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ABC LUNES 28 2 2005 Cultura 55 Héctor Tizón: El terror en Argentina no ha tenido un castigo wagneriano Escritor y juez, publica La casa y el viento inédita en España confidencias, sugerencia tras sugerencias, Héctor Tizón (Jujuy, Argentina, 1929) construyó una novela en la España que acogió su exilio TRINIDAD DE LEÓN- SOTELO MADRID. Vivía en Cercedilla, en una casa sin luz eléctrica. En una noche tormentosa, en una habitación que rompía la oscuridad con dos velas, el escritor terminó su novela, empezada cinco meses antes, el 28 de febrero de 1982. Había dejado su tierra natal en 1976, a pocos días del golpe de Estado militar. Este hombre, con ideas claras sobre la dignidad, sabía que como abogado de gremios plantear recursos de habeas corpus constituía una ofensa para el nuevo Gobierno. No tengo el sí fácil y aquel régimen letal podía costar la vida recuerda. Con su familia, partió hacia España. Comenta que La casa y el viento (Alfaguara) nació como una forma de salvación. ¿La literatura como consuelo o ajuste de cuentas? El libro, responde, fue cura y convalecencia. En cuanto a los ajustes de cuentas son algo ajeno a mi vida. Los entiendo como algo contra natura. Todos, desde la Biblia, significan odio y eso no vale para nada Asegura que escribió como una forma de llanto porque tal y como le dijo su abuela, sólo los hijos de puta no lloran A las lágrimas le sucedieron, en pocas horas, las sonrisas: se había declarado la guerra de las Malvinas y eso mató la dictadura. ¿Se ha curado Argentina de aquel horror? -Sí, aunque el castigo no ha sido wagneriano. Ningún padre de desaparecido mató a tiros a algún culpable. -Eso está bien, pero en pleno terror, la gente desaparecía y demasiados pasaban de largo. -El bolsillo es una víscera muy sensible, que ayuda a mirar hacia otro lado. Leyendo su libro, hasta ahora inédito en España, donde acaba de publicar el último, La belleza del mundo se evoca el tango. ¡Ah! no sé, tal vez el compás. Pero no tengo nada que ver con esa cultura, porque lo malo es abusar del color local como se ha hecho con el folclore andaluz El escritor afirma que en la soledad podemos ser otro ¿Qué otro nació en él? Todos somos dobles y, a veces, el otro encarna lo que no podemos ser. Los personajes sustituyen en los escritores su otro yo. En el exilio aprendí a ser más humilde, supe que todo es efímero, que la muerte está siempre presente y que hay que estar preparados para responder a la pregunta, ¿qué he hecho en mi vida? ¿Qué contestará usted? Que traté de ser un hombre bueno, que no rehuí la responsabilidad, que como juez juzgué la conducta de los otros ajustándome a las pruebas, al derecho, b Confidencia tras El exilio creador Vivir el golpe de Estado le supuso dejar Argentina por España. Buscando una solución para el obligado adiós decidió escribir La casa y el viento El autor asegura que escribió como una forma de llanto. La literatura le sirivió de consuelo, pero no para ajustar cuentas. El libro fue cura y convalecencia Cree que como novelista y juez trabaja con conductas de personas o personajes. Explica que en su condición de juez no puede usar la metáfora ni la ambigüedad, sino la palabra justa. Por eso evoca a Quevedo y, sobre todo, supe que la dignidad es sagrada Tizón es juez de la Corte Suprema, en Jujuy, y vive en la certeza de que una decisión suya puede causar la ruina de alguien. Es consciente de que en la cultura judeocristiana, el primer juez se lavó las manos, de modo que no se extraña de que muchos no crean en la justicia. Dice llevar muy bien ser juez y novelista porque ambos trabajan con conductas de personas o personajes. Claro que el juez no puede usar la metáfora, la ambigüedad, sino la palabra justa. Una palabra inadecuada en una sentencia puede convertirla en nula. Una pieza jurídica debe ser tan estricta y lapidaria como un texto de Quevedo