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ABC MIÉRCOLES 2 3 2005 Economía 89 JULIO ALCAIDE INCHAUSTI Director del gabinete de estadística regional de la Fundación de las Cajas de Ahorro Confederadas (Funcas) Andalucía se ha pasado un poquito de rosca con las subvenciones -Sus trabajos han puesto en evidencia que Andalucía va a paso lento en la carrera de la convergencia con Europa, ¿a qué lo achaca? -El caso de Andalucía es que mantiene desde hace bastante tiempo el ritmo de crecimiento de la economía española, pero no logra despegar. Porque, claro, si está en una situación de retraso y crece al mismo ritmo que las demás regiones, siempre mantiene la misma distancia. Para despegarse de la cola necesitaría crecer más rápidamente que el resto y eso, naturalmente, es difícil porque España también está creciendo mucho. Son dos corredores que van a la misma velocidad, guardan una cierta distancia y eso se mantiene. ¿Por qué no avanzamos más? -No sé, creo que Andalucía tendrá que hacer un esfuerzo especial. Algunas provincias andaluzas sí lo están haciendo. Tenemos el caso específico de Málaga y de Almería que están creciendo más que el resto de España. Concretamente, Málaga ha sido la provincia que más ha crecido de España en los últimos ocho años, lo que pasa es que luego se compensa con unos ritmos de crecimiento algo inferiores del interior de Andalucía. Ahora sí que se puede hablar de que hay dos Andalucías, la costera y la del interior, lo mismo que antes se hablaba de las dos Españas. ¿De dónde procede ese mayor potencial? -Simplemente, que las provincias que están en la costa tienen la ventaja del desarrollo que ha tenido el turismo, sobre todo Málaga, un poco Huelva y Almería. Claro está que en el caso de esta última, aunque el turismo ha contribuido, lo que ha promovido el cambio ha sido el sistema de riego por goteo. Eso ha hecho que hoy Almería sea el centro más importante de Europa en el comercio de frutas y verduras. Cuando yo empecé a hacer la renta nacional y su distribución provincial en el Banco de Bilbao- -estoy hablando del año 1955- -era la última provincia de España en nivel de desarrollo. La evolución ha sido asombrosa. ¿Qué sucede con el interior? -El problema de Andalucía es que no ha tenido un desarrollo industrial en consonancia con su importancia y su nivel de población, porque o no ha sabido o no ha podido por falta de capital, o de empresarios o de espíritu, no sé. ¿Cabe preguntar si los andaluces tenemos mayor calidad de vida que la mayoría de los españoles pese a nuestro bajo nivel de renta? -Bueno, esos son aspectos psicológicos más que económicos. El andaluz vive bien porque se siente más feliz con menos cosas. Es una cuestión de tempe- A sus 84 años aún no se ha jubilado y dice que el trabajo le divierte. El prestigioso economista y estadístico nacido en Cádiz y criado en Hinojosa del Duque (Córdoba) padre de 19 hijos, ha sido distinguido con la medalla de Andalucía. TEXTO: ENCARNA FREIRE FOTO: J. M. SERRANO ramento. Se puede tener un nivel económico muy alto y vivir angustiado porque no eres capaz de disponer ni de cinco minutos. Los andaluces saben disponer muy bien de su tiempo y son capaces de ser felices incluso teniendo unos niveles de ingresos más reducidos. En otras regiones son más egoístas, más interesados y más ricos pero quizá los andaluces son más felices al final. Y no sé si merece la pena cambiar un mayor bienestar económico y perder felicidad. -Pero ahorramos poco. -El ahorro es fundamental y esa pue- El cambio de modelo de Estado que propugnan las regiones ricas es pensar de forma egoísta, es romper la Constitución, que habla de solidaridad y de distribución de la renta de ser una de las causas explicativas de ese relativo retraso andaluz. Ya le he dicho que es un retraso relativo. No es que Andalucía esté retrocediendo ahora, porque cada vez la renta andaluza está más próxima a los niveles europeos, porque crece al mismo ritmo que España. Pero es verdad que el ahorro, como consecuencia también de la menor renta, es bajo. Andalucía es muy sui generis, muy especial, es diferente. Lo que los españoles tampoco podemos es buscar comparaciones entre regiones porque somos muy diferentes. ¿Cuál es nuestro potencial? -Tendrían que surgir actividades nuevas que fueran capaces de mover hacia adelante. Y eso quizá sea difícil ahora en esta pugna en la que nos encontramos, en la que todo el mundo quiere correr. Yo no sé si en el caso de Andalucía se ha pasado un poquito de rosca con las subvenciones. No es el mejor camino ni el mejor estímulo para prosperar y para llegar a tener un nivel como los demás el estar tan sujetos a las subvenciones. Eso puede haber sido perjudicial para Andalucía. ¿El cambio de modelo de Estado que propugna Cataluña va a quebrar la solidaridad interregional? -Eso es romper con la Constitución española, es pensar de manera egoísta. La Constitución habla de la solidaridad entre todas las regiones españolas, de que los que puedan más deberían contribuir al desarrollo y al bienestar y a la distribución de la renta regional. ¿Andalucía corre peligro? -El engaño está en decir que los recursos vienen de determinadas regiones que son las más desarrolladas de España. Decir es que Cataluña, es que Madrid, es que País Vasco... No, no... Los impuestos son los mismos para todos los españoles, lo que pasa es que cuando hay más ricos la recaudación es más alta, y claro se recaudan más impuestos en esa región. Pero no es que lo pague la región, lo pagan los ciudadanos. Los ciudadanos que tienen más ingresos son los que más impuestos pagan y, naturalmente, luego, si esos impuestos se redistribuyen a la hora del gasto de una manera más equitativa e igualitaria, evidentemente las regiones donde se recauda menos, que son las más pobres, resultan más beneficidas. La cosa es elemental y así lo concibieron los padres de la patria cuando hicieron la Constitución. Estas muestras de egoísmo no tienen mucho sentido porque a Cataluña, País Vasco, Madrid o Baleares no les va mal. Son regiones que tienen unos niveles de vida muy altos, todas por encima del cien por cien de la Unión Europea.