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ABC DOMINGO 6 3 2005 29 El Sinn Fein celebra su centenario en Dublin entre acusaciones de amparar actividades criminales El Gobierno mexicano estudia ilegalizar el culto a la Santa Muerte, practicado por narcos y malhechores La población chií, mayoritaria en el Líbano, es ajena a la protesta contra Siria Al- Assad y Emile Lahoud se reunirán mañana para tratar sobre el repliegue movedizo sobre el que se mueven, e intentan multiplicar la cautela. El dirigente druso Walid Yumblat, que se ha presentado como uno de los más activos portaestandartes del movimiento libanés, acogió el anuncio del presidente sirio en tono positivo. Y afirmó a la televisión libanesa que se trata de un buen comienzo PERFIL Bashar al- Assad Presidente de la República Siria Destinado a la vida apacible y oscura de un oftalmólogo damasceno, la muerte de su hermano Basel le empujó al primer plano de la política siria como sucesor de su padre, Hafez al- Assad El otro hijo del viejo león SEBASTIÁN BASCO Un paso peligroso Palabras muy medidas con las que, de paso, recuerda que el avance presentado por Al- Assad está muy lejos de ser el final que cumpla sus expectativas. Más contundentes han sido las palabras del dirigente cristiano Amín Gemayel, que insistió en que el repliegue de las tropas a la frontera puede ser un paso peligroso Todo indica que, por su parte, están dispuestos a iniciar el regateo con Siria. La negociación puede ser inminente, pues Al- Assad ha anunciado su intención de reunirse mañana con el presidente libanés, el pro sirio Emile Lahoud, para tratar sobre la forma en que se llevaría a cabo el repliegue de tropas. El régimen sirio sabe que cuenta no sólo con su Ejército, sino también con el deliberado distanciamiento de los chiíes de Hizbolá, y parece confiar en una reducción de la presión internacional cuando le toque negociar con el Gobierno elegido en las próximas elecciones. Pero los acampados en la plaza de los Mártires insisten en que de allí no se marchan hasta que se vayan los sirios, y que pueden aguantar semanas, meses o años. MADRID. A Bashar al- Assad le dio un vuelco la vida cuando su hermano Basel la perdió en un accidente de automóvil. Ese aciago 21 de enero de 1994 el viejo Al- Assad (el león) se quedó sin sucesor al trono de los alauíes, aunque el cargo oficial sea el de presidente de la República hereditaria de As- Suría (Siria) Hafez al- Assad, dictador sirio desde 1971, había preparado con esmero a su primogénito, Basel, inquieto y autoritario, frío y calculador como su padre, para sucederle al frente del partido Baas y de la Presidencia. Bashar, tres años menor, fue destinado por el viejo león a una vida más acorde con su carácter, apacible e introvertido, estudioso y soñador, el perfecto segundón. Al- Assad estimó casi desde el nacimiento de Bashar que el tercero de sus cinco hijos no daría la talla como político, menos aún como militar. No era mal estudiante, por lo que fue encauzado hacia la medicina, especializándose en oftalmología. Tras cursar estudios en la Universidad de Damasco y prácticas en el hospital militar Tishrin, Bashar se instaló en el Reino Unido en 1991 para completar su formación, con identidad falsa y sin llamar en absoluto la atención. Nadie conocía su rostro tampoco en Siria, un país tan iconoclasta bajo el régimen baasista que los retratos de Hafez, el viejo león de Lataquía, estaban colgados de una farola sí, y de otra, también. Hacía algún tiempo ya que el rostro autoritario y juvenil de su hermano Basel había asomado a las vías públicas. Pero nadie sabía si Bashar tenía acné o si respetaba el canon de la frente alta y cuadrada, el bigote recto y el mentón arrogante de los alauíes. Simplemente se ignoraba su existencia. Deprisa, deprisa Tras la imprevista muerte del sucesor, Bashar fue llamado a Londres a toda prisa, ya que su tío Rifaat osaba disputar la sucesión de Hafez alAssad. Sin espíritu ni formación para dar el salto, Bashar al- Assad se vio empujado al primer plano de la política siria. Cursos acelerados en la escuela militar de Homs y ya teníamos un coronel. Formación rápida en política, economía y derecho y ya teníamos un avezado político en ciernes. Todo le llovió muy rápido a Bashar. Le diluvió, más bien, cuando el 10 de junio de 2000 murió el viejo león. Bashar tenía 34 años al llegar a la jefatura del Baas y a la Presidencia de la República que, como muchos temían, se había convertido en hereditaria. Un hombre joven, como Abdalá II y Mohamed VI. Siria, Jordania y Marruecos, fallecidos Hafez, Hussein y Hassan II de muerte natural- -conviene señalarlo- representaban el relevo generacional en el mundo árabe. Mucho se esperaba de sus sucesores como abanderados de otros tantos procesos de apertura democrática, y mucho han defraudado los tres. Aunque no tanto Abdalá II y Mohamed VI como Bashar al- Assad. El presidente sirio, como máximo exponente de modernidad, impulsó la apertura de cibercafés en Damasco, pero no ha conseguido quebrar el monopolio político del Baas, en el que sigue apoyándose su régimen como se apoyó el de su padre. Ni ha decretado el fin del estado de emergencia y de la ley marcial que rigen en Siria desde 1962. Ni ha modernizado la economía. Ni ha promocionado el turismo. Ni ha tornado más transparente uno de los regímenes más opacos e impenetrables del mundo árabe. Ni ha roto el aislamiento sirio tras la caída del bloque del Este, su antaño valedor. Ni ha arrebatado el Golán a Israel. Ni ha salido airoso y a tiempo del Líbano o, cuanto menos, obtenido el beneplácito para sus tropas en el País del Cedro como fuerza de paz.