Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 5 3 2005 Sociedad 53 Salud ONCOLOGÍA CALEIDOSCOPIO JOSÉ MARÍA FERNÁNDEZ- RÚA Las terapias contra el cáncer de pulmón pueden depender de mutaciones genéticas La predisposición a este tumor responde a un gen diferente en fumadores b La Universidad de Yale (Estados EL SEXTO SENTIDO odo lo que vemos, oímos, saboreamos, sentimos y olemos requiere que decenas de millones de células nerviosas envíen mensajes, a través de distintos canales, a los circuitos del cerebro. Así se produce una información que procesa el cerebro de forma ultrarrápida. Pero parece que los cinco sentidos se han incrementado con uno más, según las conclusiones de un equipo de investigadores estadounidenses de la Universidad de St. Louis. Joshua Brown, director del equipo, asegura en Science que han identificado la zona del cerebro que funciona igual que un sistema de alarma que avisa de potenciales peligros. Este sistema de detección temprana de riesgos se encuentra situado en el cortex cingulado anterior. Esta zona del cerebro actúa claramente como un semáforo que nos ayuda a ajustar nuestro comportamiento para evitar situaciones peligrosas. En ocasiones- -dice Brown- -entramos en conflicto y tenemos dos impulsos a la vez, por lo que tenemos que decidir entre uno y otro. Esta situación genera un conflicto mayor en el cerebro Los investigadores insisten en que este mecanismo existe ya que numerosas situaciones que requieren que el cerebro monitorice los cambios ambientales, para adecuarse a cada escenario. Unidos) comienza a investigar la utilidad de un fármaco para tratar a toxicómanos que permitiría dejar de fumar sin engordar ABC MADRID. Las mutaciones genéticas que predisponen al cáncer de pulmón son distintas en fumadores y no fumadores. Este hecho podría explicar los motivos por los cuáles ciertos pacientes con este tumor responden de forma espectacular a una terapia concreta mientras otros no ofrecen respuesta o esta es muy pequeña. Las diferencias de las mutaciones de los genes KRAS (fumadores) y RFCE (no fumadores) son explicadas en el último número de Journal of the National Cancer Institute por investigadores del Centro de Investigación Terapéutica Oncológica Nancy B. y Jake L. Hammon de Estados Unidos. Estas alteraciones en el gen del receptor del factor de crecimiento epidérmico (RFCE) están presentes principalmente en los adenocarcinomas, la forma más común de cáncer de pulmón encontrado en fumadores y no fumadores, además de en mujeres y menores de 45 años. A su vez, son estas mutaciones las que más sensibilidad muestran a los dos fármacos más utilizados para frenar el tumor. Sin embargo, están más presentes en quienes no T Las alteraciones en los genes están presentes en los adenocarcinomas han fumado nunca (51 frente a los fumadores (10 así como en los adenocarcinomas comparados con otros cánceres de pulmón (40 frente a 3 y en mujeres en comparación con hombres (30 frente a 8 Por su parte, las mutaciones en el gen KRAS se encontraron en el 8 de los tumores de pulmón, pero en ninguno con la mutación del RFCE, siendo más común en varones, caucasianos y fumadores actuales y veteranos. La lucha contra el tabaco ha abierto en los últimos años nuevas líneas de investigación para encontrar fármacos que sirvan para dejar de fumar. Es DANIEL G. LÓPEZ el caso de Rimonabant que en su fase de pruebas intenta demostrar que es posible dejar el hábito sin ganar peso. Ahora, científicos de la Universidad de Yale (Estados Unidos) han comenzado a analizar si un fármaco ya existente, Naltrexone empleado comúnmente contra adicciones a opiáceos (heroína, por ejemplo) y, en menor medida, contra el alcoholismo, puede bloquear también los receptores cerebrales que incitan a seguir fumando sin que el cuerpo gane peso. El miedo a engordar es uno de los motivos de los fumadores para no comenzar terapias.