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ABC SÁBADO 5 3 2005 11 El Gobierno avala a Conde- Pumpido para acotar el acceso de miembros conservadores al Consejo Fiscal Una querella con posibilidad de ser retirada DOLORS MASSOT BARCELONA. CiU presentó ayer la querella- -por un presunto delito de calumnias con publicidad y por otro de injurias graves- -contra Pasqual Maragall, el conseller de Política Territorial y Obras Públicas Joaquim Nadal y el diputado de ERC Xavier Vendrell. El documento, que lleva la firma de los abogados Joan Córdoba y Pau Molins, fue entregado a la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. La querella hace referencia a las declaraciones de los tres acusados porque, a juicio de CiU, de manera reiterada y ante los medios de comunicación cometieron sendos delitos sugiriendo que CiU se habría lucrado ilícitamente durante los años de gobierno de la federación La querella, según explicó a este diario el letrado Pau Molins, contempla la posibilidad de ser retirada por parte de CiU si los querellados desisten de sus acciones y hay una retractación de forma inequívoca y contundente que sería efectiva en tres casos: O en una comparecencia de Maragall en el Parlament, en una declaración pública del Presidente de la Generalitat, o en un escrito que se pudiera hacer público Josep Piqué registra la moción de censura contra Maragall YOLANDA CARDO El tripartito fija la moción de censura del PP para el 11- M y luego rectifica Piqué abrirá el debate el jueves, después de que el Parlamento catalán reconsiderara la fecha b La Junta de Portavoces acuer- YOLANDA CARDO cia se veía superada por la moción de censura presentada por Piqué. Desde que estalló la crisis del Carmelo, los populares catalanes han conseguido llevar la iniciativa parlamentaria de la oposición con la petición, primero, del Pleno extraordinario en el que se produjo el incidente del 3 y, ahora, con la moción de censura a Maragall. Mantener la tensión Según esta interpretación, los nacionalistas estarían inmersos en una huida hacia adelante, conscientes de que una vez anunciada la querella no podían dejar de presentarla para rebatir la sospecha sembrada por las palabras de Maragall. Tras el error inicial de Mas al aceptar, en el Pleno, las disculpas del presidente de la Generalitat, la dirección de CiU parece haber asumido ahora que su única opción es mantener la tensión sobre Maragall con la perspectiva, cada vez más clara, de unas elecciones anticipadas ante la imposibilidad de aprobar el nuevo Estatuto con este grado de crispación. Un Estatuto cuya aprobación se sumaría inevitablemente al haber del tripartito. Desde el Gobierno tripartito, por su parte, se reconoce que la alusión de Maragall al 3 desbarató la línea de prudencia impuesta originalmente por el sector liderado en el Gobierno por el portavoz, Joaquim Nadal, y el consejero de Economía, Antoni Castells, y reconocen las dificultades más que objetivas de sacar adelante el nuevo Estatuto. Si en Navidades no se ha aprobado el Estatuto en Cataluña iremos a elecciones anticipadas reconocía ayer una fuente del Ejecutivo catalán, que empieza a asumir las dificultades objetivas de la meta con la que se constituyó el actual Gobierno. En esta tesitura, el Ejecutivo tripartito reconoce que la línea de prudencia impuesta por Castells en el informe de gestión sobre los gobiernos de CiU- -que el consejero de Economía presentó en diciembre de 2004- -saltó literalmente por los aires el pasado viernes. Ahora podría imponerse la línea dura defendida por Ernest Maragall, secretario del Gobierno, aunque otros miembros del Ejecutivo recuerdan que el tripartito es el primer interesado en rebajar la tensión para hacer efectivo el nuevo Estatuto. En este contexto, la vicepresidenta del PSC, Manuela de Madre, sustituyó excepcionalmente al portavoz del partido en el Parlamento catalán para recriminar a CiU que ningún interés partidista justifica una querella contra el máximo representante institucional de Cataluña y concluir que Convergència menosprecia al presidente de la Generalitat si no es uno de sus militantes da por unanimidad el nuevo calendario para una medida que Convergència y Unió ya ha anunciado que votará en contra I. A. BARCELONA. El líder del PP catalán, Josep Piqué, presentó ayer la primera moción de censura contra el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, por la crisis institucional provocada por la falta de coordinación que, añadida a la imprudencia manifestada por el presidente de la Generalitat ha generado de manera irremisible una crisis de confianza de la ciudadanía en el presidente y su Gobierno Piqué coincidió con Maragall y con los partidos del tripartito en criticar la judicialización de la política catalana que representa a su juicio la querella presentada por CiU e insistió en la necesidad de centrar el debate en sede parlamentaria. Sin embargo, ése fue el único punto de coincidencia entre los populares y el tripartito, en una jornada en que unos y otros protagonizaron momentos de tensión en la Junta de Portavoces de la Cámara catalana a cuenta de la fecha para el debate de la censura. La Junta aprobó en primera instancia y por imposición del tripartito -destacó el portavoz del PP, Francesc Vendrell- -celebrar ese debate el viernes, coincidiendo con el primer aniversario del 11- M. Una decisión que llevó a Vendrell a denunciar que el tripartito quiere utilizar a las víctimas para tapar sus vergüenzas El reglamento de la Cámara establece que la moción no se puede votar hasta que han transcurrido cinco días de su entrada en registro, y la izquierda catalana fijó el debate precisamente ese quinto día, atribuyendo al PPC el fallo en el cálculo del calendario. Sin embargo, los populares dejaron bien claro ante la Junta su petición de que el citado debate se celebrara cualquier otro día Piqué se quedará solo Finalmente, cuatro horas después, los portavoces parlamentarios volvieron a reunirse y rectificaron la decisión incial del tripartito- -ante la que CiU permaneció muda- -para fijar el debate el jueves 10, de modo que el 11- M se limitarán a votar la moción, en la que Piqué se quedará solo, dado que Convergència ya ha anunciado su voto en contra. En plena batalla por ver quién lidera la iniciativa en la oposición, el portavoz de CiU, Felip Puig, dejó claro que esta federación no apoyará la censura porque sería salir del fuego para caer en las brasas. La solución a la crisis no pasa porque la presidencia de Cataluña caiga en manos del PP Piqué reconoció las escasas posibilidades de su iniciativa, pero defendió la necesidad de solucionar la crisis en sede parlamentaria y recriminó a CiU que sólo haya presentado una petición de pleno extraordinario sujeta al beneplácito del tripartito, que de momento ha sido pospuesta.