer sus leyes. Pero en una ciudad cada vez más acostumbrada al alto el fuego derivado del Acuerdo de Paz de 1998, las actividab Los católicos del La popularidad de Gerry Adams cae en picado En los accesos al edificio donde el Sinn Fein celebra su congreso, un pequeño grupo de manifestantes exhibe sus pancartas: No al crimen, dejad el IRA Aunque la acción es arriesgada- desde luego esto no sería posible en Irlanda del Norte, allí sería demasiado peligroso asegura uno de los que protestan- el mensaje no lo es. Una encuesta publicada por The Irish Times, indica que el 67 por ciento de los irlandeses cree que el Sinn Fein debe separarse del IRA y sólo un 12 por ciento considera que su estrecha relación aún puede ser útil para el movimiento republicano. Incluso el 56 por ciento de votantes del Sinn Fein apuesta por la ruptura con un grupo paramilitar que, aunque en alto el fuego, está envuelto en actividades criminales. El IRA ha perdido el viejo halo heroico que tenía entre los católicos irlandeses y su mala imagen, a raíz del robo del banco de Belfast en diciembre y las últimas protestas callejeras, está perjudicando al Sinn Fein. Este partido ha bajado en intención de voto del 11 al 9 por ciento en la República de Irlanda. Más acusada es la caída de la popularidad de Gerry Adams, que era de 51 puntos en octubre y ahora sólo de 30. Gerry Adams, durante su discurso el sábado en Dublín en la cita del Sinn Fein des de la banda armada, como la de las de los grupos lealistas protestantes, ya sólo son vistas como lo que han acabado siendo: simple negocio de mafiosos. Las cinco hermanas de McCartney, y su novia Bridgeen, son las heroínas que han roto el muro del miedo. De manera que alguna mano se ha atrevido a dejar una pintada contra el IRA, donde hasta ahora los muros sólo contienen murales que glorifican a la organización, y muchas otras han osado levantar pancartas. EPA Aniversario del Domingo Sangriento McCartney estaba el día 30 de enero por la noche en el bar Magennis s en compañía de un amigo, Brendan Devine. Era el aniversario del Domingo Sangriento, fecha en la que tropas británicas mataron a catorce católicos desarmados en Londoderry durante la época de los disturbios en el Ulster. Un grupo de miembros del IRA y simpatizantes que había acudido a las celebraciones entró en el bar y entabló conversación con McCartney. Según asegura la familia, de acuerdo con testimonios de personas presen- tes, el líder del grupo preguntó a McCartney por qué había hecho un gesto rudo hacia su mujer. El interpelado negó haber hecho nada y no quiso disculparse. Entonces empezó una agresión, con botellazos y golpes, que siguió fuera del bar. Robert McCartney y Brendan Devine fueron dejados por muertos y los agresores regresaron al interior. Cerraron las puertas, destruyeron las cintas de las cámaras de vigilancia y amenazaron con represalias a la clientela, unas setenta personas, si osaban explicar lo sucedido. Los dos heridos fueron recogidos por una patrulla de Policía y llevados al hospital, donde el trabajador de 33 años falleció horas después. La valentía de la respuesta ciudadana ha llevado a alguno de los asistentes a revelar a la familia la identidad de los que participaron en la agresión. El IRA se ha visto obligado a expulsar a tres de sus miembros y el Sinn Fein ha tenido que expedientar a otras siete personas y comunicar su nombre a la Policía. Pero Short Strand no parará hasta que los culpables sean castigados.