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ABC MARTES 1 3 2005 Internacional 27 Ni Estado viable, ni paz justa, ni tregua Conferencia de bajo perfil en Londres para enseñar a los palestinos a ayudarse a sí mismos JUAN CIERCO. CORRESPONSAL JERUSALÉN. No habrá paz en Oriente Próximo mientras no se cree un Estado palestino viable, con contigüidad territorial, junto a Israel Durante su visita a Europa, George W. Bush se pronunció así sobre el conflicto entre palestinos e israelíes. Su intención, como la del grueso de la comunidad internacional, resolverlo antes del final de su mandato. Demasiada capacidad de veto para los enemigos de la paz, como se demostró el viernes con el atentado terrorista en Tel Aviv. No se hagan ilusiones. La crisis entre ambas partes volverá a estallar tras la evacuación de Gaza, las elecciones legislativas palestinas de julio y la exigencia de la ANP de negociar entonces un acuerdo de paz final y definitivo Conclusión del ministerio hebreo de Asuntos Exteriores, filtrada en un informe confidencial a los medios de comunicación locales. No dividiremos nunca Jerusalén, capital eterna de los judíos durante más de 3.000 años Palabras de Ariel Sharón, poco después de que la Kneset (Parlamento) y el Gobierno aprobaran la evacuación de Gaza, para tranquilizar a la derecha israelí. No haremos en Cisjordania lo mismo que en Gaza. De Gaza nos vamos, precisamente, para quedarnos con los grandes bloques de asentamientos de Cisjordania Declaraciones de Dov Weisglass, mano derecha de Sharón. No se pregunta nadie si la segunda intifada va a renacer de sus cenizas o si va a estallar la tercera, sino cuándo sucederá Pronóstico del diario Haaretz en uno de sus últimos editoriales. No hay firmada una tregua por mucho que se diga sino que se ha pactado entre los grupos radicales palestinos y Mahmud Abbas (Abu Mazen) un periodo de calma de un mes, roto con los cinco muertos del viernes ante el karaoke de Tel Aviv. No tiene la intención Abbas de combatir a Hamás con el uso de la fuerza como le exigen Tel Aviv y los actores internacionales. No acude Israel a la cita de Londres de bajo perfil, cuyo principal objetivo es ayudar a los palestinos a ayudarse a sí mismos, porque no quiere dar contenido político alguno al actual estado de las cosas, porque no se fía de Europa, porque no aspira más que a acuerdos interinos. No se va hablar pues de política en la capital británica aunque sí de ayuda financiera y logística a la ANP; de reformas administrativas; de la guerra contra el terrorismo; de la Hoja de Ruta. Sin esperanzas ciertas No hay, en este contexto, esperanzas ciertas de una tregua real y duradera, de una paz justa, de un Estado palestino viable, de un acuerdo negociado y aceptado por las partes que no se fundamente en la rendición de los unos o en la imposición de la fuerza de los otros. No hay ventana abierta a la paz, ni oportunidad histórica que valgan. Ahí está el informe del ministerio israelí de Asuntos Exteriores, las palabras de Sharón, Weisglass o el Haaretz. Y ahí está, sobre todo, el sentido común de la Historia, el menos común de los sentidos en Oriente Próximo. Liberación de presos palestinos No basta con liberar a 500 presos, la mayoría con sus condenas a punto de cumplirse, con penas bajas, ninguno de calidad. Los palestinos exigen entre un mínimo de 3.000 excarcelaciones (Mohamed Dahlan) 5.000 (Marwán Barghuti) o más de 8.000, es decir, todos los prisioneros, (Hamás) No es compatible la creación de un Estado palestino viable con contigüidad territorial con la construcción del muro ilegal en Cisjordania ni con la edificación o expansión de más asentamientos judíos en territorio ajeno. No se va a hablar en Londres, ante Tony Blair, Kofi Annan, Condoleezza Rice, Javier Solana, Miguel Ángel Moratinos, Amro Musa, de las fronteras de 1967, ni del estatuto de Jerusalén, ni del desmantelamiento de las colonias de Cisjordania, ni del regreso de los refugiados, tal y como exigían los palestinos, que han ido a la capital británica por las presiones de los anfitriones (Abu Mazen no quería ir; Abu Alá se queda en casa)