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ABC LUNES 28 2 2005 Madrid 37 Los propietarios, de acuerdo con la investigación Asón Inmobiliaria de Arriendos, empresa propietaria del edificio Windsor, aseguró ayer que no está en desacuerdo con la investigación sobre el siniestro llevada a cabo por el Juzgado de Instrucción número 28 de Madrid y señaló al respecto que en ningún momento va a realizar una investigación paralela a la judicial ya existente. Una portavoz de la compañía declaró a Ep que las solicitudes presentadas por Asón Inmobiliaria en el Juzgado el pasado viernes para que sus técnicos pudieran acceder de nuevo al rascacielos y completar con ello la inspección del jueves se deben a la colaboración que en todo momento está prestando la empresa con la Policía, ya que sus trabajadores tienen un conocimiento muy profundo del inmueble La grúa conduce en una cesta a los expertos que el sábado revisaron el edificio EFE El viento amenaza con retrasar el trabajo de las grúas en las ruinas del Windsor Serán empleadas en retirar los elementos de mayor riesgo trabajos dependerá hoy de la meteorología, ya que estas potentes máquinas no pueden trabajar con un viento superior a los 32,4 kilómetros por hora ABC MADRID. Las tres enormes grúas montadas junto al edificio Windsor para retirar, en una primera fase de la demolición, los elementos con riesgo de caída y la grúa pluma situada en lo alto de la torre, ya están operativas para comenzar a trabajar, aunque el viento podría impedirlo. Fuentes de la empresa Grúas Peninsular confirmaron ayer a Efe que están operativas tanto la primera grúa que se montó, utilizada ayer para una inspección ocular por parte de los arb El inicio de los quitectos, como la que realizó el descenso controlado en la noche del 23 al 24 y la que llegó a la zona en la noche del viernes pasado. Las tres serán empleadas para retirar los elementos del edificio que en la inspección ocular de ayer se identificaron como los de mayor riesgo de desprendimiento y hoy deberían trabajar ya en el desmontaje de la grúa pluma colocada hace un año encima del rascacielos para los trabajos de reforma del edificio. Pantalla de neopreno De acuerdo al método de trabajo explicado el pasado viernes por el director de las obras, el jefe del departamento de Control de la Edificación del Ayuntamiento de Madrid, Emilio García de Burgos, dos de estas potentes grúas sostendrán la pluma de la que hay que desmontar, mientras desde la tercera se cortan trozos, alternativamente de un lado y de otro, y se descienden posteriormente al suelo. Al tiempo, para cuando se inicien los trabajos de desbroce de la estructura calcinada del edificio estará lista también una gran pantalla de neopreno que sostendrán otras dos grúas auxiliares, según indicaron fuentes de la empresa Peninsular, para proteger a la maquinaria de la caída de escombros. Sin embargo, las fuentes consultadas por Efe indicaron que el inicio de estos trabajos dependerá muchísimo de las condiciones meteorológicas, ya que las grúas no pueden trabajar cuando el viento tiene una velocidad por encima de los 9 metros por segundo es decir, 32,4 kilómetros por hora. Esa velocidad del viento en la que no se puede trabajar con esta maquinaria es aproximadamente la mi- tad de la prevista para hoy en la capital, donde el Instituto Nacional de Meteorología pronostica vientos de unos 60 kilómetros por hora, según informó Emergencias 112. Además, los responsables de la Grúas consideran que a la altura a la que se trabajaría- -el Windsor mide 106 metros- -y además con personal colgado de una cesta o jaula, hay que extremar la seguridad Asimismo, indicaron que se está considerando en todos los casos extremar las medidas de seguridad, tanto de los operarios como de todos aquellos que participen en estos trabajos, y tanto la empresa contratista, Ortiz, como el Ayuntamiento y nosotros, estamos poniendo la seguridad por encima de lo que significa empezar la demolición cuanto antes dijeron en medios próximos a Peninsular. El propio García de Burgos advirtió el viernes que la existencia de viento o lluvias fuertes podrían retrasar el plazo de ejecución de la obra, estimado de forma cautelar entre 10 y 11 meses. En todo caso, serán los responsables de la obra y de las empresas los que decidirán hoy y a la vista de las condiciones meteorológicas, si se puede o no trabajar con seguridad en la demolición del edificio Windsor.