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64 Los domingos DOMINGO 6 3 2005 ABC EN VÍSPERAS DEL 8 DE MARZO En 1988 las Fuerzas Armadas se abrieron a las mujeres: hoy son 12.695, 49 de ellas con empleo de comandante. En 2016 habrá una primera general. No tienen límites, es sólo cuestión de tiempo Mujer y Ejército, una relación sin complejos 988 se producía el ingreso de la primera mujer en las Fuerzas Armadas, Patricia Ortega, hoy comandante del Cuerpo de Ingenieros Politécnicos con destino en la Dirección General de Infraestructuras del Ministerio de Defensa. España quebraba así uno de los sistemas organizativos más tradicionales y anquilosados de su estructura, el Ejército, que en el mundo occidental había funcionado asignando dos papeles prototípicos: al hombre, el de guerrero; a la mujer, el de madre. Se hacía algo tarde- -Francia inició la admisión en la Segunda Guerra Mundial y Gran Bretaña tenía ya en 1941 reclutamiento femenino- pero con una particularidad: sin complejos. Si en países como Holanda una mujer no puede servir en un submarino, y en Estados Unidos tiene prohibido por ley tomar parte activa en el combate, en España una militar no tiene fronteras: puede acceder a cualquier unidad. Sin límites. Sólo 17 años después de que se abriera la posibilidad a aquello de los Ejércitos mixtos las mujeres mantienen helicópteros, tanques, pilotan aviones, están en la Legión, son asesoras jurídicas militares, o han patrullado a bordo de los blindados por Irak. De hecho, sólo existen dos cuerpos militares de carrera en los que ellas no han entrado- -la escala de oficiales de especialistas del Ejército de Tierra y la escala superior de Músicas Militares- -pero lo harán pronto, porque ningún obstáculo legal se lo impide. A fecha 1 de marzo de 2005, el número de mujeres incorporadas a las filas de las Fuerzas Armadas españolas ascendía a 12.695. Un 11 por ciento del total, al que no han llegado siquiera otros países que fueron avanzadilla en este ámbito. Un ejemplo: Canadá reguló formalmente el acceso en 1941 y sesenta años después, en 2000, la proporción respecto a los compañeros varones era del 8,6 por ciento: 90.000 miembros en activo, de los que 7.740 eran mujeres. Estas cifras han convertido a España en el país de la OTAN con el ritmo más destacado en lo que afecta a la incorporación de féminas. Otra cosa son los cuadros de mando. En España, el empleo más alto al que han llegado las mujeres en la jerarquía militar es el de comandante. Hoy suman 49. La primera de ellas que ascienda a teniente coronel lo hará en torno a 2010, y habrá que esperar a 2016 para saber el nombre de la primera general, que con toda seguridad pertenecerá a los Cuerpos Comunes del Ejército- -Sanidad, Intervención y Jurídico- donde la promoción es más rápida que en En 1 POR LAURA L. CARO el Cuerpo General. No obstante, sólo una suerte de ignorancia acerca de los tiempos que rigen la promoción militar puede desembocar en afirmaciones como las que recriminan una baja presencia de mujeres en la cúpula del Ejército, como si esto fuera la empresa privada. La causa remite pura y simplemente a que a tales ascensos no ha podido llegarse, hasta este momento Son palabras del ministro de Defensa, José Bono, pronunciadas recientemente en el Senado, que explican que si la mujer no acumula galones hasta hoy, no puede imputarse a ninguna tendencia discriminatoria, sino a que los criterios de antigüedad son los que son, y en 17 años, a ellas se les ha aplicado el mismo ritmo que preside el rígido escalafón profesional de los hombres. Para el caso, las comandantes están donde el riguroso calendario militar prevé. Ni más ni menos. Porque las mujeres militares no Las militares no quieren ni oír hablar de privilegios, no aceptarían una ventaja que hiciera parecer que su promoción es un regalo Han resuelto en parte el problema de reclutamiento e introducido un soplo de renovación: el balance es siempre positivo quieren ni oír hablar de privilegios. No aceptarían una ventaja, les parece algo indigno. No pasarían por que se les regalara nada, porque alguien pensara ni por asomo que su ascenso se ha debido a su condición de mujer Habla el director general de Reclutamiento y Enseñanza, Santos Castro, quien subraya que el interés de las aspirantes o de las integradas respecto a su vida profesional en las Fuerzas Armadas va por otro lado. Hay incertidumbres y preguntas sobre cómo son las infraestructuras y los alojamientos en determinadas unidades donde hay limitaciones extremas de espacio, como los buques, o unidades tan operativas como las de montaña, si a la hora de prestar servicio en una unidad a flote van a contar con lugares propios. Y eso es todo Para el caso, la administración de Defensa ha correspondido a la permeabilidad de la mujer respecto al Ejército al menos con una sensibilidad. Que sea ejemplar o no es cuestión de experiencias en primera persona. Está habiendo adaptaciones de barcos valoradas en millones de euros para habilitar áreas de vida que no son un rincón y que otros países han obviado, explica el director de Reclutamiento; políticas de promoción de guarderías para conciliar lo laboral con lo familiar o de reservas de destino para las que tengan por delante una baja por embarazo. Pero hasta ahí: por no instalar en la calle una sensación de que el Ejército echa mano de cantos de sirena para reclutar mujeres, de forma deliberada, no se hace mención de las medidas disponibles en favor de la mujer en las campañas de captación para cubrir plazas. En las que, por cierto, no hay reserva específica alguna para las candidatas y sus baremos son idénticos a los de los competidores masculi- nos, con la salvedad de las pruebas físicas, que vienen marcadas ligeramente a la baja por las directrices del Consejo Superior de Deportes. Hay un agradecimiento implícito a la respuesta de la mujer al llamamiento de los Ejércitos. Y no es para menos. El resultado de su incorporación está en las estadísticas, y también en el terreno, aunque es más difícil que alguien lo reconozca de viva voz. La mujer ha resuelto en gran parte el problema de reclutamiento que se presentó con la profesionalización- -relata una fuente muy consciente de la transformación- y es más, ha provocado en todos los ámbitos de la institución un cambio necesario: de actitud por parte de todos, de frescura, en el estilo de mando, una renovación que era imprescindible en las Fuerzas Armadas Mujeres por empleo y ejército Comandante Tierra Armada Aire C. Común Total 2 47 49 Capitán 39 14 27 236 316 Teniente 52 8 37 215 312 Alferez 54 32 57 54 197 Sargento 86 12 55 9 162 Cabo Primero 252 146 54 452 Cabo 1.459 381 545 2.385 Soldado 5.996 296 1.538 7.830 Marinero 992 992 Total 7.940 1.881 2.313 561 12.695