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60 Cultura MIÉRCOLES 2 3 2005 ABC Elvira Lindo crea personajes solitarios y de corazón puro en Una palabra tuya Premio Biblioteca Breve, la escritora dice que no ha querido dar mensajes en este libro TRINIDAD DE LEÓN- SOTELO MADRID. De corazón puro. Así son y así lo dicen los personajes de Una palabra tuya la nueva novela de Elvira Lindo, que ha obtenido el premio Biblioteca Breve. Como en el bolero, llevan en el alma cicatrices y tienen, a pesar de su humanidad- -descarnada, tierna o inteligente- algo de animalillos perdidos, sin dueño, sin defensa, sin saber adónde ir. Son seres para los que la existencia, en su dureza, es el peor de los huesos. Se pueden roer, pero no saborear. Ése es el drama de sus vidas. Piensa su creadora- -ha escrito para niños, ha cultivado el humor, ahora, los sentimientos- que una novela parte de dos ideas que se antojan distintas, pero no lo son tanto: Cuando chocan entre sí nace lo que quieres contar A esta mujer, que se declara insegura, siempre le impactaron las noticias que informan del abandono de niños en la basura. Este sabor amargo lo unió a dos mujeres y un hombre (Rosario, Milagros y Morsa) que trabajan como basureros. (Lindo acudió varios días a un destacamento de limpieza para no cometer errores) La historia bullía en ella, la usó incluso en una de las historias de Ataque verbal el filme de Albadalejo. Supo entonces que también sería un libro. Me tuve que enfrentar a la decisión de quien la narraba y eligí a Rosario, por su voz furiosa, agresiva ¿También justificada? Por supuesto responde. Comenta que disfrutó con un personaje semejante a esas personas que pueden cogerte por la solapa y decirte, ahora me toca a mí. Emplea un lenguaje que no adorna el sufrimiento, sino que lo deja en carne viva. Y es que, opina, la gente de la cultura pensamos que la gente popular se expresa mal. No es así. Rosario va al grano y quise que su voz sonara como algo ajeno a mí, sin intermediarios. No quería que el lector pensara que me sentía superior No le va el paisaje, sino el plano medio que en el cine acerca a la persona La escritora no cree que sus personajes se meten en el alma. No he querido dar mensajes afirma. ¿Y es la soledad un marco perfecto para el dolor? Estos personajes- añade- se sienten muy solos y eso es malo, a pesar de que la sociedad moderna crea que incluso los Ricardo Piglia, en una imagen de archivo FELI DIEZ Ricardo Piglia, autor de Plata quemada condenado en Argentina El escritor y Planeta deberán indemnizar a otro novelista que concurría a un premio literario La autora, ayer en Madrid ERNESTO AGUDO niños pueden estarlo. Claro que es distinta la soledad voluntaria que la de quien carece de urdimbre social. Somos animales sociales Confesiones sobre la soledad No tiene reparo, y eso la honra, para confesar que sabe muy bien lo que es la soledad, que en esa parcela no ha necesitado mucha invención. Pero es algo que queda atrás. Su matrimonio con Antonio Muñoz Molina representa una nueva etapa en su vida. Para saber del amor de Antonio por ella basta con leer las páginas que el escritor le dedica en Ventanas de Nueva York ¿Estar casada con un académico al que se considera un pilar esencial en la literatura española, supone una rémora o una ayuda en su faceta de escritora? Antonio fue el primero que leyó Una palabra tuya Lo hizo de un tirón, me aconsejó que no tuviera miedo y me dio entusiasmo. Lo bueno de nosotros es que tenemos carreras muy independientes y, además, no creo que exista un escalafón en la escritura. Al principio pensé que con una persona tan relevante se me venía el mundo encima, pero tengo mi sitio Tiene la firmeza de las mujeres que han luchado- -empezó en la radio a los 19 años- -y pueden decir que nadie les ha regalado nada. EFE BUENOS AIRES. Un tribunal de alzada ha condenado al novelista argentino Ricardo Piglia y a Planeta por perjudicar a otro escritor en la edición 1997 del tradicional concurso literario organizado por la casa editorial. Piglia, quien ganó ese año el premio Planeta con la novela Plata Quemada y la filial argentina del grupo editorial español fueron condenados por la Cámara Civil de Buenos Aires a pagar una indemnización de 10.000 pesos (3.400 dólares) a Gustavo Nielsen, quien se había presentado al certamen. Los jueces determinaron que hubo predisposición o predeterminación en favor de la obra de Ricardo Piglia quien, al ser declarado vencedor del concurso, se hizo con un premio de 40.000 pesos, por entonces igual cantidad en dólares. Los magistrados de la Sala G de la Cámara Civil señalaron en su fallo que Piglia no se debió postular para la obtención del premio porque desde junio de 1994 se encontraba vinculado en forma contractual con la empresa editorial Espasa Calpe Argentina integrante de Planeta. El escritor argentino firmó en 1994 un contrato con Espasa Calpe por 50.000 dólares, por el cual cedió a dicha editorial el aprovechamiento económico futuro de los derechos emergentes de diversas obras Según el fallo judicial, la casa editorial pagó a Piglia en 1995 otros 50.000 dólares, pero, como no obtuvo el rédito previsto, se vislumbró la posibilidad cierta de una razonable recomposición patrimonial mediante la adjudicación del premio correspondiente al año 1997 En favor de Piglia Existen demostradas muchas circunstancias que revelan la predisposición o predeterminación del premio en favor de la obra de Ricardo Piglia aseveraron los jueces, quienes destacaron la menguada intervención del jurado formado por los escritores argentinos María Esther De Miguel y Tomás Eloy Martínez, el uruguayo Mario Benedetti, el paraguayo Augusto Roa Bastos y el editor Guillermo Schavelzon, director general de Planeta. Los jueces del tribunal de segunda instancia cuestionaron, además, que la obra presentada por Piglia en principio para concursar no fue la que resultó finalmente ganadora, Plata Quemada libro que fue llevado al cine en 2000 por Marcelo Piñeyro. Según el fallo, el autor presentó al certamen la novela Por amor al arte como Roberto Luminari.