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ABC LUNES 7 3 2005 Opinión 5 Visados envenenados El escándalo de los visados concedidos en Europa del Este por el Ministerio de Exteriores alemán no sólo amenaza a su titular, Joschka Fischer, sino que salpica ya al propio canciller Schröder. Producto de la manga ancha o abuso premeditado, lo sucedido envenena el debate de un país en el que- -con un paro histórico- -se habla de tráfico ilegal de personas, criminalidad y trabajo negro. Caso abierto A cuatro días del primer aniversario de la matanza del 11- M, la investigación sigue abierta, y el puzle, incompleto. En una entrevista que publicamos en páginas de Nacional, el inspector jefe de Actuaciones Especiales de la Policía Científica reconoce que aún hay huellas sin identificar de tres personas en los escenarios clave de la trama terrorista. Pese a su extensión, la lista de implicados en la masacre de la red de Cercanías permanece abierta. No se esperan sorpresas capaces de provocar giros en la investigación, pero las incógnitas aún flotan, intactas, en el aire de la tragedia. Al mínimo La estrategia de CiU en la crisis del 3 por ciento está siendo cuestionada desde ciertos sectores de la coalición. La tibieza de Artur Mas a la hora de hacer frente a Maragall en el Parlament y, más tarde, la decisión de judicializar sus denuncias a través de una querella han privado a CiU de sacar partido político de una polémica que Piqué, con su moción de censura, ha sabido explotar al máximo. REUTERS Ventana a la esperanza. Juan Pablo II reapareció ayer en su ventana del hospital Gemelli, con mejor aspecto que hace una semana, para bendecir a los fieles congregados a la hora del Angelus. Estamos contentos, lo hemos visto más recuperado dijo una anciana que todos los días acude al hospital romano con la esperanza de ver al Papa. Aunque no habló, Juan Pablo II saludó con la mano y después bendijo al medio millar de fieles congregados en la plazoleta del hospital, donde se habían instalado altavoces gigantes para escuchar el mensaje dominical en directo desde la plaza de San Pedro, en la que a su vez se retransmitió, mediante grandes pantallas, el saludo papal. UN PAPA DE PRIMERA LÍNEA JUAN VICENTE BOO L Papa que volvió a circular en jeep descubierto por la Plaza de San Pedro en cuanto se recuperó de los disparos de Ali Agca continúa su ministerio en primera línea desde el hospital Gemelli, a pesar de la traqueotomía y de tantos consejos sinceros para que descanse un poco más. Tan solo un botón desabrochado en el cuello de la sotana blanca sugería ayer que Juan Pablo II respiraba a través de E un agujero en la tráquea mientras volcaba todas sus fuerzas en mantener la cabeza levantada y bendecir con amplios gestos del brazo a medio millar de fieles, concentrados en la plazoleta del Gemelli. Desde allí abajo, el reflejo de los cristales apenas permite adivinar la presencia del Papa, a quien sólo se ve bien con teleobjetivos desde la colina de enfrente, dominada por un bosque de camiones con antenas parabólicas. Era un derroche de coraje y también de sufrimiento, pues había requerido la tortura de vestirse completamente y todas las incomodidades de pasar un cuarto de hora bajo las cámaras de televisión y rodeado de gente en el pasillo del hospital. Los fieles que le vitoreaban en la plazoleta del Gemelli o veían su imagen en las pantallas de la Plaza de San Pedro aplaudían con fuerza, creyéndole recuperado. Desde cerca, la realidad era mucho más dura. Está mejor que el día de la operación quirúrgica, pero, por desgracia, su situaciónes mucho más frágil y limitadaque hace dossemanas: desde la imposi- bilidad de hablar normalmente hasta el riesgo añadido de contagios que supone respirar por un agujero en la garganta. Para muchas personas, el esfuerzo de ayer era claramente excesivo y sería preferible que el Papa aceptase el consejo de cuidarse un poco más. Para otras, verle pasar esos tragos, que no permitirían a unpadre enfermo, es un espectáculodoloroso. Pero Karol Wojtyla ha vivido peligrosamente como seminarista clandestino bajo los nazis, como pastor incómodo bajo los comunistas y como Papa al aire libre frente a una docena de complots para matarle. Y no está dispuesto a cambiar.