Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
48 Sociedad SÁBADO 5 3 2005 ABC La Junta andaluza acusa a Trabajo del error que dio por muertos a pacientes de Granada M. B. ABC SEVILLA CÁDIZ. El Servicio Andaluz de Salud (SAS) aseguró ayer que el error informático que dio por muertos a numerosos pacientes de Granada fue causado por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, cuyo titular es Jesús Caldera, según aseguraron ayer a ABC fuentes de la Consejería y ratificó la propia consejera de Salud en rueda de prensa en Cádiz. Desde el Departamento que dirige María Jesús Montero se asegura que el SAS cruza sus datos con los del Instituto Nacional de la Seguridad Social, que depende del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, y que no ha sido ningún fallo del Diraya, el nuevo sistema informático del SAS. La consejera aseguró, según recoge Ep, que la situación de estos pacientes del SAS de Granada que no aparecían en la base de datos se subsanó con normalidad, además de que recibieron de inmediato asistencia sanitaria Montero se mostró molesta por un sector interesado en desprestigiar al SAS rizando el rizo calificando esta circunstancia de dar por muertos a los pacientes, una noticia que adelantó ayer el diario Ideal Reiteró que no se ha dado por muerto a ningún usuario, en este caso no aparecían en una base de datos y fueron inscritas por parte del Instituto Nacional de la Seguridad Social, que es la que permite el aseguramiento de todos los ciudadanos en el sistema sanitario público En este sentido, matizó que lo importante es poner mecanismos que regulen estas situaciones La consejera recordó que el sistema informático que la Junta está poniendo en marcha permitirá que los andaluces tengan una historia clínica y unas prestaciones complementadas por la más completa base de datos de España EE. UU. retira su enmienda sobre el aborto en la Conferencia de la Mujer de la ONU Quería que la interrupción del embarazo no se reconociera como un derecho de Washington despeja el camino para una votación que debe ratificar el documento final de esta cumbre, celebrada diez años después de la de Pekín ALFONSO ARMADA. CORRESPONSAL NUEVA YORK. La pregunta cogió desprevenida a la embajadora estadounidense ante la Comisión de las Naciones Unidas sobre el Estatuto de la Mujer, que se celebra estos días en Nueva York y en la que participan 6.000 mujeres. Ellen Sauerbrey negó que se pudiera establecer un paralelismo entre la derrota de Vietnam, vendida como un triunfo, y la decisión de su Gobierno de retirar la enmienda sobre el aborto, que estuvo a punto de hacer estallar la conferencia que revisa los avances logrados por las mujeres diez años después de la cumbre de Pekín. Se han cumplido nuestros objetivos de que se discutieran nuestros puntos de vista declaró Sauerbrey. Horas después estaba prevista una votación que ratificaba el documento sin el añadido de Washington. La declaración reafirma lo acordado en la capital china en 1995. Para Estados Unidos, el texto resultaba, al menos hasta última hora del miércoles- -en que emitió mensajes contradictorios- -inaceptable. Sauerbrey manifestó en principio que su gobierno sólo aceptaría los principios fijados en la declaración si se incluía una enmienda que, a juicio de la Unión Europea y otras delegaciones, dinamitaba el derecho al aborto y los avances logrados desde la cumbre pequinesa. Washington quería que se dijese de manera explícita que no se creaba un nuevo derecho humano internacional y que el texto a votar no incluye el derecho al aborto Adrienne Germain, que formó parte de la delegación estadounidense que participó y ratificó lo acordado en China- -como enviada de un b La decisión tivas a la legislación que castiga la violencia contra la mujer, recientemente aprobada. Respecto a la postura estadounidense, Blat insistió en que desde Pekín se había logrado un claro avance y la enmienda hubiera significado un retroceso Una cuestión de salud pública Para evitar disensiones, y un fracaso, en Pekín se pactó tras laboriosas negociaciones un texto en el que se trataba el aborto no como un derecho sino como una cuestión de salud pública. La embajadora de Estados Unidos logró confundir a muchos de los participantes en esta revisión de la cumbre al decir en medio de los debates: Está claro que no había la menor intención por parte de los Estados signatarios del documento de Pekín de crear nuevos derechos El Gobierno de George W. Bush ha condicionado sus paquetes de ayuda al Tercer Mundo a que no promocionen el aborto y se abstengan de financiar programas de planificación familiar que incluyan métodos anticonceptivos. A pesar de que Sauerbrey declaró su satisfacción por el supuesto respaldo que muchos países ofrecieron a su punto de vista, finalmente tuvo que dar marcha atrás en vista de que no contaba con los votos necesarios para que su propuesta prosperase. Sin embargo, algunas impresiones acerca de los avances logrados desde 1995 no son muy optimistas, ya que a juicio de algunas delegaciones los objetivos trazados entonces están muy lejos de haber sido alcanzados. A partir de datos recogidos en 150 países, la conclusión de algunas observadoras es que en gran medida Pekín ha sido traicionado Un documento difundido ayer asegura que las mujeres del mundo no necesitan más palabras de sus gobiernos. Lo que ellas quieren es acción, quieren recursos y que los gobiernos protejan y avancen los derechos de la mujer Kofi Annan, secretario general de Naciones Unidas AFP Gobierno presidido por el demócrata Bill Clinton- calificó ante el New York Times la maniobra de la actual Casa Blanca de distracción malintencionada y recalcó que lo acordado hace diez años era una declaración que no tenía la fuerza de un tratado, y que por lo tanto no cabía describir como ampliación de los derechos humanos o reconocimiento del derecho al aborto. Los 25 países de la UE se cerraron en banda a las pretensiones de Estados Unidos, aunque prefirieron escudarse en cuestiones de procedimiento para no aceptar la enmienda de su poderoso aliado, que sólo encontró eco para su iniciativa en Qatar y Egipto. Teresa Blat, subdirectora general de programas del Instituto de la Mujer, recalcó que las intervenciones de la delegación española fueron muy bien acogidas, especialmente las rela-