Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
34 Madrid MIÉRCOLES 2 3 2005 ABC Los vigilantes se sienten criminalizados tras el incendio del edificio Windsor Los sindicatos denuncian que el 40 por ciento de los 25.000 trabajadores del sector privado de seguridad carece de la formación exigida por ley b Medio centenar de empleados Requisitos exigidos La Ley de Seguridad Privada, cuyo cumplimiento era uno de los motivos de la concentración de ayer, establece los siguientes requisitos para poder ejercer: Formación. El candidato debe realizar un curso, impartido en un centro homologado por el Ministerio. Además, es indispensable el Graduado Escolar. Nacionalidad. Se exige la procedencia de un país de la Unión Europea. Pruebas. Se realiza un examen tanto práctico como teórico. Por otra parte, la empresa Prosegur, encargada de la seguridad del Windsor, indicó que los vigilantes del rascacielos tenían la capacitación teórica y práctica para las funciones que desempeñaban y, en el caso de uno de ellos, la habilitación no era exigible seguridad, dividida en tres turnos- -mañana, tarde y noche- De los cuatro vigilantes que se encontraban en el interior en el momento del incendio, el que subió al despacho era el más veterano, con tres años de servicio en la malograda torre. Todos ellos están reubicados en otros centros, o a la espera de que esta asignación llegue de inmediato. del gremio se manifestó ayer ante el Ministerio del Interior para exigir al Gobierno el cumplimiento de la Ley de Seguridad Privada CARLOS HIDALGO MADRID. ¡Somos vigilantes, no delincuentes! Éste era el grito que ayer por la parte podía oírse en las inmediaciones del número 5 del paseo de la Castellana, donde se encuentra la sede del Ministerio del Interior. Se trataba de alrededor de medio centenar de vigilantes de seguridad que, convocado por Alternativa Sindical, se concentró en protesta por la criminalización que, a su juicio, está sufriendo el sector a raíz del incendio en el edificio Windsor. Para los representantes sindicales, desde la noche en que se produjo el siniestro, el pasado 12 de febrero, se les ha denostado y echado la culpa del fuego que dejó en ruinas el emblemático rascacielos. Por ello, insistieron en que es necesario lavar la imagen de la profesión, sobre todo, tras conocerse que dos de los cuatro vigilantes privados de Prosegur que se encontraban aquella noche trabajando en el edificio no están habilitados para ejercer estas labores. Según indicó Alternativa Sindical, eso ocurre en el 80 por ciento de los puntos neurálgicos de la capital, como Iberia, Renfe y Metro La última denuncia la pusimos- -afirman- -porque en la estación de Atocha hay personal no habilitado En Madrid, denunciaron, el 40 por ciento de los 25.000 vigilantes de seguridad carece de habilitación. Por ello, la central sindical defendió a los cuatro trabajadores de Prosegur que han declarado ante la juez. La empresa del Windsor sabía que no cumplían los requisitos; además, en el rascacielos, por sus características, debía haber un jefe de seguridad, y no era así informaron las mismas fuentes. Nuestros compañeros- -dijeron- -actuaron como debían hacerlo, cumpliendo el plan de emergencia percatarse de la existencia del fuego; acudir al lugar para corroborar que existían llamas; avisar a los Bomberos, e intentar apagarlo con los medios de que disponían. Otra cosa- -indicaron desde el sindicato- -es que la hora a la que se iniciara el incendio fuera las once y cinco de la noche; se está especulando con ella, pero aún no se ha certificado. Ellos no miraron el reloj El edificio, dicen, tenía sistema de detección de incendios, pero no de extinción, salvo la columna seca. Cuando los vigilantes llegaron a la planta 21, donde se iniciaron las llamas, encontraron humo y un fuego localizado en un despacho La pregunta, entonces, es por qué el incendio se propagó con tanta rapidez, hasta el punto de que, cuando llegaron los Bomberos, nada podía hacerse para salvar el inmueble. En el edificio Windsor existía un plantilla de 14 personas dedicadas a su El desmontaje se reanudó a última hora de la tarde La mejoría de las condiciones meteorológicas permitió a las grúas reanudar a última hora de la tarde de ayer los trabajos de demolición del edificio Windsor, a cuya parte superior accedieron operarios en una cabina. Una cascada de chispas en la parte superior del rascacielos, donde trabajaban los operarios, podía contemplarse desde el paseo de la Castellana a las siete y media de la tarde, cuando empezaba a anochecer en Madrid. Las tres grandes grúas instaladas junto al rascacielos siniestrado tenían que haber iniciado el lunes las obras de demolición del edificio, pero el fuerte viento registrado obligó a paralizar los trabajos, según explicó en Telemadrid la coordinadora general de Urbanismo del Ayuntamiento, Beatriz Lobón. Lo que sí continuaron durante fueron los trabajos complementarios relacionados con la seguridad del inmueble, según informa Efe. Los vigilantes de seguridad, ayer, ante el Ministerio de Trabajo DANIEL G. LÓPEZ Cuarenta empleados de Red. es piden el traslado de sus oficinas C. HIDALGO MADRID. Cuarenta de los alrededor de 160 empleados de la empresa estatal de fomento de las Nuevas Tecnologías Red. es, con sede en el edificio Bronce, han solicitado el traslado de su puesto en el ala sur del inmueble a otro punto de éste. La razón, su cercanía con el edificio Windsor, a sólo 62 metros de distancia de sus mesas de trabajo. El perímetro de seguridad ha quedado establecido en 60. En un principio, se ha permitido la reubicación de una mujer, quien se encontraba en un estado de nervios preocupante indicaron desde el Comité de Empresa de Red. es. El resto se sometió ayer a un test psicológico para evaluar la situación de riesgo. Asimismo, el lunes por la tarde acudió a la empresa la tercera inspección de trabajo, que puso un límite de 48 horas- -que expira hoy- -a la Gerencia para que le remita las medidas que han puesto en práctica para reducir los riesgos psicosociales de los empleados En caso de que no se cumpla la exigencia de la inspección, el Comité de Empresa pedirá que acuda una cuarta inspección Ésta es la situación que se vive en la empresa del edificio Bronce que cuenta con mayor número de empleados. Desde que se quemara el Windsor, los trabajadores viven suspirando por que las obras de demolición del edificio no ponga en peligro su integridad física y laboral. Después de que acudiera por primera vez la inspección de trabajo, el Ayuntamiento elaboró una resolución por la que se permitía acceder al edificio a sus operarios, pero bajo una serie de condiciones que permitiesen que su labor la desempeñaran con total seguridad. Sin embargo, el pánico ha cundido entre la mayoría de los empleados, sobre todo, entre quienes tienen sus despachos y puestos de trabajo en el ala sur del inmueble, la más cercana al malogrado rascacielos.