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22 LUNES 7 3 2005 ABC Internacional Cientos de trabajadores sirios se manifestaron ayer en Beirut contra la decisión de su Gobierno de retirar a sus militares del Líbano EPA Hizbolá se moviliza para disputar la calle a los libaneses que piden la retirada siria Las fuerzas de Damasco comienzan hoy su repliegue hacia el valle de la Bekaa que temen que este embrollo político degenere en otra guerra de todos contra todos, como la que sacudió el País del Cedro durante 15 años ALBERTO SOTILLO. ENVIADO ESPECIAL BEIRUT. No todos los libaneses quieren que se retiren las tropas sirias, o que su país se ajuste a los planes norteamericanos para Oriente Próximo. Y así pretende recordarlo el partido integrista proiraní Hizbolá, que ha convocado una manifestación de masas para mañana en protesta por las injerencias extranjeras y para rendir tributo a la amistad siria El Líbano es un pequeño universo en el que conviven los jóvenes que sueñan con París y otros frenesís occidentales, junto a los barbudos islamistas que se consideran en guerra santa contra Israel. Los manifestantes que acampan en la plaza de los Mártires para exigir la retirada siria se solidarizan con los primeros. Los chiíes, que son la cob Hay analistas libaneses munidad más numerosa del Líbano, se sienten más cerca de Hizbolá (el partido de Dios pese a que EE. UU. los catalogue como grupo terrorista Aunque la trama libanesa es muchísimo más compleja. Los cristianos, en general, quieren la retirada de las tropas, pero también los hay que se manifiestan por la noche dando voces de alabanza a Siria y a su presidente, Bashar al- Assad. Muchos suníes, aunque son musulmanes, se reúnen junto a los cristianos en la plaza de los Mártires para pedir la salida del Ejército sirio. Y ya al margen de comunidades, hay libaneses que lo que quieren es que se marchen los inmigrantes sirios, que se buscan la vida en el más próspero Líbano bajo el alero de la tutela política de Damasco. O que se acabe con la corrupción y el atasco económico. Un soldado libanés patrullaba ayer en la barriada beirutí de Ashrafiyeh mal menor, que no se retire demasiado lejos el policía sirio que les impida el entredegüello. O que, como nos dijo Abdul, regente de un café: Dios quiera que todas las naciones del mundo nos dejen en paz El líder de Hizbolá, el jeque Hassan Nasralah, convocó ayer a la Prensa en el restaurante La Perla, en el feudo chií de Beirut, para advertir: En las AFP El policía sirio Hay analistas que temen que este embrollo degenere en otra guerra de todos contra todos, como la que sacudió el país durante quince años. Entre estos últimos, algunos prefieren, como manifestaciones de estos días puede haber 10.000 o 50.000 personas. Pero ellos no son el Líbano ni representan a todo el Líbano Y para demostrarlo, convocó a los suyos a venir en masa también mañana a las inmediaciones de la plaza de los Mártires. En realidad, el número de manifestantes contra Siria del pasado sábado era mucho menor que las cifras de Nas-