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18 Nacional LA CRISIS DEL CARMELO EL TERREMOTO POLÍTICO DOMINGO 6 3 2005 ABC En 2003, Chaves anunció que ponía en marcha con Maragall un eje entre ambas comunidades para impulsar la España plural que vendía Zapatero. Ahora, ese eje, como el túnel del Carmelo, está agrietado por la incontinencia verbal del president El túnel andaluz- catalán se derrumba TEXTO: M. MARÍN I. NAVARRETE FOTO: DANIEL G. LÓPEZ MADRID. La huida hacia adelante del presidente de la Generalitat catalana, Pasqual Maragall, tras su metedura de pata en el Pleno del Parlamento autónomo acusando veladamente a CiU de corrupción ha terminado por poner en riesgo la salud del eje institucional catalano- andaluz. El Pleno monográfico sobre El Carmelo dio lugar a las acusaciones a CiU; éstas quedaron per se encadenadas a la quiebra en la negociación sobre el nuevo Estatuto de autonomía; y esto, a su vez, ha rehabilitado el tono más exigente, reivindicativo y orgulloso del presidente catalán, quien ha censurado a la dirección del PSOE un paso atrás en la construcción del nuevo Estado autonómico. Forzando la máquina, Maragall ha vuelto a poner sobre el tapete su exigencia de que la financiación autonómica quede supeditada a la columna vertebral del nuevo Estatuto, lo que le ha valido no sólo para oír la inmediata desautorización por parte de su partido, sino el puñetazo encima de la mesa dado por el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, que a la vez es presidente del PSOE, influyente consejero de José Luis Rodríguez Zapatero y barón de barones Los mensajes de Chaves a Maragall han sido nítidos durante toda esta semana. Sirvan como muestra sus afirmaciones del pasado jueves: No es razonable que una Comunidad pueda determinar en su Estatuto su relación financiera con el Estado porque afecta a la capacidad financiera del Estado y del resto de Comunidades Un mensaje para que Maragall no desvíe la atención con reivindicaciones desaforadas y para que se atenga, por mucho que le cueste, al carril y a los tiempos establecidos por Zapatero. Maragall y Chaves, juntos en un mitin cuando su relación política era más fructífera ña como nación dijo Javier Arenas. Por ello, no sólo en el barrio barcelonés de El Carmelo se le agrietan a Maragall sus túneles y se le caen edificios. En Andalucía, la arquitectura autonómica que planeó construir con Chaves como aparejador de lujo ha evidenciado en estos días fisuras en sus cimientos. El 20 de diciembre de 2003, durante la toma de posesión del primero como presidente de la Generalitat, Chaves anunció la creación de un eje catalano- andaluz como impulso de la nueva España plural En Andalucía, pocos creyeron en la solvencia de tan insólita alianza. Bastaría con que Maragall expusiera sus pretensiones de una nueva financiación para que el eje evidenciara su anti- naturaliadad Así ha sido. Hoy por hoy, aquella alianza de 2003 está al borde del abismo. Quizás porque nació como táctica electoral: estaba destinada a hacerle la vida imposible a Mariano Rajoy. Al ganar las elecciones del 14 de marzo de 2004 José Luis Rodríguez Zapatero el eje empezó a perder gas. El detonante de su actual decaimiento han sido las diversas declaraciones de Maragall en las últimas horas. La posición de Chaves ha experimentado matices desde 2003 hasta ahora por motivos políticos de alto calado, si bien la postura del presidente andaluz en contra de la desigualdad financiera siempre ha sido clara: en el congreso federal del PSOE del pasado mes de julio la delegación andaluza, que encabezaba él, logró que se aprobara una enmienda a la ponencia marco que incidía en la necesidad de que las reformas estatutarias no impliquen, en ningún caso, privilegios económicos lucía, sería su suicidio político, como le ocurrió a UCD en 1980. Para atraerse al influyente Chaves, Maragall lo ha intentado todo, incluso ha apelado a sus ancestros jerezanos: el 15 de octubre de 2004 se constituyó el Consejo de Notables que habría de asesorar al presidente andaluz en la modernización del Estado autonómico. En él está la catalana Mercé Barceló, una catedrática de Derecho Constitucional en Barcelona que cuenta con la confianza de Maragall y que ha forjado como asesora de Chaves buena parte de los pilares de ese eje catalano- andaluz. Pero también pertenecen al Consejo Escuredo, José Rodríguez de la Borbolla, ex presidente de la Junta, y los ex presidentes del Tribunal Constitucional Pedro Cruz Villalón y Manuel Jiménez de Parga, entre otros. No tienen una presencia pública y activa en el actual debate, pero la inclusión de la catalana traslucía hasta qué punto Chaves estaba dispuesto a oír al tripartito catalán. Ahora, a Maragall se le puede volver en contra su incontinencia verbal. Aunque nadie espera de Chaves que saque los pies del tiesto más de lo necesario, todo parece indicar que al eje destinado a impulsar la España plural se le mueven los cimientos. Lo único que en Andalucía está claro es que Chaves se juega algo más que su palabra si se erige en cómplice de las pretensiones asimétricas de Maragall: poner la mosca detrás de la oreja en un importante granero socialista de votos. El doble discurso de Chaves Ya en noviembre, en plena vorágine para pactar los Presupuestos Generales, la Generalitat quiso forzar una negociación privada con el Gobierno para su financiación. Y se le dijo que no. Después, en febrero, ha presionado junto a ERC para que el Ejecutivo haga públicas las balanzas fiscales de todas las Comunidades y poder demostrar que Cataluña da más de lo que recibe. También se le ha dicho que no. Y ahora, se ha percibido con claridad el golpe de autoridad de Chaves. Un golpe que ha arrancado los primeros aplausos entre otros barones socialistas discrepantes de Maragall, pero que no ha dejado de resonar en los despachos del PP como un ejercicio de hipocresía basado en un doble discurso. De hecho, el PP atribuye por un lado a Chaves un discurso anti- Maragall y, por otro, le recuerda que el partido que preside apoya las reivindicaciones de un tripartito que quiere ver a Catalu- Mercé Barceló, entre Maragall y Chaves Pese al puñetazo dado por Chaves encima de la mesa de Maragall, el PP denuncia el doble discurso del presidente andaluz, que forjó de la mano de la Generalitat el eje catalano- andaluz para tirar del tren de la España plural de Zapatero El abandono del eje con Cataluña como estrategia andaluza para el segundo Estado autonómico ha sido, no obstante, paulatino y empujado por las fuerzas políticas y sociales andaluzas, entre ellas, la plataforma Andaluces Levantáos auspiciada por el ex presidente socialista de la Junta, Rafael Escuredo, protagonista del proceso autonómico andaluz de 1980, quien no se cansa de advertir de que el peligro para Andalucía no es tanto el plan Ibarretxe como Cataluña. Esta lluvia fina, a la que hay que unir el goteo de la oposición, ha ido calando en Chaves, sabedor de que si permite agravios a Anda-