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84 LUNES 28 2 2005 ABC Deportes VICENTE DEL BOSQUE Ex entrenador del club blanco Nunca me pedirán perdón, hoy en el Madrid hay mucha soberbia Está tranquilo. No es un calentón. Lleva dos años intentando digerir los malos modos en la salida de su club No puede. Un puñal en el corazón y la necesidad de mantener la conciencia limpia le han llevado a convertirse en el azote más contundente del presidente del Real Madrid TEXTO JULIÁN ÁVILA FOTOGRAFÍA MIGUEL BERROCAL Valdano me dijo en un pasillo que no seguía. Nadie más dio la cara. Al día siguiente me obligaron a ir como un corderito al despacho del presidente. ¡Patético! La dirección del club es totalitaria. Florentino sabe de todo y tiene mucho poder El que se moleste, allá él. No tengo miedo ni creo que me hagan nada MADRID. Recibe a ABC con la misma educación y puntualidad de siempre. Con traje y corbata y con los periódicos del día. Ha llevado a sus hijos al colegio y está presto para escudriñar todo lo que dice la prensa. No ha perdido la sonrisa en la conversación ni la pausa en la reflexión. Es el mismo Del Bosque que se devanaba los sesos para poner a todos los galácticos en el once. -Se le nota más cerca de la crispación que de la felicidad cuando habla de su salida del Madrid. -Por mucho tiempo que pase siempre estaré quejoso. Sus palabras fueron desleales. Feas, muy feas. No se dan cuenta de lo que han dicho. Y lo llevo dentro del corazón. Es como algo familiar, que lo tengo muy adentro. ¿No ha existido ningún tipo de acercamiento hacia el presidente? -Personalmente he visto síntomas de distanciamiento. Hay mucha falsedad. Me da igual. Pasarán los años y no lo olvidaré. Estoy relajado, pero afectado. No estoy cabreado con nadie. Las palabras que emplearon para justificar mi marcha fueron patéticas. ¿Aceptaría una disculpa? -Sí... en el momento que ocurrieron las cosas. Pero no ha ocurrido y no va a ocurrir. No me pedirán perdón porque hoy en el club hay mucha soberbia. Y me consta que no ha sido este el estilo de la entidad. ¿Por qué no le renovaron? -No lo sé. Quizá porque consideraron que no debía seguir. Llevaba ya cuatro años, tiempo sólo superado por Muñoz, Johnson o Cárcel. Y en estos tiempos de crítica es una marca en el Madrid. -Tiene que haber algo más. -Algunas decisiones técnicas no agradaron. Quizás algunos síntomas no les gustaban. Como que al vestuario del Madrid se le permitían demasiadas cosas. Pero había disciplina, siempre desde el respeto, porque los jugadores sabían dónde estaban. Quizá entendieron que había un desgaste y querían experiencias nuevas. -Se le han escuchado últimamente cosas tremendas sobre la dirección. -Mire. Jorge Valdano me dijo en un pasillo que no seguíamos. ¡A las diez de la noche! Y habían estado toda la tarde conmigo. Jorge dio la cara, pero ningu- no más. Al día siguiente me obligaron a ir como un corderito al despacho del presidente. Fue patético. Y este no es el estilo del Madrid. Si me lo hubiesen dicho tranquilo... Y lo que han hecho conmigo lo he visto con otros entrenadores que han pasado estos últimos años. -Esto lo tradujo como una ofensa. -Ni al peor enemigo se le puede hacer esto. Se lo han hecho a un hombre que ha sido correcto. Me he criado en los valores del Madrid y he sido buenísimo con el club. Ha sido una sinvergonzonería. No lo catalogo así porque me hayan despedido. Es por lo que dicen. ¿Qué fue lo que más le dolió? -Lo del librillo más moderno Pero, ¿quiénes son ellos para calificarlo de esa manera? Es una descalificación. Mire, en la Ciudad Deportiva me he salido de mi despacho para no gastar luz y hasta he buscado los balones perdidos. No soy un falso. Tengo afecto por los jugadores, desde el primero al último. Han existido problemillas, pero sólo eso. Con los empleados... bueno, pero hay gente que ha sido muy mala. ¿La dirección del Madrid es totalitaria? -Sí. Florentino Pérez sabe de todo y tiene un gran poder. ¿Le hizo alguna alineación? -No me voy a pronunciar porque sé hasta dónde llega la confidencialidad dentro de una empresa. ¿Se siente agredido o insultado? -Ambas cosas. Ese día no lo olvidaré jamás. Han hecho lo mismo con Queiroz o con Fernando Hierro. ¿Está más herido su corazón o su cabeza? -Cuando una herida es de tu propia familia sólo te puede doler el corazón. Se pueden contar muchas cosas sobre mí, del cariño que he puesto en el trabajo en cada uno de los campos de tierra que he visitado durante tantos años entre las cuatro paredes del club. De proteger la Ciudad Deportiva de comisionistas y de intermediarios. -Es consciente de que todo esto sólo le puede traer problemas. -Yo estoy en una posición. He sido prudente en mis manifestaciones porque no me gustan este tipo de polémicas. Sé que no lo debería hacer y mis amigos me lo aconsejan. No lo hago por beneficiarme. Como jugador del Madrid participé activamente en dos huelgas, creyendo en lo que hacía. No tenía problemas de cobro ni de nada. Y luché. Hoy tengo un sentimiento y no me puedo callar. Sé que me perjudico con todo esto, pero no me importa. -También se le ha escuchado que la prensa está amordazada por la maquinaria del Madrid. -Hay muchas formas de amordazar para sembrar el miedo entre los me- dios. Lo he detectado, pero no seré concreto. Los que han sido críticos con el club y no han seguido sus deseos han sufrido. Hay miedo. Cuando eres entrenador sabes lo que pueden hacer los medios. Y ni pongo ni salvo a nadie. ¿Lo suyo no será incontinencia verbal? -No es un calentón ni estoy ofuscado. Es una opinión. Y el que se moleste, allá él. Ni tengo miedo ni creo que me vayan a hacer nada.