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ABC LUNES 28 2 2005 Internacional 29 (Viene de la página 26) ha hecho un mejor judío, pero sí uno que se reconoce como tal. -Otros supervivientes en cambio abandonaron el judaísmo. -Lo puedo entender. Pero yo he tenido que formularme mi judaísmo a fin de saber quién soy, yo soy un judío cuyas raíces no están en el judaísmo, como tampoco en mi patria europea, Hungría. A mí me ha hecho el holocausto y por lo demás soy un intelectual europeo sin raíces. Creo que esta comunidad europea ha sido inventada para mí, porque es la única en la que me siento en casa, me ha dado una patria. ¿Por qué insiste en que Auschwitz no es un problema alemán sino europeo? -Lo es de todo europeo y todo hombre, mío también. El holocausto expresa aquello de lo que es capaz el ser humano, usted y yo; tras saberlo no deberíamos andar por el mundo igual. Además, el sistema de valores en Europa se había derrumbado ya antes de la guerra. El holocausto tuvo lugar en un ámbito cultural en el que los valores ilustrados, modernos y cristianos eran los dominantes: Auschwitz no tendría que haber sucedido... Por tanto harían falta cambios al sistema de valores, aunque el que surgió en Rusia es lo que llamo un engaño, pues ni cambió el mundo ni hizo su catarsis sobre Auschwitz. ¿La catarsis del nunca jamás -Después de Auschwitz no deberíamos haber seguido viviendo igual. ¿Para cuántas generaciones da la lección de Auschwitz? -Tiene que superar la tercera generación porque, la siguiente a los responsables, los hijos, son los que hacen preguntas a sus padres y estos tienen que revisar y aclarar su posición entonces. Pero viene la tercera, que tiende a hacerse solidaria con los abuelos y a rehacer lo que sus padres deshicieron. Es un proceso sociológico por el que el holocausto no se va abordando directa sino subliminalmente y veremos cómo, la cuarta generación, lo verá sólo históricamente. Yo, paradójicamente, cuando reflexiono sobre Auschwitz, reflexiono más sobre el futuro de Europa que sobre el pasado. ¿Un reflexión optimista? -Da igual, los hechos lo demostrarán: optimismo y pesimismo no son conceptos para mí. Lo importante es aprehender lo que de verdad es. Y no sólo lo que más cuadra con nuestro carácter o ideología, seamos optimistas o pesimistas. ¿El 60 aniversario de Auschwitz ha sido más un ritual que un intento de comprensión? -Ciertamente se entiende muy poco porque realmente nunca se produjo el debate esencial, o sea, qué es lo que le sucedió a la cultura europea antes, en medio y a causa de Auschwitz. Muchas cosas han cambiado que no se han evaluado. Inmediatamente después del holocausto, en los 40, no hubo debate sobre el genocidio por política y porque muchos supervivientes callaron, y luego, en los 50, las organizaciones hebreas lo utilizaron para fines políticos y la creación del Estado de Israel. No surgió como debate hasta los años 70, cuando se convierte en trauma y también en sentimentalismo cinematográfico. Paradójicamente, cuando reflexiono sobre Auschwitz pienso más en el futuro de Europa que en el pasado -A su regreso de Buchenwald, cuestionó si los judíos hicieron lo que podían hacer. -Hoy hablamos del holocausto como una situación que nos es conocida, pero entonces los judíos de Budapest no habían oído hablar de Auschwitz, el Consejo Judío húngaro había decidido no divulgar la información que poseía, y de repente un día de 1944 empiezan a El terror es un absurdo capaz de bloquearnos, y uno no está preparado para lidiar con el absurdo ser deportados y no saben qué hacer. ¿No hubo una parálisis en el ciudadano occidental de a pie, hebreo o no? -El terror es absurdo y uno no está preparado para lidiar con el absurdo. Recuerdo en Sin destino cómo un solo policía rural mantenía retenido a un montón de personas en una habitación. El holocausto tendría que ser una lec- No hay que olvidar que el sistema de valores en Europa se había derrumbado ya antes de la guerra ción para aprender a defenderse del terror, ese absurdo capaz de bloquearnos, empequeñecernos y dominarnos. Porque el terror siempre estará con nosotros, como un animal que puede ser despertado... No podemos olvidar que, como demostraron Hitler y Stalin o se intentó en los Balcanes, el terror es el principal medio para dominar al hombre. Y cada vez hay más medios para ello.