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26 Internacional MARTES 1 3 2005 ABC Ofensiva diplomática de Israel contra Hizbolá y Siria b Silván Shalom convoca en Jerusalén a los embajadores de la Unión Europea para denunciar la red terrorista internacional creada en Cisjordania J. C. JERUSALÉN. Y Silván Shalom cogió su libreta. Y llamó uno por uno a los embajadores de la Unión Europea para convocarles en Jerusalén. Y les puso sobre la mesa las pruebas irrefutables (una conversación telefónica grabada desde Damasco) obtenidas por los servicios de inteligencia israelíes sobre la conexión del Yihad Islámico y Siria en el atentado del viernes por la noche en Tel Aviv. Ayer murió una de las heridas, con lo que la cifra de víctimas mortales se elevó a cinco. Y les explicó, junto al jefe de la Inteligencia Militar, Aharon Zeevi, cómo esos mismos servicios de inteligencia tienen más que demostrada la existencia de una red terrorista en Cisjordania en la que participarían a partes iguales y con las mismas aviesas intenciones Hizbolá, Hamás, el Yihad Islámico y Al Fatah, el partido de Mahmud Abbas. Y les completó la información ya por la tarde cuando el Ejército de Israel descubrió un coche bomba en Yenín, también del Yihad Islámico, preparado para ser utilizado de inmediato. Y se retiró Shalom a sus dependencias satisfecho, con los deberes hechos, con una muesca más en su particular estrategia de situar a Siria, todavía un poco más centrada, en la diana de la comunidad internacional, y de poner a Hizbolá, con letras de oro y de sangre, en lo más alto de la lista de organizaciones terroristas de la UE. Por ahora se topa con las reticencias de varios países, entre ellos Francia y España. Los opositores al gobierno libanés se manifestaron ayer en masa en la plaza de los Mártires de Beirut EPA La intifada pacífica libanesa obliga a dimitir al Gobierno prosirio en pleno Washington y la UE consideran positiva la caída del Ejecutivo de personas concentradas en la plaza de los Mártires de Beirut ondearon banderas del País del Cedro y entonaron el himno nacional J. CIERCO JERUSALÉN. Los 300 kilogramos colocados en el coche bomba que acabó con la vida del ex primer ministro libanés Rafic Hariri, hace dos semanas en Beirut, se cobraron ayer, con efectos retardados, otras víctimas de peso. El Gobierno prosirio del Líbano, capitaneado por Omar Karame, no ha aguantado la presión de la oposición y del pueblo, unidos desde el asesinato de Hariri en la Plaza de los Mártires de Beirut (prefieren llamarla de la Libertad) ni la de la comunidad internacional que ha cerrado filas para exigir la retirada de las tropas sirias, y ha tirado la toalla. Avanzada la tarde, y de manera sorprendente pues contaba con mayoría suficiente en el Parlamento que debatía una moción de censura en su contra presentada por la oposición, Omar Karame subía a la tribuna de oradores para anunciar su dimisión y la del todo el Ejecutivo para no convertirse un obstáculo en la investigación de la muerte de Hariri y en el progreso de nuestro país El anuncio, seguido en directo por televisión por decenas de miles de personas que se habían manifestado todo el día en contra del Gobierno en el corazón de Beirut, provocó un estallido de la alegría entre la gente, que hizo onb Decenas de miles dear con fuerza miles de banderas del Líbano y entonó al unísono y emocionada el himno nacional. Uno de los líderes de la oposición, el druso Walid Yumblat, reaccionó con la misma euforia que su pueblo se ha pasado una página de la historia del Líbano a la vez que llamó a la calma y a la razón para poder preparar las elecciones generales de la primavera, que se antojan decisivas. La llamada a la calma no fue escuchada en Trípoli, ciudad natal de Karame, al norte del país, donde un hombre murió en enfrentamientos entre partidarios y detractores del Gobierno Ahora le toca a Lahud Ahora te toca a ti, Emile Lahud gritaban los manifestantes en referencia al presidente libanés, también protegido por Siria. Desde el asesinato de Hariri, al más puro estilo ucraniano, entre tres y cinco mil libaneses se concentran cada noche en la citada Plaza de los Mártires o de la Libertad con un lema ¿quién ha sido? y una exigencia fuera Siria La dimisión del Gobierno libanés, aceptada por Lahud, fue acogida asi- mismo con satisfacción desde Washington y Bruselas, que ven aquí una vuelta de tuerca más en la presión generalizada hacia Siria. Damasco no quiso comentar lo sucedido: Es un asunto interno libanés La jornada de ayer, que vivió además una huelga general antisiria, con los comercios, las escuelas, los bancos cerrados, fue testigo asimismo de la sintonía entre los manifestantes y el Ejército libanés, desplegado en el centro de la capital para impedir, sin éxito, una concentración prohibida por las autoridades. Los unos entregaban flores a los otros; les lanzaban pétalos de rosas; mientras que los soldados y los policías no sólo no impedían la llegada de los ciudadanos, muchos con sus familias a cuestas, sino que ponían orden en el desembarco para que nadie resultara herido por la muchedumbre. El corazón de Beirut latió con más fuerza que nunca en muchos años, convertido en un mar de banderas libanesas, en un coro de canciones patrióticas, en un desfile de bufandas rojas y blancas, símbolo de una intifada pacífica que ya ha obtenido, en la dimisión del Gobierno prosirio, su primer fruto. Convencer a Europa Y se enviará a diplomáticos y agentes de inteligencia a Washington, Bruselas, Londres y París para explicar todo esto y mucho más, para no dejar de insistir, y así se hará hasta lograr tan diáfanos objetivos. Y se prepara el camino, se diseña la coartada, se ultiman los detalles, se vende la paja y el grano para justificar y amparar un posible ataque militar israelí contra bases palestinas en Siria, como sucediera hace dos años; contra campos de entrenamiento de Hizbolá en el Líbano, como ha sucedido otras veces en el pasado. Y se anuncian nuevas operaciones militares en Gaza y Cisjordania para atar en corto al Yihad Islámico, lo que ha provocado una airada reacción de la Autoridad Nacional Palestina que abre esa ventana con vistas a un abismo demasiado conocido por todos.