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ABC MIÉRCOLES 2 3 2005 Internacional 27 Dramática petición de ayuda en un vídeo de la periodista francesa raptada en Irak Florence Aubenas aparece muy desmejorada y presa de la angustia b El primer ministro francés, Raffa- mer ministro, Jean Pierre Raffarin, manifestó que sigue sin recibir ni una reivindicación ni un contacto directo de los secuestradores. El ministro de Exteriores, Michel Barnier, que se encontraba en Londres en la conferencia sobre Oriente Próximo, afirmó que la cinta está siendo examinada muy cuidadosamente Lo que importa es que Florence está viva dijo. rin, asegura que no ha recibido reivindicación alguna ni establecido contacto con quienes la secuestraron el pasado 5 de enero ABC PARÍS BAGDAD. La periodista francesa secuestrada en Irak, Florence Aubenas, ha podido ser contemplada con vida tras casi dos meses sin noticia alguna de ella, al aparecer en un vídeo emitido ayer por la cadena informativa Sky- Italia. La cinta, cuya fecha de grabación se desconoce, es la primera noticia que se tiene de Aubenas desde que fuera raptada junto con su guía y chófer, Husein Hanun, en Bagdad, el pasado 5 de enero. El vídeo, pese a que la reportera aparece muy desmejorada, ha sido recibido positivamente por el Gobierno francés y por el diario Libération, para el que ella trabaja. Es lo que temíamos y también lo que esperábamos dijo un portavoz del diario. Aubenas pide expresamente ayuda al controvertido diputado Didier Julia, de la UMP, el partido en el Gobierno. Lanzo una llamada de ayuda al diputado Didier Julia. Ayúdeme, es urgente dice Aubenas en el vídeo: Mi nombre es Florence Aubenas. Soy francesa. Soy periodista y trabajo para Libération. Mi salud es muy mala y también estoy muy mal psicológicamente. Ayúdenme, es urgente La periodista, de 43 años de edad, aparece sentada con las rodillas pegadas al pecho, vestida con un pantalón negro y un jersey gris, visiblemente angustiada y sobre un fondo de color rojo oscuro. A Aubenas se la ve desmejorada, extremadamente delgada y con los cabellos despeinados sobre los ojos. Una grabación anterior Según las televisiones francesas, la oficina de Raffarin indicó que ya había recibido una cinta que parece diferente a ésta y que fue mostrada a su familia el pasado jueves Esta información fue confirmada por el director de Libération, Serge July. En ese primer vídeo, Aubenas se expresa en inglés- -igual que en el difundido ayer- -y dice su nombre y su fecha de nacimiento. Os pido que me ayudéis y no estoy bien de salud son algunas de las frases de la periodista. El Palacio de Matignon trata de confirmar si (la cinta recibida la semana pasada) es anterior o posterior (a la divulgada ayer) Los medios franceses especulan con que el nombre de Julia le fuera dictado a Aubenas por sus captores. Si se trata de un secuestro criminal, como suponíamos, estos delincuentes tienen conocimientos políticos muy avanzados opinó July. Reporteros Sin Fronteras hizo ayer una petición solemne a los secuestradores para que liberen a Florence y a su colaborador, Hussein Hanun, así como a la periodista italiana Giuliana Sgrena Florence Aubenas, en una imagen del vídeo remitido por sus captores REUTERS Mi salud es muy mala y también estoy muy mal psicológicamente. Ayúdenme, es urgente dice Aubenas son incapaces de hacer nada, ¿qué quieren que haga yo? se preguntó. París, que hasta la fecha se inclinaba por la posibilidad de un secuestro realizado por delincuentes comunes, aseguró ayer que desconoce la identidad de sus captores. La oficina del pri- ALFONSO ROJO LA PALABRA ENVENENADA E El controvertido Julia La mención de Julia en la cinta ha despertado extrañezas. El diputado de la UMP ya provocó un escándalo cuando intentó, al margen de los servicios diplomáticos franceses, una mediación para la liberación de Christian Chesnot y Georges Malbrunot, los dos periodistas galos secuestrados en Irak el pasado año. Con la ayuda del presidente de Costa de Marfil, Laurent Gbagbo, y de varias personas de la extrema derecha, Julia mantuvo en vilo a Francia cuando dijo que había contactado con Chesnot y Malbrunot. Era un montaje y la UMP le amenazó de sanción. Tras conocer ayer el llamamiento de ayuda, Julia sembró de nuevo la polémica al asegurar que el Gobierno de París conoce desde hace un mes el paradero de la rehén. Asimismo, señaló que ha pedido reunirse con el presidente de la Comisión de Leyes de la Asamblea Nacional, con el fin de saber si puede intervenir en el caso. El diputado pidió al Estado que le devuelva su libertad de acción Si los ministros s como si les quemase la palabra en la boca. Reproducen el rostro doliente de Florence Aubenas y citan sus trémulas palabras, pero no parecen capaces de llamar por su nombre a los que la mantienen secuestrada desde hace siete semanas. Cuando se refieren a sus torturadores, a los fanáticos que mantienen a la periodista francesa en una sórdida mazmorra y amenazan con cercenarle la garganta, hablan de rebeldes Hay periódicos españoles que ayer no usaban ni una sola vez el término terrorista en las crónicas dedicadas a la matanza perpetrada contra los desventurados que hacían cola para conseguir un certificado médico en Hilla, la antigua Babilonia. Cuentan que el conductor del coche- bomba iba con las manos atadas al volante y que apareció junto a él un ejemplar chamuscado del Corán, pero eluden tildarlo de asesino. Lo califican de kamikaze, que a fin de cuentas tiene una connotación romántica. No como terrorista, y eso que dejó sobre el pavimento 135 cadáveres y mutiló, cegó o hirió a más de doscientos inocentes. Aunque tengan que retorcer la sintaxis o luchar a brazo partido con la gramática. Pasa en las emisoras de radio, donde se ha convertido en siniestra muletilla lo de miembros de la resistencia Es paradójico que en España, don- de raro es el ciudadano que no pone el grito en el cielo cuando descubre que la CNN o la BBC se refieren a los etarras como separatistas sea moneda común la dulcificación de los malvados que operan en otros lares. En los medios de comunicación, con contadas excepciones, se etiqueta a los raptores colombianos como guerrilleros y se obvia que estimulan el narcotráfico, atormentan a sus cautivos y retienen durante años, en condiciones infrahumanas, a seres cuyo único pecado fue cruzarse en su camino y tener aspecto de poder pagar un rescate. Se podría argumentar que el léxico es herencia de un pasado no muy lejano, en el que se veía bajo una luz muy positiva a personajes como el Che o a los revolucionarios de las montañas. En cualquier caso, es hora de cambiar de registro. No tiene sentido llamar insurgentes a quienes hacen picadillo a los fieles que salen de una mezquita o buscan trabajo, ni parece razonable que se adjetive como radical a quien invoca a Alá y degüella a cámara lenta, con regodeo enfermizo, a un aterrorizado ingeniero occidental. Es hasta comprensible que, en el ardor del rifirrafe político montado durante los últimos meses de la presidencia de Aznar, hubiera desubicados que equiparaban las carnicerías de Irak con las hazañas y tropelías de los guerrilleros españoles contra las tropas napoleónicas, pero ha llegado el momento de poner los pies en el suelo.