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56 Sociedad DOMINGO 6 3 2005 ABC GINÉS MORATA Investigador del Centro de Biología Molecular y Premio Nacional de Medicina Algunos fichajes de científicos parecen operaciones de marketing Sus investigaciones básicas han proporcionado datos esenciales en el conocimiento de la biología humana. Hallazgos que algún día podrán reportar beneficios en nuevos tratamientos contra el cáncer y hoy ya permiten soñar con controlar el envejecimiento TEXTO: NURIA RAMÍREZ DE CASTRO FOTOS: SIGEFREDO MADRID. El conocimiento por el conocimiento Este parece el lema de Ginés Morata, un investigador crítico con la clase política que ha dedicado gran parte de su carrera a conocer la arquitectura biológica de un insecto, la mosca Drosophila melanogaster Humanos y moscas comparten el 60 por ciento de su genoma, lo que ha permitido desarrollar experimentos genéticos imposibles de realizar en la especie humana. -Recientemente ha impartido un ciclo de conferencias sobre la nueva biología, patrocinado por la Fundación BBVA, donde ha afirmado que se podrá controlar el envejecimiento. ¿Hasta qué límite? -En gusanos y moscas hemos demostrado que el envejecimiento está controlado genéticamente y en la especie humana esa manipulación es perfectamente factible. El proceso de envejecimiento comienza entre los 25 y los 30 años en la especie humana. A partir de esa edad comienza el declive tanto físico como intelectual que acaba finalmente con la muerte. En estos momentos no conocemos todos los genes que actúan en el proceso, pero sí algunos muy importantes que ya se han manipulado en gusanos y moscas. Hemos fabricado moscas y gusanos mutantes para que tuvieran niveles de insulina muy bajos y vivieran más. Además, el gen que regula la insulina responde también al frío y sabemos que si extirpamos las gónadas en la etapa embrionaria se prolonga la vida. Trasladando estos resultados podríamos pensar que un humano que coma poco, viva a temperatura baja y no tenga desarrollo sexual podría vivir 350 ó 400 años. ¿Entonces ya se puede soñar con controlar el envejecimiento? -Soñar sí, otra cosa es que sea conveniente. Imagínese lo que sucedería si se murieran menos personas. De momento, la Seguridad Social se colapsaría. Pero es cierto que si se pudieran extrapolar los resultados a humanos podríamos detener el envejecimiento antes de que se iniciara. ¿No desespera a un investigador básico explicar que merece la pena avanzar en el conocimiento aunque no haya resultados inmediatos? -El motivo mayor que tiene un investigador en su trabajo es la curiosidad y el aprender cosas nuevas. Todas las mañanas les pregunto a mis alumnos si han descubierto algo nuevo. Hay cosas que no sabemos y hay que tener la curiosidad para saber cómo y por qué ENVEJECIMIENTO Un humano que coma poco, viva a una temperatura baja y no tenga desarrollo sexual podría llegar a vivir 350 ó 400 años POLÍTICA CIENTÍFICA Hay un cierto grado de desencanto con el Gobierno. Levantó en la ciencia unas expectativas importantes que aún no se han cumplido funcionan. Trabajo con genes que cuando están alterados en humanos producen cánceres. Sin embargo, no pienso que voy a descubrir una terapia contra el cáncer. Pero obtendré información que será muy interesante para que, algún día, se encuentren mejores tratamientos. -Es esencial que la investigación básica esté conectada con la clínica. ¿En España lo está? -Queda mucho por trabajar. En Estados Unidos, por ejemplo, hay médicos entrenados para aplicar conocimientos de biología molecular a la medicina. Y actuar como un puente entre unos y otros. Como en otras cosas en ciencia, no estamos tan desarrollados. -El PSOE se comprometió con la investigación durante la campaña electoral. Prometió un impulso que aún no se ha producido. ¿Se siente defraudado? -Yo tenía y sigo teniendo buenas esperanzas en este Gobierno. Es cierto que despertó unas expectativas importantes que aún no se han realizado. Pero me gustaría pensar que en buena parte se realizarán. España es un país científicamente por debajo de otros países de nuesto entorno. Estamos muy por debajo de Inglaterra, Francia o Alemania, y son países que social y económicamente no son superiores. Esta situación se debe a un retraso histórico del que no se puede culpar a un Gobierno. El de Felipe González dio un empujón muy notorio. No recuerdo bien las cifras, pero simplemente se produjo porque se pasó de invertir el 0,4 por ciento del PIB al 0,8- 0,9. Cuando vino la crisis, la inversión se paró y después los Gobiernos del PP pasaron sólo del 0,9 al 1 por ciento. Un amigo mío suele decir menos discursos y más recursos Está claro que cualquier político dirá que está a favor de la ciencia, pero donde se ve si es real el apoyo es en los recursos que se asignan. Al PP no le interesó porque no los aumentó. -Pero ahora son las expectativas del PSOE las que se frenan. -Sí, es verdad. Hay un cierto grado de desencanto. Creo que ha habido nombramientos que han estado muy bien, como el del presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, pero otros no han sido tan acertados. ¿A quién se refiere? -Permítame que no cite a nadie. Lo que todos los gobiernos habrían de entender es que el asesoramiento científico no debería responder a cuestiones ideológicas. Las personas que asesoran al Gobierno deberían ser las más capaces del país, con independencia de su ideología. Esto es algo que comprenden muy bien los países anglosajones. Los comités de asesoramiento del Reino Unido no cambian con el gobierno. ¿Qué le parece la política de fichajes de científicos practicada por los últimos gobiernos? -Si hay un español muy válido en el extranjero que quiere volver a España me parece muy bien que se le recupere. El asunto está en que hay tal grado de componente político en algunos de esos fichajes que la cosa se desvirtúa. Yo he leído en la prensa cómo determinados científicos españoles han ido negociando con la ministra de turno. A mí eso me parece un ejemplo de cómo no se deben hacer las cosas. Un científico debe negociar con el jefe de un departamento donde va a ir o con el vicerrector de investigación de una universidad, no con un ministro o con un presidente del Gobierno. Algunas opera- ciones que se han hecho parecían puramente marketing científico. Creo que la ciencia no debe hacerse para favorecer la imagen de los políticos. Sería importante hacer una evaluación de los recursos humanos que tiene el país, tanto dentro como fuera, y hacer ofertas razonables. A algunas de esas personas les han ofrecido cosas que países que destinan mucho más dinero a I+ D nunca se las habrían ofrecido. ¿Se refiere a Juan Carlos Izpisúa y su fichaje para el Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona? -Izpisúa es un científico muy capaz. Es una magnífica adquisición, si es que algún día viene. Pero la operación de Izpisúa debería haberse negociado con la Universidad de Barcelona, no con la ministra de Sanidad. Es como el caso de Salvador Moncada. Yo me pregunto qué tiene que negociar un científico con un ministro. El asunto no debe centrarse en grandes estrellas. Es mucho más rentable el modelo del Centro Andaluz de Biología de Desarrollo. Allí gente joven con fondos Feder tiene un buen laboratorio, sin ningún lujo. Lo que necesitamos son jóvenes bien formados, dispuestos a trabajar en España. Si además nos podemos traer a un buen científico, pues fenomenal. ¿Las expectativas generadas con la medicina regenerativa y la investigación con células madre corren el riesgo de desinflarse como ha ocurrido con la terapia génica? -La medicina regenerativa tiene un gran potencial, sin duda, pero hay que desarrollarla. Los problemas que está teniendo la terapia génica reflejan las