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106 Los sábados de ABC SÁBADO 5 3 2005 ABC HISTORIAS DE JUGUETE Donde menos se espera salta el conflicto. Lo tiene la poderosa compañía Mattel, con una muñeca en edición limitada, diseñada para las niñas de la comunidad hispana. Al parecer, Marisol Luna les ha salido respondona Una muñeca con aspiraciones Por PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL EN WASHINGTON s de plástico que de verdad. Su figura resulta mucho más verosímil que la anoréxica Barbie. Mide cuarenta y cinco centímetros. Cuesta unos 65 euros. Se llama Marisol Luna. Y, por supuesto, cuenta con todos los accesorios imaginables. Es la nueva muñeca de una popular y multimillonaria saga juguetera llamada American Girl pero también el foco de una curiosa polémica sobre estereotipos raciales, la evolución de la comunidad hispana en Estados Unidos y la permanente tensión entre las culturas vertidas en el crisol americano. Esmá Una niña hispana Y es que resulta que Marisol Luna viene acompañada por un libro de 136 páginas redactado por el escritor californiano Gary Soto, que cuenta la vida de esta niña hispana, que al principio de su biografía reside en el West Side de Chicago. Concretamente en la barriada de Pilsen, dominada por inmigrantes mexicanos. Y ahí es donde radica la bronca en este cuento sin final feliz, porque en su transcurso la familia Luna decide mudarse a una zona residencial, mucho más anglo siguiendo los deseos de la madre de Marisol, que considera a Pilsen poco adecuado para criar a su hija de diez años. Esta fantasía de tono peyorativo ha logrado sublevar los ánimos en el barrio de Pilsen. El congresista Luis Gutiérrez y el concejal Daniel Solís han acusado a la compañía Mattel, actual dueña de American Girl de representar al barrio y sus vecinos como una especie de peligroso ghetto A juicio de Silvia Cisneros, del Museo de Bellas Artes Mexicanas en Pilsen, la historia de Marisol plantea un peligroso complejo de inferioridad: Parece que la muñeca huye de su propia etnicidad e intenta asimilarse en otro lugar La polémica, amplificada por los medios, ha creado una pesadilla de marketing para los responsables de American Girl que en los últimos veinte años vendieron más de diez millones de estas muñecas con historia y cien millones de libros. Según Julie Parks, portavoz de la compañía, se trata de una falsa polémica generada por un puñado de personas que han sacado fuera de contexto algunos pasajes del cuento. La mudanza de Marisol- -según sus fabricantes, alcanzó un volumen de negocio estimado en 379 millones de dólares- -es una parte dramática fundamental en la ficticia biografía de esta muñeca lanzada en enero. Sus padres quieren marcharse al extrarradio para disfrutar de una típica casa con jardín y mejores colegios. Deseos suburbanitas difíciles de conseguir dentro de una gran ciudad como Chicago. De hecho, no faltan vecinos de Pilsen que sueñan con ahorrar el dinero suficiente para seguir los pasos de Marisol y salirse de código postal 60608. Desde los años ochenta, Estados Unidos experimenta un evidente éxodo interno de minorías raciales y segunda generación de inmigrantes que abandonan el centro de las ciudades, optando por suburbios residenciales. Siguiendo el sueño americano que tiene por escenario casi obligado El personaje pertenece a una serie que refleja, hasta ahora sin problemas, los diferentes tipos de vida americanos una espaciosa casa con jardín y, si es posible, doble garaje. Otro factor que explica estos profundos cambios es la mayor creación de puestos de trabajo en la periferia de grandes ciudades, sobre todo en el sector servicios. Cifras y datos En la vida real, la nueva residencia de Marisol en Des Plaines ha pasado desde el 1990 al 2000 de tener un 7 por ciento de población hispana a un 14 por ciento. Las últimas estadísticas de criminalidad del 2003 indican que el precinto policial número 12 de Pilsen registró 15 asesinatos, 35 agresiones sexuales, 349 atracos y 450 robos. En contraste, Des Plaines durante el mismo año acumuló 18 violaciones, 26 atracos, 219 robos y ningún homicidio. Pese a todo, al barrio de Pilsen- -famoso por sus artistas y murales y que comenzó como punto de asentamiento para inmigrantes procedentes de Europa del Este- -le queda todavía mucho para desaparecer como un enclave hispano en el West Side de Chicago. De acuerdo con los últimos datos del censo, el 89 por ciento de sus 92.000 residentes son hispanos. Y de hecho, el mercado inmobiliario se está disparando en la zona este del vecindario. Para consuelo de los molestos residentes de Pilsen, Marisol Luna tiene los días contados. La muñeca forma parte de una edición limitada que solo se comercializará durante este año. La biografía de Marisol ha sentado mal, aunque responde al sueño de muchos mexicanos